La escena artística global vuelve a poner sus ojos en Miami Beach con el inicio de Art Basel, la feria de arte moderno y contemporáneo más influyente del mundo, que este año reúne a 283 galerías de 43 países. Un 10 % de ellas proviene de Latinoamérica, presencia que no solo suma diversidad, sino que define gran parte del espíritu de esta edición, enfocada en temas como la migración, la diáspora y las comunidades indígenas.
Del 5 al 7 de diciembre, la ciudad se convierte en epicentro creativo en una edición marcada por un “diálogo entre Norteamérica y Suramérica”, según explica Bridget Finn, directora de Art Basel Miami Beach. La influencia latinoamericana atraviesa toda la feria: desde la selección de artistas y galerías hasta la energía de los coleccionistas que llegan a descubrir tendencias y adquirir obras.
Finn destaca que este año abundan piezas que abordan la migración, la innovación y la “polinización intercultural”, además de prácticas artísticas latinas e indígenas que revisan el modernismo desde una perspectiva transhemisférica. Un reflejo del panorama global, donde Europa, Asia, África y Medio Oriente también entran en conversación.
Una semana donde el arte domina Miami
Art Basel es el corazón de la Miami Art Week, una agenda vibrante que reúne más de veinte ferias y más de 1.200 galerías. Su relevancia radica en ser un punto de encuentro entre la cultura y el mercado: un espacio donde conviven artistas emergentes, nombres consolidados y coleccionistas influyentes que definen el rumbo del arte contemporáneo.
Aunque la feria nació en Basilea (Suiza) en 1970, su edición estadounidense encontró en Miami Beach el lugar ideal por su rol como puente cultural entre el norte y el sur. Desde su llegada en 2002, la ciudad ha abrazado esta identidad multicultural que hoy es parte esencial de su ADN artístico.

Latinoamérica, protagonista
Casi dos de cada tres participantes de la feria tienen su principal espacio en América, incluyendo treinta galerías con base en México, Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Guatemala, Perú o Paraguay. La región se posiciona así como una de las fuerzas más dinámicas del mercado.
Entre las presentaciones más esperadas están las cerámicas e instalaciones de la mexicana Renata Petersen, y el debut en Miami de la galería cubana El Apartamento, con presencia en La Habana y Madrid. También destaca la fotógrafa haitiana Widline Cadet, cuyo trabajo explora la historia migratoria de su familia. “En este momento, especialmente en Estados Unidos, será una presentación muy poderosa”, afirma Finn.

El imán de los coleccionistas
La feria llega en un contexto de fuerte inversión privada: en 2025, las personas con alto patrimonio han destinado el 20 % de su riqueza al arte, frente al 15 % del año anterior, según un reporte de Art Basel y UBS. Y Miami concentra a algunos de los coleccionistas más influyentes del continente, como Jorge y Darlene Pérez, Don y Mera Rubell, y Carlos y Rosa de la Cruz.
“Muchos coleccionistas de Miami son conocidos por ser aventureros y globalmente activos”, señala Finn. Esa mezcla diversa y poderosa es clave para el magnetismo de la feria, que cada diciembre convierte a Miami Beach en la capital mundial del arte.







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