El Museo de Orangerie presenta:

La retrospectiva tributo al maestro del artista francés Henri Rousseau

Nació en Laval en 1844, bajo el techo de unos padres de fortuna. Obligado a dedicarse a otra carrera, sus gustos por el arte lo llevaron por el camino artístico. En 1885 debutó con una serie de pinturas de la naturaleza bajo el consejo de Gérôme y Clément.

Fue un duro camino de aprendizaje entre numerosos artistas destacados de la época. Exploró su propio estilo y creó un género original que adaptó a partir de sus observaciones de los mejores pintores realistas.

Con signos característicos como su barba tupida, formó parte de los artistas independientes, dejando escapar toda esa libertad creativa para responder a sus creaciones, con altibajos, y estar listo para exponer en la Feria de París del 10 de julio de 1895.

“Yo mismo en la pintura.”

Autorretrato que abre la exposición

Es una interesante pintura del autor con un paisaje realizado posiblemente con un pincel n.º 0, con delgadas líneas lisas, mucho color, barniz y dimensiones.

Con una decoración académica casi caricaturesca, abrió la exposición universal de la época en 1889, en el pabellón internacional de la Montgolfière, dentro de las celebraciones de la modernidad bajo la Torre Eiffel.

La pintura se convirtió en un objeto de crítica, ya que no podía exponerse en el Salón de Independientes de la época, donde era considerada una burla al buen gusto.

Sin importar las críticas negativas, tuvo una primera respuesta favorable cuando se solicitó la obra para exhibirla en la muestra permanente de un nuevo museo en 1923.

Ya era oficial: el “Autorretrato” recibía buenas críticas por sus atributos pictóricos, sus pinceladas, su paleta de color, la boina y la representación del artista con traje negro, obteniendo reconocimiento académico por sus logros.

En la Paris World Fair.

“L’Octroi” (La puerta alta), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1890

Unos años antes de alcanzar reconocimiento, fue portero en la entrada de París de una gran casona donde recibía a importantes coleccionistas y comerciantes de la época. Trabajaba algunas horas al día para poder adquirir materiales de calidad para sus obras.

La casona contaba con muros de ladrillo y rejas. Con una ligera perspectiva, se puede observar al artista junto a otro personaje con vestimenta oficial, posiblemente un funcionario de aduana.

“Retrato de la mujer y del hombre” (Díptico), dos miniaturas al óleo sobre lienzo, de un formato no mayor a 30 x 30 cm

En estas dos pequeñas pinturas al óleo destaca la representación de ella (su esposa) y de él, realizadas en 1884.

Estas obras forman parte de las primeras piezas destacadas de Rousseau, marcando su debut como artista independiente y autodidacta.

El joven maestro visitaba con frecuencia el Museo del Louvre para estudiar y comprender mejor las composiciones. En este caso, se inspiró en las figuras icónicas del Imperio bizantino y en las miniaturas del siglo XVIII que forman parte de la exposición permanente.

Las obras se titulan “Retrato de mujer” (Retrato de Madame M.), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1895, y “Rousseau dentro de su círculo”.

Estos retratos son muy importantes, ya que evocan los famosos retratos fotográficos de la época a través de una pintura realista e imaginativa, donde se reflejan sus gustos y las simbologías del estilo psicológico clásico francés.

La compra fue realizada por el Museo Pablo Picasso en 1908, en el marco de un banquete de celebración para recibir a los invitados durante un paseo en bote y dar origen a una leyenda.

Rousseau creó retratos de personas cercanas acompañados de paisajes alucinantes, situados entre lo realista y lo surrealista. En ellos comenzó a destacar su particular interpretación de la fauna y la flora, un estilo por el que posteriormente sería reconocido.

Modelos presentes en celebraciones familiares de los domingos.

Estas obras reflejan su estilo y la época social que representaban.

Conservó sus pinturas más íntimas para el círculo de comerciantes o mostró su talento en los salones de exposición.

“La Noce” (El casamiento), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1905.

“Jeune fille en Rose” (La joven chica de rosa), pintura al óleo sobre lienzo realizada entre 1906 y 1907.

“L’Enfant à la marionnette” (El bebé con la marioneta), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1903.

“L’Enfant à la poupée” (La niña con la muñeca), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1892.

“Portrait de Femme dans un paysage” (Retrato de mujer en el paisaje), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1899.

Esta pintura simboliza el pasado y el presente en un solo retrato, con una atmósfera dominada por tonos verdes y los primeros elementos florales de la primavera.

Los nomeolvides que la mujer sostiene en la mano funcionan como un símbolo de respeto, amor y gratitud.

Se trata de un retrato de la madre del artista, Éléonore Guiard, representada en relación con la iglesia clerical de la villa de Laval, Francia.

“Fleurs et dahlia dans un vase” (Flores y dalias en un vaso).

“Nature morte à la cafetière” (Naturaleza muerta con cafetera), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1910.

Al final de su vida, el maestro Rousseau prestó atención a los artistas de la avant-garde, rindiendo homenaje a ese estilo y visitando algunos talleres de amigos.

Entre ellos se encontraba el pintor italiano Ardengo Soffici, quien le pidió una pintura de naturalezas muertas con estas características.

La composición es sobria y limpia, acorde con la modernidad, destacando por sus volúmenes y brillos.

“Le Repas du lapin” (La comida del conejo), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1908.

La artista Sonia Delaunay descubrió dos notables pinturas de Rousseau: “La Carriola”, un retrato animal, y esta obra, que fue reservada para el coleccionista y representante de artistas Paul Guillaume, quien adquirió la pieza perteneciente a Antoine Villard. La obra pasó por distintas manos hasta 1926.

Esto representó un importante impulso comercial, aumentando el valor de la obra del maestro.

Finalmente, constituyó un éxito comercial al ser vendida al coleccionista Albert Barnes junto con la naturaleza muerta.

“La carriole du Père Junier” (El carruaje del padre Junier), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1908.

Rousseau realizó probablemente otro retrato familiar, en el que se observa a su vecino Claude Junier viajando con su sombrero. La obra está inspirada en las fotografías de la época, utilizadas como modelo.

El poeta Guillaume Apollinaire quedó impresionado la primera vez que vio esta pintura. Posteriormente, fue adquirida en 1926 e incorporada a su colección, donde convivía con el majestuoso salón de objetos africanos y esculturas de Picasso.

“Promeneurs dans un parc” (Paseantes en el parque), pintura al óleo sobre lienzo realizada entre 1900 y 1910.

«La Fabrique de Chaises à Alfortville» («La fábrica de sillas en Alfortville»), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1907.

Este edificio representa para Rousseau otro giro en su visión de París, donde comienza a explorar la gráfica y el diseño.

Son los comienzos de una etapa marcada por el naturalismo, en la que predominan los tonos verdes y las naturalezas en movimiento.

“Vue du quai d’Asnières, dit aussi Le Canal et Paysage avec troncs d’arbre”
(Vista del Quai d’Asnières, también conocido como El Canal, y paisaje con troncos de árboles)

Pintura al óleo sobre lienzo, de formato horizontal mediano, realizada entre 1900 y 1902.

Esta pintura fue realizada para un concurso organizado por la Intendencia de la ciudad de Asnières, con el objetivo de decorar la sala principal de matrimonios.

Fue la primera vez que Rousseau participó en un concurso de pintura, cuyo premio era de 1,500 francos, equivalentes aproximadamente a 1,600 euros actuales.

Al quedar descalificado, la obra pasó a la venta en el Salón de los Artistas Independientes de París por un valor aproximadamente tres veces superior.

“La Guerre” (La guerra), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1894.

Marcado por la guerra franco-prusiana de 1870 y la Comuna de París de 1871, Rousseau denuncia en esta pintura las atrocidades de la masacre humana. La obra constituye una crítica a la violencia, con una fuerte carga simbólica y una cuidada composición.

Una mujer desciende sobre un caballo, blandiendo un sable mientras siembra la destrucción, como representación de una justicia divina que pone fin a la guerra.

La obra fue expuesta en el Salón de los Independientes y adquirida por el escritor Alfred Jarry, quien encargó una litografía para su difusión pública en L’Ymagier.

“Les Représentants des puissances étrangères venant saluer la République en signe de paix”
(Representantes de potencias extranjeras vienen a saludar a la República como señal de paz)

Pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1907. En esta obra, Rousseau resalta los valores republicanos a través de la figura de Marianne, durante la presidencia de Armand Fallières, así como la presencia de representantes de Europa, Oriente y el norte de África.

La pintura posee un profundo simbolismo patriótico y político. Sorprendió a los espectadores y se relaciona con el contexto de la Segunda Conferencia de La Haya por la Paz. Tras su exposición, fue adquirida por el Estado, con la intervención del marchante Ambroise Vollard.

“Les Artilleurs” (Los artilleros), pintura al óleo sobre lienzo realizada entre 1893 y 1895.

En esta obra, Rousseau representa a varios de sus amigos, inspirándose en una fotografía en la que posaron juntos. Entre ellos destaca el comandante Frumence Biche, identificado por su uniforme blanco.

La pintura muestra una escena sobria de una brigada militar junto a su cañón durante una campaña. Rousseau retrata el ambiente como observador, sin haber desempeñado funciones militares de rango, evocando el espíritu del conflicto de Alsacia-Lorena entre 1870 y 1871.

 

“Rendez-vous dans la forêt” (Nos vemos en el bosque), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1889.

En esta obra, Rousseau representa una escena de carácter místico y romántico, en la que un caballero y su dama pasean por el bosque.

“Femme se promenant dans une forêt exotique” (Mujer caminando por un bosque exótico), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1910.

En esta pintura, Rousseau imagina una escena misteriosa protagonizada por una mujer elegante que camina por un bosque exótico, donde la naturaleza la envuelve e ilumina con flores de gran tamaño.

“Joyeux farceurs” (Bromistas alegres), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1906.

La obra representa una familia de mandriles, en la que algunos ejemplares muestran una actitud afectuosa mientras otros permanecen en actitud de alerta, protegiendo a la manada.

“Forêt tropicale avec singes” (Selva tropical con monos), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1910.

“La Cascade” (La cascada), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1910.

En esta obra, Rousseau supera los estereotipos propios de la ilustración de prensa de su época al representar a un hombre de piel oscura en su hábitat natural, rodeado de animales, una cascada de agua dulce y una exuberante vegetación.

En la profundidad de este espacio decorativo, entre la densa jungla, se percibe una atmósfera de serenidad y paz interior.

Los tonos de la selva están inspirados en los colores reales que adquiere la naturaleza en diferentes horas del día.

“Le Charmeuse de serpents” (El encantador de serpientes), pintura al óleo sobre lienzo realizada en 1907.

Esta obra presenta referencias orientales y elementos asociados al jardín del Edén, creando una composición en la que los distintos símbolos se complementan para construir una atmósfera misteriosa y poética.

De formato mediano, fue expuesta en el Salón de los Independientes como una presentación individual. Posteriormente, también fue desarrollada como proyecto de tapicería bajo la dirección de Berthe Delaunay, madre del pintor Robert Delaunay.

La obra forma parte del acervo del Museo del Louvre desde 1925, integrándose a la colección del patrimonio cultural francés.

Para mí, al final del recorrido, cierra con su obra más famosa: “La Bohémienne endormie” (La gitana durmiente), realizada en 1897.

Pintura al óleo sobre lienzo de gran formato, prestada por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Estados Unidos.

“El manifiesto del final del recorrido. En mi impresión personal, es una fuente de gran inspiración, ya que profundiza en la naturaleza humana y animal dentro de sus dos hábitats.”
Santo Guichon

Las obras reunidas en este homenaje retrospectivo son presentadas por primera vez juntas en la historia. Esta exposición permite al público descubrir la maestría artística de Rousseau, reflejada en una amplia trayectoria marcada por experiencias y una constante búsqueda creativa.

Gracias al Museo de la Orangerie de París por la invitación.

Les presento mi más reciente obra, titulada “Notre Dame appelle-tech”.

Pintura realizada con óleo sobre un pedazo de sábana de hotel, creada en vivo y en directo frente al Pont Saint-Michel de París.

Dimensiones aproximadas: 58 x 62 cm.

Artista: Santo Guichon

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Merci, à la prochaine !

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