Aman y Kim Jones redefinen el guardarropa del viajero contemporáneo

La primera colaboración entre Aman Essentials, Kim Jones y Dover Street Market convierte el guardarropa del viajero contemporáneo en un ejercicio de sofisticación serena, funcionalidad y artesanía.

Hay prendas pensadas para vestir una temporada y otras concebidas para acompañar una forma de vida. La nueva colección cápsula de Aman Essentials y Kim Jones, desarrollada en colaboración con Dover Street Market, pertenece a esta segunda categoría: un guardarropa creado para quienes entienden el viaje no solo como desplazamiento, sino como una manera de descubrir, habitar y relacionarse con el mundo.

Presentada el 15 de septiembre de 2026, la colección marca la primera colaboración de diseño de Aman Essentials con Kim Jones y lleva al terreno de la moda una de las ideas centrales del universo Aman: el lujo entendido desde la calma, la precisión y una atención casi obsesiva por los detalles.

Jones parte de sus propias experiencias en los destinos de Aman para construir una propuesta esencialmente unisex, ligera y adaptable. El resultado es un armario pensado para acompañar distintos momentos del día y distintos escenarios: de la exploración al descanso, del agua al bienestar y de las mañanas soleadas a las noches más íntimas.

Un guardarropa diseñado para moverse

La colección evita la rigidez de un vestuario tradicional de viaje y apuesta por piezas que puedan combinarse y transformarse según el destino. Sastrería relajada, tejidos ligeros, construcciones funcionales y materiales agradables al tacto definen una propuesta donde comodidad y sofisticación conviven sin esfuerzo.

Entre las piezas que articulan la colección aparecen el Abaca Utility Vest y el Utility Trouser, realizados con abacá, una fibra natural que aporta textura y carácter; el Windcheater y la Active Shirt, concebidos para el movimiento; y prendas como el Beach Polo y la Knit T-Shirt, que trasladan la idea del lujo cotidiano a un registro relajado.

El universo acuático y deportivo también ocupa un lugar importante, con piezas de baño y activewear pensadas para acompañar tanto una jornada frente al mar como los rituales de bienestar que forman parte del estilo de vida Aman.

Para la noche, la propuesta cambia de ritmo sin perder su naturalidad. Un Draped Silk Resort Dress, un Silk Pyjama Set y distintas piezas separadas de silueta relajada introducen la seda y una sensualidad más discreta, pensada para esos momentos en los que el viaje deja de ser exploración y se convierte en pausa.

La naturaleza como paleta

El color nace de los paisajes asociados con Aman. Verdes terrosos, tonos minerales y azules profundos evocan la naturaleza y los océanos que rodean algunos de sus destinos, mientras que acentos de amarillo vibrante y rojo baya introducen una dosis inesperada de energía.

Es precisamente en este diálogo entre naturaleza, funcionalidad y sofisticación donde la visión de Kim Jones encuentra el lenguaje de Aman Essentials. La colección no busca convertir los códigos del resort en un uniforme, sino trasladar su espíritu a prendas destinadas a acompañar una vida en constante movimiento.

“Quería crear una colección que encajara con el estilo de vida de Aman”, explica Jones, quien señala que sus experiencias en las propiedades de la marca, especialmente aquellas vinculadas con la naturaleza y el descubrimiento de nuevas culturas, fueron una fuente de inspiración para el proyecto.

Para Kristina Romanova, CEO de Aman Essentials, la colaboración representa además una nueva etapa para la marca: llevar su filosofía de diseño más allá de sus hoteles, resorts y residencias y convertirla en objetos y prendas destinados a formar parte de la vida cotidiana.

El resultado es una colección que entiende el lujo desde una perspectiva menos ostentosa y más sensorial: materiales cuidadosamente seleccionados, siluetas fáciles de llevar y prendas pensadas para acompañar el viaje en lugar de competir con él.

Del destino al guardarropa

Desde su lanzamiento en 2018, Aman Essentials ha extendido el universo de Aman más allá de la hospitalidad, primero a través del cuidado de la piel y posteriormente hacia la perfumería, el prêt-à-porter y otros productos de estilo de vida.

La colaboración con Kim Jones profundiza ahora esa evolución. Su propuesta reúne el imaginario viajero de Aman con la trayectoria de uno de los diseñadores británicos más reconocidos de las últimas décadas, cuya carrera ha transitado por casas como Louis Vuitton, Dior y Fendi y que actualmente desarrolla proyectos desde Kim Jones Studio, su plataforma creativa multidisciplinaria con sede en Londres.

Dover Street Market aporta al proyecto su particular visión de la moda como espacio de encuentro entre diseño, cultura y creatividad independiente.

Más que una colección concebida para un destino concreto, la propuesta funciona como un guardarropa para el viaje contemporáneo: prendas que pueden pasar de la ciudad a la costa, del movimiento al descanso y del día a la noche con la misma naturalidad.

La colección Kim Jones for Aman Essentials estará disponible internacionalmente a través de Dover Street Market, boutiques seleccionadas de Aman y Shop.Aman.com.

México por el Clima regresa con una semana para repensar nuestra relación con el planeta

Del 5 al 9 de octubre, la Semana de Acción por el Clima y la Naturaleza 2026 reunirá en Ciudad de México a especialistas, comunidades, empresas, artistas y organizaciones para hablar de soluciones que buscan ir más allá de la conversación.

El cambio climático dejó de ser una conversación exclusiva de científicos y gobiernos. Está presente en la manera en que nos movemos por la ciudad, en lo que comemos, en cómo utilizamos el agua y la energía, y en la forma en que entendemos nuestros espacios naturales. Bajo esta mirada, México por el Clima prepara la segunda edición de su Semana de Acción por el Clima y la Naturaleza, que se llevará a cabo del 5 al 9 de octubre de 2026.

La iniciativa regresa con una agenda más amplia y, por primera vez, integra en un mismo programa los temas de clima y naturaleza, buscando conectar ideas, proyectos y personas alrededor de algunos de los grandes retos ambientales de nuestro tiempo.

Singapur, invitado de honor

Uno de los principales atractivos de esta edición será la participación de Singapur como país invitado de honor. Su experiencia en sostenibilidad urbana, resiliencia, financiamiento verde y soluciones basadas en la naturaleza abrirá un espacio para intercambiar conocimientos y explorar nuevas posibilidades de colaboración con México.

A esta conversación se suman como aliados estratégicos la Coordinación de las Naciones Unidas en México, la Unión Europea y el Gobierno de la Ciudad de México, mientras que el Estado de México participará como entidad invitada, incorporando una perspectiva metropolitana a la agenda.

Cinco días para mirar el futuro

El corazón de la programación estará en el Papalote Museo del Niño, del 6 al 8 de octubre, aunque la Semana de Acción tendrá presencia en distintos puntos de la ciudad. El Parque Ecológico de Xochimilco, Utopía Ceylán, en Azcapotzalco, y Utopía Parián, en el Estado de México, también serán parte de las actividades.

La propuesta contempla paneles, talleres, conversatorios y encuentros alrededor de temas que van desde la transición energética y la biodiversidad hasta el agua, la movilidad, las ciudades sostenibles, la alimentación, el turismo regenerativo y el financiamiento.

Pero la conversación no se quedará únicamente en los temas ambientales. Arte, cultura, educación, juventudes y pueblos originarios también tendrán un espacio dentro de la programación, con la intención de acercar estas discusiones a públicos más amplios.

Del despertar a la acción

La agenda estará articulada alrededor de tres conceptos: Despertar Planetario, Innovación Catalítica y Ecosistemas Resilientes.

La idea es recorrer distintas etapas de la transformación ambiental: primero generar conciencia y participación, después impulsar soluciones innovadoras y, finalmente, fortalecer la protección y regeneración de los ecosistemas.

Entre las voces que participarán se encuentran la conservacionista Cristina Mittermeier, el arquitecto Michel Rojkind, la corredora rarámuri Lorena Ramírez, el explorador y filmmaker Pablo Nemo, la compositora Mati Covarrubias, el activista y fundador de Deep Transformation Network Jeremy Lent, así como representantes de comunidades indígenas, especialistas, emprendedores y líderes internacionales.

Una conversación que sale de la ciudad

La Semana de Acción también busca que la conversación no termine cuando se cierren las puertas de las sedes principales. Durante octubre se realizarán más de 50 eventos paralelos en distintos puntos del país, organizados por empresas, comunidades, instituciones y organizaciones que forman parte de la iniciativa.

Además, los grupos de trabajo de México por el Clima continuarán desarrollando proyectos durante todo el año, con la intención de que las conexiones generadas durante esta semana puedan convertirse en colaboraciones, inversiones, innovación y acciones concretas.

De hablar a hacer

La primera edición de México por el Clima reunió a más de 4 mil asistentes, 300 ponentes y 150 sesiones. Para 2026, la apuesta es dar un paso más: convertir el encuentro en un espacio donde las ideas puedan encontrarse con proyectos y donde los compromisos tengan continuidad.

Porque hablar de clima y naturaleza también significa hablar de cómo queremos vivir, cómo imaginamos nuestras ciudades y qué futuro estamos construyendo.

La cita será del 5 al 9 de octubre de 2026, con el Papalote Museo del Niño como sede principal los días 6, 7 y 8. La programación y el registro pueden consultarse en mexicoporelclima.com

Christina Lyon: cuando la danza transforma un destino en una experiencia extraordinaria

De Los Cabos a Londres y ahora hasta Egipto, Christina Lyon ha llevado la danza a escenarios donde arte, arquitectura y paisaje se encuentran. Para la fundadora y directora artística de Gala de Danza, el verdadero lujo está en crear momentos irrepetibles capaces de conectar al público con el lugar y con el arte.

¿Qué sucede cuando una función de danza abandona el teatro y aparece frente a un paisaje extraordinario, dentro de un edificio histórico o en uno de los museos más importantes del mundo? Para Christina Lyon, la respuesta es sencilla: magia.

La exbailarina profesional, formada en la Bolshoi Ballet Academy y en la School of American Ballet, comenzó una trayectoria internacional que la llevó a incorporarse al American Ballet Theatre a los 16 años, donde tuvo la oportunidad de compartir escenario y trabajar junto a figuras legendarias como Mikhail Baryshnikov y Dame Margot Fonteyn.

Años después, su relación con la danza tomó una nueva dimensión. En 2013 fundó Gala de Danza en Los Cabos, con la intención inicial de acercar las artes escénicas a la comunidad local. Lo que comenzó como un proyecto íntimo terminó convirtiéndose en una plataforma internacional que reúne a grandes nombres de la danza, la música y las artes visuales en escenarios poco convencionales.

“Lo que empezó como una gala tradicional muy pequeña ha crecido exponencialmente”, explica Lyon. Desde Los Cabos, el proyecto ha viajado hasta Londres y próximamente llegará a Egipto, donde el 5 de noviembre de 2026 presentará una nueva edición en el Grand Egyptian Museum de El Cairo.

Cuando el escenario es el destino

El concepto que define la filosofía de Gala de Danza puede resumirse en una frase: “Beautiful artistry in extraordinary places”.

Para Lyon, trasladar las artes escénicas fuera de un teatro convencional no es simplemente una cuestión estética. Es una forma distinta de relacionarse con el público y con el espacio.

“Hemos tomado una plataforma como Gala de Danza y la hemos sacado del entorno tradicional de un teatro para llevarla a lugares únicos”, señala.

La historia comenzó en Los Cabos, donde una de las primeras ediciones transformó un hotel en un escenario singular. Los espectadores podían contemplar las actuaciones desde los balcones de sus suites, creando una experiencia en la que hospitalidad, paisaje y espectáculo formaban parte de una misma narrativa.

Después llegó Londres, donde una iglesia fue convertida en un espacio para las artes escénicas. Ahora, el próximo capítulo se escribirá en Egipto, dentro del Grand Egyptian Museum.

El proyecto demuestra cómo un destino puede adquirir una nueva dimensión cuando se experimenta a través del arte.

Los Cabos: el lugar que la eligió a ella

La relación de Christina Lyon con Los Cabos nació casi por casualidad.

Durante unas vacaciones familiares, comenzó a buscar opciones culturales en el destino y terminó descubriendo una escuela de ballet local. Allí conoció a Mariana Prio, quien tenía apenas 15 años. El encuentro fue determinante.

Lyon recuerda que Mariana no había tenido la oportunidad de ver artes escénicas en vivo, y decidió crear una gala que pudiera acercar ese universo a la comunidad. “Los Cabos, en realidad, siento que me eligió a mí”, cuenta.

Lo que comenzó como una iniciativa para ofrecer una experiencia artística a una joven bailarina y a la comunidad local terminó evolucionando hasta convertirse en una plataforma internacional. La edición que tendrá lugar en Egipto será la novena de Gala de Danza.

La emoción que no necesita palabras

Para alguien cuya vida ha estado ligada a la danza desde la infancia, Lyon entiende especialmente bien el poder de un movimiento.

Aunque Gala de Danza integra diferentes disciplinas —desde música y artes visuales hasta performance—, la danza mantiene un lugar central porque permite comunicar emociones sin recurrir al lenguaje hablado.

“La danza tiene que ver con la expresión”, afirma. “Es un sentimiento que experimentas al observar el movimiento y que no necesita palabras”.

En una época en la que las experiencias inmersivas y personalizadas se han convertido en una parte fundamental del nuevo concepto de lujo, esa capacidad de provocar una emoción adquiere un valor especial.

El nuevo lujo: una experiencia que no puede repetirse

Para Christina Lyon, el lujo contemporáneo tiene menos que ver con la acumulación y más con aquello que no puede comprarse dos veces.

“El arte tiene que ver con la conexión”, explica. En una presentación, existe una transferencia de energía entre los artistas y quienes están en el público, pero también entre las propias personas que comparten ese momento.

Ahí encuentra Lyon una definición particularmente poderosa del lujo: “Poder salir de una función con una sensación y una emoción; es un momento que no puede replicarse en ningún otro lugar”.

Es precisamente esa búsqueda de lo irrepetible la que conecta Gala de Danza con la evolución de los destinos de lujo. Ya no basta con ofrecer una ubicación espectacular; el viajero contemporáneo busca historias, acceso, cultura y experiencias capaces de permanecer en la memoria.

De Los Cabos al corazón de Egipto

La llegada de Gala de Danza a Egipto también nació de una conexión personal. Un mecenas de origen egipcio vinculado al proyecto propuso a Lyon llevar la gala al país. Al principio, admite, la idea parecía difícil de imaginar. Poco después, viajó a Egipto junto con su equipo ejecutivo y de producción. Allí se reunió con el equipo del Grand Egyptian Museum y comenzó a tomar forma una colaboración que llevará por primera vez Gala de Danza a la región de Medio Oriente y Norte de África.

El 5 de noviembre de 2026, la danza, la música y las artes escénicas dialogarán con uno de los espacios culturales más relevantes de Egipto.

La elección del escenario no podría ser más simbólica: un museo dedicado a preservar miles de años de historia que ahora abrirá sus puertas a una experiencia artística contemporánea.

El arte como parte esencial de un destino

Para Lyon, la incorporación de arte y cultura a los destinos de lujo no es una tendencia pasajera, sino una necesidad.

“El arte es para la humanidad y es realmente importante que sigamos apoyando las artes escénicas en vivo”, sostiene.

Su visión parte de una convicción: en un mundo cada vez más digital, asistir a una presentación en vivo conserva un valor único. El encuentro físico entre artista, espacio y espectador genera una energía que no puede reproducirse completamente a través de una pantalla.

Por eso, Gala de Danza no busca únicamente presentar espectáculos. Su apuesta consiste en crear memorias vinculadas a un lugar.

Los Cabos, Londres y ahora Egipto funcionan como escenarios, pero también como parte de la obra.

Y quizá esa sea la verdadera propuesta de Christina Lyon: demostrar que cuando el arte encuentra un destino extraordinario, ambos pueden transformarse mutuamente.

Christina Lyon en LuxuryLab Global 2026

Esta visión fue también uno de los temas centrales de la participación de Christina Lyon, Fundadora y Directora Artística de Gala de Danza, en la reciente edición de LuxuryLab Global 2026, donde presentó la ponencia “Beautiful Artistry in Extraordinary Places”.

Su intervención puso sobre la mesa una pregunta cada vez más relevante para la industria del lujo y los viajes: ¿cómo pueden el arte y la cultura dejar de ser un complemento para convertirse en parte esencial de la identidad de un destino?

La trayectoria de Lyon parece ofrecer una respuesta: creando experiencias capaces de unir talento, lugar, emoción y comunidad, y haciendo que una visita deje de ser simplemente un viaje para convertirse en un recuerdo imposible de replicar.

Blancpain Lady B inaugura una nueva era para Ladybird

Hay objetos que parecen pequeños hasta que se descubre todo lo que esconden. Blancpain Lady B pertenece a esa categoría. Con una caja esférica de apenas 19 milímetros y un volumen de 2.9 cm³, este nuevo reloj convierte la miniaturización mecánica en una declaración de diseño y recupera, desde una mirada contemporánea, uno de los capítulos más singulares de la historia de Blancpain.

El lanzamiento llega en un momento especialmente simbólico: el 70.º aniversario de la colección Ladybird. Blancpain Lady B toma como punto de partida el Ladybird Bullet de 1956, un reloj creado bajo la dirección de Betty Fiechter, figura fundamental en la historia de la Manufactura y primera mujer en dirigir una manufactura relojera suiza.

Más que una reedición, Blancpain Lady B propone una interpretación actual de aquella idea: concentrar la precisión y la ingeniería de un reloj mecánico en un objeto de dimensiones cercanas a las de una joya.

La historia que comenzó con Betty Fiechter

La historia detrás de Blancpain Lady B comienza mucho antes de su llegada a las boutiques. Betty Fiechter entró a Blancpain como aprendiz a los 16 años y, con el paso de las décadas, terminó convirtiéndose en propietaria y directora de la Manufactura.

Su trayectoria transcurrió en un momento particularmente complejo para las mujeres en Suiza. Tras la muerte de Frédéric-Émile Blancpain en 1932, Fiechter y André Leal adquirieron la compañía. Un año después, ella se convirtió en copropietaria y posteriormente asumió las riendas de la empresa en solitario.

Su visión también encontró un terreno fértil en la relojería femenina. Fiechter defendió la idea de que un reloj destinado a una mujer debía ofrecer la misma sofisticación técnica que cualquier otra pieza de alta relojería. De esa convicción surgiría, junto con su sobrino Jean-Jacques Fiechter, una de las creaciones más importantes de la Manufactura: el Ladybird de 1956.

Blancpain Lady B retoma precisamente ese espíritu.

Cuando hacer pequeño se convierte en alta relojería

El Ladybird original fue concebido alrededor de una ambición extraordinaria para su época: crear un movimiento mecánico redondo extremadamente pequeño sin sacrificar su resistencia.

El resultado fue el calibre R55, de apenas 11.85 milímetros de diámetro. Su arquitectura incorporaba soluciones destinadas a mantener la fiabilidad pese a sus reducidas dimensiones, convirtiéndolo en una pieza fundamental dentro de la historia de la miniaturización relojera.

Siete décadas después, Blancpain Lady B continúa esa búsqueda con el calibre automático de manufactura 615. El movimiento mide 15.70 milímetros de diámetro y 3.90 milímetros de grosor, reúne 180 componentes y 29 rubíes, funciona a 3 Hz y ofrece una reserva de marcha de 38 horas.

Su decoración Côtes de Genève y su espiral de silicio revelan que el objetivo nunca fue simplemente reducir el tamaño. La intención es preservar la esencia de la relojería mecánica dentro de un formato radicalmente compacto.

Y existe una premisa que define la pieza: Blancpain nunca ha fabricado relojes de cuarzo. Blancpain Lady B mantiene intacta esa filosofía y apuesta exclusivamente por la mecánica.

Una esfera convertida en objeto

El aspecto más reconocible de Blancpain Lady B es, quizá, el que resulta más difícil de describir con las categorías tradicionales de la relojería.

Su caja no busca parecer un reloj redondo convencional. Con 19 milímetros de diámetro, 13.2 milímetros de grosor y un volumen de 2.9 cm³, adopta una geometría esférica que recuerda a un pequeño objeto escultórico.

La construcción está formada por dos piezas y fue desarrollada alrededor del calibre 615. El desafío técnico consiste precisamente en que esa complejidad permanezca prácticamente invisible. Las superficies pulidas, satinadas y microarenadas se integran para crear la impresión de un volumen continuo.

La correa también forma parte de esta arquitectura. En lugar de asas tradicionales, atraviesa directamente la caja mediante una abertura mecanizada. El resultado es una silueta limpia, sin elementos que interrumpan la forma de burbuja que define a Blancpain Lady B.

Una estética que mira a los años cincuenta

La forma de Blancpain Lady B encuentra otro de sus referentes en el lenguaje visual de mediados del siglo XX, cuando las formas orgánicas comenzaron a conquistar el diseño, la arquitectura, los automóviles y la moda.

Aquella fascinación por las curvas, las superficies continuas y las estructuras inspiradas en el mundo biomórfico encuentra aquí una expresión relojera. La caja esférica evoca el optimismo de aquella época sin convertirse en una reproducción literal del pasado.

La carátula sigue la misma filosofía de contención. Su tono beige opalino se combina con índices aplicados tipo bastón en oro y agujas de horas y minutos. No hay engastes ni elementos superfluos: el protagonismo corresponde a la forma, los materiales y la luz.

Incluso la corona incorpora un detalle relacionado con la historia de la Manufactura: está firmada con las iniciales JB.

Un reloj para llevar como una joya

Blancpain Lady B se presenta tanto en acero inoxidable como en oro rojo 5N, y cada versión puede combinarse con una correa de piel de becerro de doble vuelta.

La propuesta cromática se aleja de la idea de que un reloj pequeño debe ser necesariamente discreto. Las correas están disponibles en blanco, beige claro, beige oscuro, burdeos, azul clásico y púrpura fucsia, permitiendo que la pieza adopte diferentes personalidades.

La correa envuelve la muñeca en dos vueltas y refuerza la vocación de Blancpain Lady B como objeto híbrido: reloj, accesorio y pieza de diseño en una misma silueta.

Su carácter joyero, sin embargo, no depende de diamantes ni de piedras preciosas. La sofisticación está contenida en aquello que no necesariamente se ve: la construcción de la caja, la terminación manual y el pequeño movimiento mecánico que habita en su interior.

Un nuevo capítulo para Ladybird

La gran diferencia frente a una reedición convencional está en la intención. Blancpain Lady B no intenta reproducir el Ladybird Bullet de 1956; toma aquella idea y la lleva hacia un lenguaje contemporáneo.

El resultado es una pieza que conecta tres momentos: la visión de Betty Fiechter, el espíritu de diseño de los años cincuenta y la persistente obsesión de Blancpain por la miniaturización mecánica.

No es una edición limitada. Blancpain Lady B inaugura una nueva etapa para la colección Ladybird y estará disponible a partir del 17 de septiembre de 2026 en las boutiques de Blancpain y distribuidores autorizados.

Del propósito a la transformación: Javier Herrero Postigo llama a redefinir el modelo empresarial

En un contexto donde consumidores, colaboradores y comunidades exigen mayor coherencia a las empresas, el reto ya no consiste únicamente en comunicar un propósito, sino en demostrarlo a través de la manera en que opera el negocio. Para Javier Herrero Postigo, Executive Director at Sistema B Mexico, la transformación empresarial comienza cuando las compañías son capaces de medir su impacto y asumir una responsabilidad que va más allá de sus resultados financieros.

“Qué bueno que una empresa tenga un propósito, que esté conectado con la generación de un impacto social y ambiental, pero con eso no es suficiente”, señala Herrero Postigo. En su visión, la medición se convierte en una herramienta fundamental para distinguir entre las organizaciones que realmente están transformando su modelo de negocio y aquellas que simplemente han perfeccionado su comunicación.

Desde Sistema B, explica, las empresas pueden utilizar B Impact, una herramienta que permite evaluar su desempeño de acuerdo con estándares internacionales y considerando aspectos como la gobernanza, los grupos de interés, los derechos humanos, el salario digno, la diversidad y la inclusión, así como la gestión del impacto ambiental, la acción climática y la economía circular.

La certificación Empresa B, puntualiza, no representa la perfección, sino un compromiso con la mejora continua. “No significa que seas empresa perfecta o que lo hagas todo impecable, sino que sobre todo estás comprometido con la mejora”, afirma.

De las iniciativas aisladas al corazón del negocio

Uno de los principales desafíos para las compañías consiste en dejar atrás las acciones de sostenibilidad que funcionan como iniciativas periféricas y comenzar a transformar el núcleo de sus operaciones. Para Herrero Postigo, toda empresa genera impacto por el simple hecho de existir.

“Si tienes personas, si trabajas con proveedores, si estás en un territorio, estás generando impacto”, sostiene. La pregunta, entonces, no es si una empresa genera impacto, sino qué tipo de impacto produce y qué puede hacer para mejorarlo.

En este proceso, las herramientas de medición pueden ayudar a las organizaciones a hacerse preguntas fundamentales sobre su propósito, su gobierno corporativo y su relación con colaboradores, proveedores y comunidades. Herrero Postigo destaca que B Impact puede servir como punto de partida incluso para empresas que no buscan necesariamente obtener una certificación.

“La certificación es una consecuencia, es como el plus, el máximo. Para empezar, que tengan acceso a estas herramientas, que son gratuitas, y que se puedan empezar a hacer estas preguntas”, explica.

El cambio, añade, debe ser progresivo, pero tiene que estar vinculado desde el principio con la operación. Más que construir una estrategia paralela de sostenibilidad, se trata de profundizar en la propia razón de ser de la compañía.

La colaboración como motor de cambio

Para el directivo, ninguna empresa puede enfrentar por sí sola los grandes desafíos sociales y ambientales. La transformación requiere acción colectiva y, en ocasiones, implica colaborar incluso con competidores, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos.

“Los grandes cambios no los logran las empresas solas, los logran con otras empresas”, afirma.

Esta colaboración supone superar barreras culturales y de lenguaje entre distintos actores. Sin embargo, es precisamente esa capacidad de construir alianzas la que puede permitir que las soluciones alcancen una escala mayor.

Herrero Postigo también cuestiona la idea de que una empresa pueda evaluar su impacto exclusivamente desde su propia perspectiva. “Más que quedarnos solamente con ‘qué bueno que soy, miren lo que hago’, muéstrame cuál es tu impacto”, plantea, al insistir en la importancia de contar con mediciones y estándares reconocidos internacionalmente.

Una nueva generación de liderazgo empresarial

La transformación también exige nuevos perfiles de liderazgo. En opinión de Herrero Postigo, las empresas necesitan líderes capaces de integrar perspectivas sociales y ambientales en sus decisiones.

“Necesitamos una nueva generación de líderes con habilidades diferentes para construir empresas más inclusivas, equitativas y sostenibles”, señala.

La pandemia y los cambios posteriores en las formas de trabajar y de entender la vida aceleraron, desde su perspectiva, una transformación en las expectativas de las personas. Fenómenos como la llamada Gran Renuncia llevaron a muchos trabajadores a cuestionarse qué querían hacer con su vida y qué lugar ocupaba el trabajo dentro de ella.

Para el directivo, las nuevas generaciones muestran una sensibilidad creciente hacia estos temas y están contribuyendo a modificar las expectativas alrededor del liderazgo y de las organizaciones.

Frente a los desafíos, Herrero Postigo opta por el optimismo. “Hay muchos elementos como para ser pesimistas. Pero prefiero poner la energía en la posibilidad”, afirma.

El consumidor también mueve la aguja

El comportamiento del consumidor constituye otro elemento de presión para acelerar la transformación empresarial. Las compañías, explica, toman decisiones a partir de las señales que reciben del mercado, incluso cuando provienen de segmentos que inicialmente podrían parecer pequeños.

“Las empresas toman decisiones en base al comportamiento del consumidor”, sostiene.

En el caso de México, considera necesario ampliar la conversación para no limitarla exclusivamente a los consumidores con mayor poder adquisitivo. El país enfrenta una profunda diversidad socioeconómica y, por ello, cualquier persona que consume puede convertirse en un actor capaz de generar consecuencias positivas o negativas mediante sus decisiones.

La responsabilidad, por tanto, no corresponde únicamente a las marcas. También implica generar mayor conciencia sobre el impacto que tienen las decisiones cotidianas de consumo.

Hacia un nuevo reconocimiento legal para las empresas con propósito

Para que la transformación trascienda a un grupo reducido de empresas, Herrero Postigo considera indispensable escalar los esfuerzos y avanzar incluso hacia cambios en las políticas públicas.

Una de las iniciativas en las que trabaja Sistema B en Latinoamérica es el reconocimiento legal de las empresas con propósito. En distintos países ya existen figuras como las Benefit Corporations o las Empresas de Beneficio e Interés Colectivo.

En México, explica, el objetivo es crear un marco que permita reconocer legalmente a empresas que incorporan el propósito de impacto positivo dentro de su modelo.

“Es como el primer ladrillo de un nuevo edificio, de una nueva arquitectura, de una nueva forma diferente de entender las empresas”, afirma.

Para Herrero Postigo, este reconocimiento podría abrir posteriormente la puerta a otros mecanismos, incluidos eventuales tratamientos fiscales diferenciados, pero el primer paso consiste en ofrecer una estructura legal para quienes desean emprender integrando el impacto desde el origen.

Imaginar una nueva economía

La discusión, sin embargo, va más allá de las empresas individuales. Herrero Postigo considera que el modelo económico actual enfrenta límites estructurales que obligan a replantear la manera en que entendemos el crecimiento y el uso de los recursos.

“Somos un planeta con recursos limitados y hablamos del crecimiento infinito. Eso no sucede”, advierte.

La economía circular, la gestión responsable de los residuos y la transición hacia fuentes de energía renovable son parte de las alternativas que pueden contribuir a construir un modelo diferente. Pero, para él, todavía no existen todas las respuestas.

“Tenemos que evolucionar de una forma diferente de entender las relaciones económicas. Aquí tenemos que imaginarlo, no tenemos las respuestas”, señala.

Esta transformación implica reconocer que los recursos del planeta tienen límites y que las consecuencias ambientales y sociales de la actividad económica no pueden continuar tratándose como externalidades ajenas al negocio.

Cambiar para sobrevivir

Ante la pregunta de si resulta más difícil convencer a una empresa de cambiar o demostrarle que el cambio puede convertirse en una ventaja competitiva, Herrero Postigo considera que la segunda aproximación es la que tiene mayor capacidad de generar una respuesta empresarial.

“La empresa al final lo que quiere es perpetuarse”, explica. Por ello, mostrar que las nuevas variables sociales y ambientales están modificando el entorno en el que opera una compañía puede convertirse en un argumento determinante.

La transformación, desde esta perspectiva, no debe plantearse únicamente como una obligación moral, sino como una condición para que las organizaciones puedan adaptarse y permanecer relevantes.

“¿Cómo puedes adaptar tu funcionamiento para que te vaya mejor entendiendo que este contexto está cambiando?”, plantea.

Para Javier Herrero Postigo, el futuro empresarial pasa así de una lógica centrada exclusivamente en la rentabilidad hacia una visión integral, en la que el impacto sobre las personas, las comunidades y el planeta forme parte de la propia arquitectura del negocio.

Impulsor de modelos empresariales más inclusivos, equitativos y sostenibles, Herrero Postigo cuenta con experiencia en sostenibilidad, impacto social y transformación organizacional, y ha colaborado con organismos como Naciones Unidas, UNICEF, Oxfam y Natura México. En 2024 fue reconocido por Forbes México como una de las “30 Mentes Más Sostenibles”.

Recientemente participó en la edición 2026 de LuxuryLab Global, donde presentó la ponencia “CHANGEMAKERS SHAPING WHAT’S NEXT”, junto a Melodie Treviño, CEO & Founder of Saving Our Sharks Foundation, con Marianela Villasuso, CEO & Founder of Revolta, como moderadora.

El nuevo lujo es tener tiempo: Clarissa Egaña y el movimiento como expresión de bienestar

La fundadora y directora creativa de Port de Bras habla sobre la evolución del lujo hacia el bienestar, el tiempo y la longevidad, y sobre cómo el movimiento puede convertirse en una forma de conexión personal.

Durante décadas, el lujo estuvo asociado con la acumulación: piezas exclusivas, destinos extraordinarios, objetos de deseo y símbolos visibles de estatus. Hoy, esa idea comienza a transformarse. En su lugar aparece una nueva aspiración, mucho más íntima y difícil de conseguir: tener tiempo.

Para Clarissa Egaña, fundadora y directora creativa de Port de Bras, el tiempo se ha convertido en uno de los bienes más valiosos de la vida contemporánea. “Una de las principales cosas que estamos comenzando a ver como lujo es nuestro tiempo, nuestra disponibilidad de tiempo”, afirma.

La ecuación es sencilla, pero profunda. Tener tiempo significa poder detenerse, respirar, moverse, estar en contacto con la naturaleza, investigar qué consumimos y elegir aquello que realmente está alineado con nuestros valores. El lujo, entonces, deja de ser únicamente aquello que podemos comprar para convertirse también en aquello que podemos permitirnos experimentar.

Egaña observa que este cambio está dando lugar a un consumidor mucho más consciente. Ya no basta con que un producto tenga una etiqueta de lujo: importa saber quién lo diseñó, cómo fue fabricado, qué materiales se utilizaron y quiénes están detrás de cada pieza.

“Veo como esa intención, esas ganas de descubrir qué hay detrás de cada marca como parte del lujo, porque es el tiempo que pones en descubrir, el tiempo que pones en hacer research, en consumir conscientemente los mejores productos para ti”, explica.

Vestirse para moverse, pero también para sentirse bien

Esta filosofía está en el corazón de Port de Bras, la marca global de activewear de lujo que Egaña fundó a partir de una búsqueda profundamente personal.

Después de su embarazo, buscaba prendas que la motivaran a hacer ejercicio y, al mismo tiempo, materiales que respondieran a una preocupación específica por el bienestar y la salud. Al no encontrar lo que buscaba, decidió crear su propia propuesta.

“Yo quería una ropa que me motivara al movimiento, al ejercicio, a reponerme después del embarazo. Quería textiles que fuesen lo más seguros, lo menos tóxicos, lo menos disruptores hormonales posibles”, recuerda.

Lo que comenzó como una necesidad personal terminó convirtiéndose en una marca internacional cuya estética incorpora distintas facetas de la vida de su creadora: maternidad, viajes, arte, diseño y emprendimiento.

Para Egaña, esa autenticidad ha sido fundamental. “Siendo muy auténtica, viviendo mi propia vida, viviendo mi propia maternidad, mi propio camino del entrepreneurship, mis ganas de viajar, de descubrir, mi amor por el diseño interior o mi amor por el arte, todo se empezó a ver reflejado en ciertos diseños”, señala.

Así, Port de Bras no nació con la intención de crear una nueva categoría, sino como consecuencia natural de una visión personal.

El ejercicio como una cita con uno mismo

La transformación del activewear también refleja un cambio en la relación con el cuerpo. Hacer ejercicio ya no tiene por qué ser entendido como una obligación o una tarea más dentro de una agenda saturada.

Para Egaña, el movimiento puede convertirse en un espacio de conexión personal. “Ese momento que tienes contigo mismo es una comunión”, afirma.

Su propuesta consiste en cambiar la manera en que pensamos la ropa deportiva. Si nos vestimos cuidadosamente para una boda, una reunión o una cena, ¿por qué no hacerlo también para el momento que dedicamos a nuestro cuerpo?

“He estado tratando de migrar el pensamiento de ‘esto es una ropa para sudarla’ a ‘esto es una ropa que voy a tener un date conmigo misma’”, explica.

La diferencia parece sutil, pero modifica la experiencia. Elegir una prenda que nos gusta, que está bien diseñada y que responde a nuestros valores puede transformar la energía con la que enfrentamos el movimiento. El ejercicio deja de ser únicamente funcional y se convierte en un ritual de bienestar.

Longevidad sin obsesiones

En paralelo, el concepto de longevidad ha adquirido una nueva dimensión. Ya no se trata simplemente de extender la vida, sino de preservar durante más años la energía, la movilidad y la capacidad de disfrutarla.

Pero Egaña advierte sobre el riesgo de convertir el bienestar en otra industria dominada por tendencias. “Tenemos que dejar de seguir tantos trends”, sostiene.

Su propuesta es regresar a lo esencial: comer bien, dormir bien, reducir el estrés, moverse de una manera que realmente disfrutemos y prestar atención a lo que ponemos sobre nuestro cuerpo.

“No hay tanto biohacking necesario. O sea, es comer bien, es dormir bien, es tratar de mantener el ritmo del estrés más bajo, es tratar de usar fibras lo más naturales posible”, señala.

En un momento en el que proliferan las rutinas, suplementos, protocolos y promesas de optimización, su mensaje resulta casi contracultural: no todo tiene que ser más complejo. El bienestar también puede estar en caminar, dormir ocho horas, pasar tiempo con la familia o simplemente hacer aquello que nos hace sentir bien.

El verdadero símbolo de estatus

Para Egaña, el futuro del lujo tendrá cada vez menos que ver con la acumulación y más con la autonomía sobre nuestra propia vida.

“El tiempo siempre va a ser el asset más grande que vamos a poder tener, porque nadie nos puede, o sea, no se puede comprar, nadie te lo va a devolver, simplemente no tiene precio”, afirma. Incluso su definición de éxito parte de algo tan cotidiano como dormir bien. “Para mí un éxito gigante es dormir una buena noche”, comparte.

La frase sintetiza una nueva jerarquía de valores: descansar puede ser más importante que ser visto; sentirse bien, más importante que demostrar éxito; y tener tiempo para uno mismo, más valioso que poseer otro objeto.

Construir una marca desde la vida real

El crecimiento internacional de Port de Bras y su llegada a figuras como Dua Lipa también han demostrado que una visión profundamente personal puede trascender fronteras. Para Egaña, sin embargo, no existe una fórmula inmediata para construir una marca global. La internacionalización requiere presencia, relaciones y perseverancia.

“Quieres ser internacional, tienes que salir, tienes que presentarte al mundo, tienes que hacer relaciones, conexiones”, explica. Y aunque reconoce que la suerte también juega un papel, insiste en que no existen atajos. “No hay fórmulas mágicas, no hay vías rápidas. Siempre es cuestión de mucha perseverancia, mucha autenticidad, tener un point of view de verdad muy tuyo”, afirma.

Es precisamente esa autenticidad la que ha permitido que Port de Bras se mueva entre moda, movimiento y lifestyle sin quedar limitada a una sola categoría.

Vivir bien también significa saber parar

La filosofía de Egaña no propone una vida perfectamente equilibrada, sino una vida consciente del desequilibrio y capaz de regresar a su centro. Le gustan las fiestas, los viajes, salir con amigos y disfrutar; pero también quedarse en casa, leer, ver una serie, jugar con sus hijos o simplemente desconectarse.

“Para mí el balance es todo y siempre estoy en búsqueda de eso”, comenta. En una cultura que constantemente exige hacer más, producir más y alcanzar más, su propuesta es otra: escuchar el cuerpo, reconocer los límites y aprender a disfrutar sin culpa.

“Darse a uno mucho amor, perdonarse, ser bueno contigo mismo, no exigirte demasiado ni ponerte metas ridículas”, aconseja. Es una filosofía que también explica la esencia de Port de Bras: el movimiento no como castigo, sino como placer; la ropa no sólo como herramienta, sino como expresión; y el bienestar no como tendencia, sino como una forma de vivir.

El lujo de lo que no se puede comprar

El próximo capítulo de Port de Bras seguirá construyéndose a través de colaboraciones y oportunidades internacionales que, en muchos casos, llegan de manera inesperada. Egaña compara este proceso con sembrar pequeñas semillas sin saber exactamente cuál florecerá.

Pero quizá la idea más poderosa de su visión no está en lo que viene para la marca, sino en lo que representa para el futuro del lujo.

En una sociedad cada vez más acelerada, el verdadero privilegio podría ser recuperar aquello que ninguna marca puede fabricar: tiempo para respirar, para moverse, para dormir, para viajar, para estar con quienes queremos y para sentirnos bien dentro de nuestro propio cuerpo.

El lujo, en ese sentido, ya no necesariamente se lleva puesto. Se vive.

LuxuryLab Global 2026

Esta visión fue parte de la reciente edición de LuxuryLab Global 2026, donde Clarissa Egaña, fundadora y directora creativa de Port de Bras, encabezó la ponencia “El movimiento de la longevidad: cómo la vida activa está redefiniendo el lujo moderno”, junto a las moderadoras Ana Victoria Acosta y Tamara Hevia, cofundadoras de Anta Studio.

La conversación exploró cómo el movimiento, la moda y el bienestar están dando forma a una nueva concepción del lujo, en la que la longevidad, la consciencia y el tiempo personal comienzan a convertirse en los verdaderos objetos de deseo.

Cuervo y Sobrinos presenta un cronógrafo de colección inspirado en los Rough Riders

Una edición limitada a 98 piezas convierte la memoria de los Rough Riders y su vínculo con Cuba en un cronógrafo de inspiración militar, donde la relojería suiza se encuentra con el carácter histórico de la Maison.

Hay relojes concebidos para medir el tiempo y otros que buscan contar una historia. El nuevo Chronograph Rough Riders de Cuervo y Sobrinos pertenece a esta segunda categoría. La pieza toma como punto de partida la participación de los Rough Riders en Cuba durante la Guerra Hispanoamericana de 1898 para construir un cronógrafo que combina referencias militares, códigos vintage y la tradición relojera suiza que distingue a la firma.

La elección del año no es casual. La edición está limitada a 98 ejemplares numerados individualmente, en alusión a 1898, fecha vinculada a la campaña de los Rough Riders y a la célebre Batalla de San Juan Hill. El episodio histórico se traduce aquí en distintos detalles del reloj, concebidos para funcionar como guiños discretos a su inspiración.

Una estética marcada por el verde militar

La primera impresión llega a través de una carátula verde militar, acompañada por contadores del cronógrafo en el mismo tono y delineados en plata. El resultado mantiene una estética sobria y utilitaria, mientras que los acentos en oro rosa introducen un contraste más refinado.

A las 9 horas, el pequeño segundero incorpora un motivo de dos espadas cruzadas en oro rosa, una de las referencias más directas al imaginario militar de la pieza. Los índices aplicados y las manecillas de horas y minutos combinan detalles en oro rosa con Super-LumiNova® color mint, mientras que la aguja central del cronógrafo suma una punta triangular roja y material luminiscente en tono crema.

El logotipo de Cuervo y Sobrinos, también en rojo, aparece junto a la indicación de día y fecha a las 3 horas, completando una composición en la que los códigos históricos conviven con una lectura claramente contemporánea.

Un cronógrafo de presencia robusta

La caja de 44 mm de diámetro está realizada en acero inoxidable y refuerza el carácter instrumental del modelo. Las asas atornilladas y la corona grabada con el emblema de la Maison acentúan su construcción de inspiración técnica.

El cristal de zafiro de doble curvatura, con tratamiento antirreflejante, protege la carátula, mientras que una resistencia al agua de 5 ATM aporta funcionalidad para el uso cotidiano.

Es en el reverso donde la narrativa histórica adquiere mayor protagonismo. El fondo de caja macizo está grabado con la medalla de los Rough Riders, convirtiendo la parte posterior del reloj en una suerte de pieza conmemorativa que completa su relato.

Mecánica suiza para una historia singular

En su interior trabaja el Valjoux 7750, un calibre automático de amplia trayectoria dentro de la relojería suiza. Con una reserva de marcha aproximada de 48 horas, el movimiento acciona las funciones de horas, minutos, pequeño segundero, cronógrafo y calendario.

La distribución responde a la arquitectura clásica de este calibre: el pequeño segundero ocupa las 9 horas, el contador de 30 minutos se sitúa a las 12 y el de 12 horas a las 6, mientras que el día y la fecha aparecen a las 3.

La elección del movimiento aporta una dimensión técnica que equilibra la narrativa histórica del reloj. El resultado es una pieza de carácter marcado, pero sustentada en una mecánica reconocida por su fiabilidad.

El espíritu de La Habana, reinterpretado

La propuesta adquiere una lectura particular al tratarse de Cuervo y Sobrinos, una firma cuya historia comenzó en La Habana en 1882 y cuya producción relojera contemporánea se desarrolla en Suiza. Esa combinación entre herencia cubana y tradición relojera europea forma parte esencial de la identidad de la Maison.

En el Chronograph Rough Riders, esta dualidad se expresa a través de una estética que mira hacia el pasado sin convertirse en una recreación literal. La correa vintage de cuero verde, las costuras en tono natural y la hebilla de acero grabada con el emblema de la firma prolongan la inspiración utilitaria, mientras que los acabados y la construcción mantienen el lenguaje de la alta relojería contemporánea.

Con solo 98 piezas, el Chronograph Rough Riders se plantea así como una creación para coleccionistas: un reloj en el que la mecánica, el diseño y los elementos conmemorativos construyen una narrativa alrededor de un episodio histórico estrechamente relacionado con Cuba.

Más que reproducir el pasado, Cuervo y Sobrinos lo convierte en una expresión de relojería contemporánea, llevando al pulso una historia de finales del siglo XIX a través de una pieza concebida para el presente.

Graciela Zamudio: el nuevo lujo inmobiliario se trata de vivir una experiencia

Graciela Zamudio, Regional Manager de Puerto Vallarta Sotheby’s International Realty, analiza la transformación del lujo residencial, el auge de las branded residences y el nuevo perfil del comprador internacional en Puerto Vallarta y Riviera Nayarit.

El lujo residencial atraviesa una transformación profunda. Si durante décadas estuvo asociado con la ostentación, la amplitud y los elementos visibles de exclusividad, hoy el verdadero valor se encuentra cada vez más en aquello que no necesariamente puede medirse: bienestar, privacidad, comunidad, naturaleza, servicios y, sobre todo, la posibilidad de vivir una experiencia integral.

Desde su experiencia de más de 30 años en el sector inmobiliario, Graciela Zamudio, Regional Manager de Puerto Vallarta Sotheby’s International Realty, identifica en esta evolución un cambio fundamental en la manera en que se concibe y se adquiere una propiedad de alta gama.

“A través de los años se ha ido redefiniendo el lujo. Antes pensábamos que el lujo era como ostentación, muchas cosas sobrecargadas, y creo que ahora menos es más. Para mí el lujo es lo simple, lo sencillo, pero bien hecho, bien elaborado, y que definitivamente es escaso en el mercado”, explica.

Para Zamudio, una propiedad de lujo contemporánea ya no comercializa únicamente arquitectura y ubicación. Lo que ofrece es una identidad y una forma de vivir. El comprador actual busca que su propiedad sea parte de un ecosistema capaz de responder a sus necesidades presentes y futuras.

“Un cliente de lujo está comprando seguridad, está comprando comunidad, naturaleza, está comprando ambientes armónicos, está comprando wellness, sentirse bien. Y yo creo que también están comprando ya futuro”, señala.

Esta visión también está modificando el diseño de los desarrollos residenciales. La flexibilidad y la capacidad de una propiedad para acompañar distintas etapas de la vida se vuelven atributos relevantes para compradores que no piensan únicamente en el presente.

“Son propiedades que van también pudiéndose modular a través de la vida de las personas. Eso para mí es esencial”, afirma Zamudio.

La marca como promesa de experiencia

En este nuevo escenario, las marcas inmobiliarias y las marcas de lujo adquieren un papel cada vez más relevante. Para Zamudio, una marca funciona como un elemento de diferenciación, pero también como una promesa que debe sostenerse durante toda la vida de una propiedad.

“Una marca lo que hace es ir distinguiendo y segmentando al mercado. El mercado se identifica con esa marca y, por lo tanto, la promesa de la marca atrae al comprador”, explica.

Sin embargo, el verdadero desafío está en cumplir esa promesa a largo plazo. En el caso de las propiedades vinculadas con marcas de lujo, la experiencia no puede limitarse al momento de la venta o a la entrega de las llaves.

“La clave de todas las marcas es que la promesa de la marca se cumpla en el tiempo”, subraya.

Esta lógica también se traslada al trabajo de una firma inmobiliaria especializada en el segmento de lujo. Sotheby’s International Realty cuenta con una presencia global que, de acuerdo con Zamudio, permite generar conexiones y colaboraciones que trascienden la operación inmobiliaria.

“Pertenecer a esa marca te diferencia del resto de los asesores inmobiliarios”, comenta. Y agrega que su labor implica ofrecer una experiencia cercana a la hospitalidad: “Casi que damos un servicio de hospitality nosotros también como asesores inmobiliarios”.

La filosofía, explica, parte de un principio que define la esencia de la marca: “Unir propiedades extraordinarias con vidas extraordinarias”.

Puerto Vallarta y Riviera Nayarit: naturaleza como nuevo lujo

El cambio en las prioridades del comprador internacional también ha favorecido a destinos como Puerto Vallarta y Riviera Nayarit. La combinación entre infraestructura, servicios, conectividad y naturaleza convierte a la región en uno de los mercados más atractivos para el segmento residencial de alto nivel.

“Puedes tener todos los servicios de la gran ciudad y a la vez sentirte que estás en un pueblito”, describe Zamudio.

La cercanía con la naturaleza, la calidad del entorno y la posibilidad de mantener una conexión con el exterior se han convertido en factores determinantes. La región también destaca por la diversidad de su oferta, que va desde propiedades de lujo hasta lo que en el mercado se conoce como trophy properties.

“La Riviera Nayarit es uno de los sectores del país de bienes raíces en donde hay propiedades más caras. Tenemos propiedades que van desde el sector de lujo, desde 6,500 dólares el metro cuadrado hasta 20,000”, señala.

Este mercado tiene además un fuerte componente internacional. Estados Unidos y Canadá continúan siendo mercados fundamentales para Puerto Vallarta y Riviera Nayarit, aunque Zamudio observa una oportunidad creciente para atraer compradores provenientes de otras regiones del mundo.

Branded residences: cuando la propiedad se convierte en lifestyle

El crecimiento de los proyectos residenciales asociados con marcas de lujo, hoteles de experiencia y conceptos de hospitality apunta hacia una nueva categoría en la que la propiedad deja de ser un activo aislado para convertirse en parte de una experiencia de marca.

Para Zamudio, más que hablar de una extensión de la marca, se trata de “vivir la marca”.

En este modelo, el valor de una propiedad no termina en su arquitectura ni en su ubicación. La comunidad, los servicios, el mantenimiento, la administración y la experiencia cotidiana forman parte del producto que adquiere el propietario.

“Yo creo que esa es la promesa de las Branded Luxury Residences: que lo que te prometen permanezca en el tiempo y en la experiencia. No nada más cuando te entregan la llave de la propiedad”, afirma.

El property management adquiere así un papel estratégico. En destinos de playa, donde los propietarios pueden pasar varios meses fuera de su residencia, contar con un equipo que garantice el mantenimiento y la operación del inmueble se convierte en un elemento de valor.

“Tu propiedad no sea un tormento, sino que se maneje sola, que haya todo un equipo que te ayude”, resume Zamudio.

Del baby boomer al nómada digital

Otro de los cambios que identifica la especialista es el relevo generacional entre los compradores de lujo. Durante años, los baby boomers representaron una parte importante de la demanda, pero la transferencia de riqueza está incorporando a generaciones más jóvenes.

“Ya estamos viendo también compradores de lujo de la generación X, obviamente, y ya estamos viendo millenials y a veces generación Z”, explica.

La nueva generación de grandes patrimonios tiene además perfiles diferentes. Emprendedores tecnológicos, fundadores de compañías y personas que han generado riqueza a través de nuevas industrias están buscando diversificar sus portafolios mediante activos inmobiliarios.

Para destinos como Puerto Vallarta y Riviera Nayarit, esto representa una oportunidad para ampliar el perfil de los compradores y atraer capital de nuevos mercados internacionales.

Pero conquistar a estas generaciones exige transformar también la oferta. Las propiedades deben incorporar tecnología, servicios y conceptos relacionados con bienestar y longevidad, sin perder la conexión con la naturaleza.

“Está integrado el wellness, el lifestyle, el tema de la longevidad. Yo veo a las nuevas generaciones muy preocupadas por la longevidad”, comenta.

El resultado es aparentemente paradójico, pero cada vez más característico del nuevo comprador de lujo: tecnología y naturaleza conviviendo en un mismo estilo de vida. Son profesionales cuya generación de riqueza puede estar vinculada con industrias digitales, pero que buscan desconectarse físicamente de ese mundo cuando eligen dónde vivir.

“Son viajeros, son nómadas digitales. Definitivamente”, concluye Zamudio.

Comprar una forma de vivir

La transformación del lujo inmobiliario puede resumirse, para Zamudio, en el paso de comprar una propiedad a adquirir una experiencia completa.

En Puerto Vallarta y Riviera Nayarit, esa experiencia puede traducirse en atardeceres, acceso a clubes, deporte, naturaleza, bienestar y la posibilidad de disfrutar de una residencia respaldada por servicios profesionales.

“Desde que te levantas hasta que te acuestas. Yo creo que eso es lo que ofrece ese tipo de propiedades”, afirma.

En este contexto, el verdadero lujo ya no se encuentra necesariamente en tener más, sino en tener acceso a aquello que resulta difícil de replicar: tiempo, bienestar, privacidad, comunidad, naturaleza y experiencias significativas.

LuxuryLab Global 2026

Esta visión sobre la evolución del lujo inmobiliario fue también el eje de la participación de Graciela Zamudio, Gerente Regional de Puerto Vallarta Sotheby’s International Realty, en la reciente edición de LuxuryLab Global 2026, donde encabezó la ponencia “Viviendo la marca: cómo el sector inmobiliario de lujo está redefiniendo el estilo de vida”, junto con Roberto Pulido, CEO y propietario de MIRA, y bajo la moderación de Alejandra Muriel, Asociada Senior de Transacciones de Baker McKenzie México.

Su participación puso sobre la mesa una tendencia que está transformando al sector: el futuro del lujo residencial no estará definido únicamente por la propiedad que se compra, sino por la calidad, identidad y experiencia del estilo de vida que esa propiedad permite construir.

Francisco Iglesias: la belleza del futuro será científica, personalizada y basada en la confianza

Con casi cinco décadas de trayectoria en la industria de la belleza, Francisco Iglesias, fundador y director de Francisco Iglesias Beauty and Haircare, ha sido testigo de la transformación de los hábitos de consumo, la evolución de la tecnología y el creciente interés por el bienestar. Diseñador de imagen originario de Bilbao y formado en prestigiosas escuelas de Londres, París y Estados Unidos, Iglesias llegó a México en 1993 para fundar el departamento de diseño de imagen de Televisa. Desde entonces, su carrera se ha extendido al cine, teatro y televisión, hasta consolidar un ecosistema que integra salones de lujo, academia y una línea propia de ciencia capilar.

Desde su perspectiva, uno de los grandes retos actuales de la industria de la belleza es cerrar la brecha entre el conocimiento científico disponible y la información que recibe el consumidor, particularmente en el cuidado del cabello.

“El consumidor de cremas para la cara muy eficaces es un público muy informado. Busca ingredientes premium, está al tanto de los avances tecnológicos en el cuidado de la piel y está acostumbrado a invertir como resultado”, explicó Iglesias en exclusiva para Glits. En contraste, considera que el cabello continúa rodeado de mitos y promesas difíciles de cumplir.

“El cuidado del cabello está lleno de mitos y de supersticiones y de tendencias de marketing que lo único que dicen es: compra, compra, compra, prometiendo cosas imposibles de realizar”, señala.

Para Iglesias, uno de los principales errores consiste en atribuir al shampoo funciones que corresponden a otros productos y tratamientos. “Un shampoo es para limpiar el cuero cabelludo, punto, y tiene que ser diagnosticado dependiendo de las necesidades de la piel”, afirma. La razón, explica, está en comprender el cuero cabelludo como una extensión de la piel y respetar su equilibrio natural.

Esta visión también cuestiona una de las creencias más arraigadas entre los consumidores: que es necesario cambiar constantemente de shampoo porque el cabello “se acostumbra” al producto. “No se acostumbra, el pelo se satura”, sostiene. La acumulación de determinados ingredientes puede afectar la apariencia y el comportamiento de la fibra capilar, haciendo que pierda brillo y capacidad de recibir tratamientos posteriores.

De ahí que Iglesias defienda una aproximación integral al cuidado capilar. “El cabello se cuida como la cara: limpiadora, una humectante, una nutritiva y una protección”, explica, subrayando que no existe una fórmula universal. El tipo de cabello, las características del cuero cabelludo, los procesos químicos, la exposición al sol y hasta el entorno en el que vive una persona pueden modificar las necesidades de una rutina.

Del producto milagro al protocolo personalizado

Para el fundador de Francisco Iglesias Beauty and Haircare, el futuro de la belleza no apunta hacia un producto capaz de resolverlo todo, sino hacia protocolos diseñados a partir de las necesidades individuales.

“No hay producto mágico, hay protocolos que van de acuerdo a las necesidades particulares”, afirma.

Esta personalización, en su opinión, requiere necesariamente del conocimiento profesional. La creciente sofisticación de la tecnología cosmética —desde la biomimética hasta herramientas que permiten estudiar ingredientes y su compatibilidad— abre posibilidades extraordinarias, pero también hace más importante la correcta interpretación de esa información.

“Los avances científicos son impresionantes en cosmética, pero se necesitan administrar correctamente”, sostiene.

En ese contexto, Iglesias también advierte sobre el impacto de las redes sociales y las recomendaciones de influencers. Que un producto funcione para una persona no significa que tendrá el mismo efecto en otra. “Lo que a la influencer dice que le funciona, no necesariamente te puede funcionar a ti. Es más, te puede perjudicar gravemente”, advierte, recordando además que el consumidor no siempre conoce las relaciones comerciales detrás de una recomendación.

La solución, insiste, está en recuperar el valor del diagnóstico y de la relaciónLa innovación, sin embargo, no puede sostenerse únicamente en conceptos sofisticados o en una estrategia de comunicación. Para Iglesias, la verdadera prueba con el profesional: entender qué necesita cada persona, por qué lo necesita y cómo debe utilizarse un producto o tratamiento.

La ciencia necesita resultados

La innovación, sin embargo, no puede sostenerse únicamente en conceptos sofisticados o en una estrategia de comunicación. Para Iglesias, la verdadera prueba está en el resultado.

“Si realmente hacen lo que prometen, ¿por qué la gente cambiaría de champús?”, plantea. Desde su perspectiva, la constante rotación de productos en el mercado revela muchas veces una experiencia insatisfactoria: consumidores que cambian porque el producto no cumplió la promesa o porque continúan buscando el “milagro” que se les ofreció.

La confianza, por ello, se convierte en uno de los principales activos de una marca de belleza. “Para tener un consumidor a largo plazo, tiene que ser una relación de confianza y, sobre todo, dar resultados”, afirma. Cuando una persona obtiene el resultado esperado —o incluso supera sus expectativas—, la relación con la marca deja de depender de la novedad.

En su caso, esta responsabilidad adquiere unaEsta búsqueda de resultados también está transformando el concepto de lujo. Para Iglesias, el lujo contemporáneo se aleja progresivamente de la dimensión personal. Al llevar su propio nombre, Iglesias considera que no existe una segunda oportunidad para recuperar la confianza perdida. “Yo no puedo defraudar la confianza que el cliente puso en mí. Yo no tengo otra oportunidad”, dice.

El nuevo lujo: salud y longevidad

Esta búsqueda de resultados también está transformando el concepto de lujo. Para Iglesias, el lujo contemporáneo se aleja progresivamente de la ostentación para acercarse a la salud, la longevidad y el bienestar.

“Hoy en día el verdadero lujo es la salud y la longevidad”, afirma. La idea de lujo silencioso, desde su perspectiva, se expresa en la manera en que una persona se ve y se siente: una piel saludable, un cabello en buenas condiciones, vitalidad y bienestar. “Verse bien, sentirse estupendo” se convierte así en una expresión más relevante del lujo que la exhibición de objetos costosos.

Esta transformación también explica el crecimiento de tratamientos especializados y de consumidores dispuestos a invertir en conocimiento profesional, diagnóstico y soluciones diseñadas específicamente para ellos.

Hacia una nueva era de innovación capilar

Mirando hacia los próximos años, Iglesias anticipa una aceleración significativa en el desarrollo de productos y tratamientos gracias a la inteligencia artificial, la biotecnología y la medicina personalizada. Considera que estas herramientas permitirán reducir drásticamente los tiempos de investigación y desarrollar soluciones cada vez más específicas.

En el ámbito capilar, vislumbra avances relacionados con la genética y con nuevas aproximaciones para combatir la caída del cabello. También apunta hacia la crioterapia capilar como una de las tecnologías que comenzarán a incorporarse en protocolos especializados.

Más allá de la tecnología, sin embargo, Iglesias considera que el elemento decisivo seguirá siendo la honestidad.

“Lo que funciona, lo que genera la lealtad, es la honestidad: es no prometer cosas que no puedes cumplir”, afirma.

Su crítica alcanza también a conceptos como “natural” u “orgánico”, que considera insuficientes por sí mismos para determinar si un ingrediente o procedimiento es adecuado. Para Iglesias, el consumidor debe aprender a cuestionar las etiquetas, entender las diferencias entre ingredientes y, sobre todo, buscar profesionales capaces de explicar con claridad los beneficios y riesgos de cada procedimiento.

“Vamos a dejarnos de tanto mito y de tanta tontería, vamos a informarnos un poquito mejor y vamos a confiar en el profesional”, resume.

Después de décadas dedicadas a transformar la imagen y el cuidado capilar, su filosofía puede sintetizarse en una premisa: la belleza no debería construirse a partir de promesas imposibles, sino de conocimiento, diagnóstico, ciencia y resultados reales. En un mercado saturado de novedades, la confianza se convierte, finalmente, en uno de los atributos más valiosos.

Una conversación sobre el futuro de la belleza

Esta visión fue también el eje de su participación en la reciente edición de LuxuryLab Global 2026, donde Francisco Iglesias encabezó, junto con Mónica Rodríguez, Directora Nacional para México de Natura Bissé, y bajo la moderación de Cynthia Leppäniemi, Editora en Jefe de Vanidades México, la ponencia “Belleza basada en la ciencia: innovación, durabilidad y confianza del consumidor”.

El encuentro puso sobre la mesa precisamente algunos de los grandes desafíos de la industria contemporánea: cómo convertir los avances científicos en experiencias comprensibles para el consumidor, cómo avanzar hacia una belleza cada vez más personalizada y cómo construir relaciones duraderas basadas no en la promesa, sino en la evidencia, la transparencia y la confianza.

Alessandro Cannatà: las mentes que definirán las marcas de lujo del mañana

Desde SCAD, el especialista en gestión de marcas de lujo analiza las habilidades que necesitarán los nuevos líderes de la industria, el impacto de la inteligencia artificial y el reto de preservar la dimensión humana que distingue al sector.

 

El lujo atraviesa una transformación profunda. La tecnología, la inteligencia artificial y los nuevos hábitos de consumo están modificando la manera en que las marcas crean productos, construyen experiencias y se relacionan con sus clientes. Sin embargo, para Alessandro Cannatà, Cátedra de Lujo y Gestión de Marcas en SCAD, el futuro de la industria no dependerá únicamente de quienes sepan utilizar las herramientas digitales, sino de aquellos capaces de combinarlas con sensibilidad, criterio y un conocimiento profundo del universo del lujo.

Con experiencia internacional en estrategia de marca, desarrollo de negocios y ventas globales para firmas como ISAIA, Boglioli y Sutor Mantellassi, además de un MBA en International Luxury Brand Management por ESSEC, Cannatà también ha trasladado su experiencia profesional al ámbito académico.

En entrevista para Glits, explicó qué distingue a los profesionales que podrán liderar las grandes firmas del futuro y por qué la formación debe ir mucho más allá de las aulas.

El profesional del lujo tendrá que dominar dos mundos

Para Cannatà, uno de los principales cambios en la formación de los nuevos talentos está relacionado con la necesidad de combinar conocimientos tecnológicos con habilidades humanas.

“Identificamos una serie de habilidades técnicas y habilidades blandas”, explica. Entre las primeras destaca el dominio de un entorno que ya no es exclusivamente físico ni digital, sino una combinación de ambos.

Los futuros profesionales deberán comprender estrategia y finanzas, pero también familiarizarse con herramientas de software e inteligencia artificial aplicadas al CRM, el clienteling, la creación de perfiles de consumidores y el análisis predictivo. A esto se suma el uso de la IA generativa para tareas creativas, desde desarrollar conceptos hasta visualizar ideas.

Pero la tecnología, advierte, no es suficiente. “El componente humano es fundamental”, señala. En su opinión, el verdadero perfil que busca la industria es el de alguien “digitalmente preparado”, pero con la sensibilidad necesaria para identificar los matices, comprender el gusto y relacionarse de manera adecuada con los consumidores de lujo.

Esa combinación será cada vez más importante en una industria en la que el conocimiento debe actualizarse constantemente.

Trabajar en lujo requiere algo más que fascinación

Uno de los conceptos que Cannatà considera esenciales para quienes aspiran a desarrollar una carrera en este sector es la pasión genuina.

La industria del lujo puede resultar especialmente atractiva por su estética, su estilo de vida y el prestigio de sus marcas. Sin embargo, el especialista advierte que sentirse atraído por ese universo no necesariamente significa tener el perfil adecuado para trabajar en él.

“No es un trabajo que puedas hacer de nueve a cinco”, afirma. Para mantenerse vigente, considera necesario vivir inmerso en la industria, conocerla y observar constantemente cómo evoluciona. La diferencia está, precisamente, entre alguien que se siente atraído por el glamour del sector y una persona que realmente comprende sus códigos y comparte esa sensibilidad.

Por ello, uno de los aspectos que los socios de la industria de SCAD buscan durante sus procesos de selección es descubrir si existe una auténtica pasión por el lujo o simplemente fascinación por su apariencia.

La universidad como laboratorio de experiencias

Cannatà considera que preparar a los próximos líderes requiere transformar también la educación. En SCAD, explica, la formación no se limita al programa académico. El modelo incorpora experiencias inmersivas, clases magistrales y talleres con profesionales de la industria, viajes y visitas internacionales, además de un laboratorio de lujo en el que los estudiantes pueden entrar en contacto directo con los productos.

La colaboración con otras áreas de la universidad también es fundamental. Los estudiantes de lujo trabajan junto con departamentos de diseño y tecnología, creando un entorno interdisciplinario que busca acercarlos a las condiciones reales de la industria.

“Es una combinación de factores la que hace que nuestros programas sean únicos y tan poderosos para formar a los futuros líderes del lujo”, sostiene.

Inteligencia artificial: acelerador, no sustituto

La llegada de la inteligencia artificial es uno de los grandes debates para el futuro de las industrias creativas. Para Cannatà, la herramienta puede convertirse en un importante acelerador para las marcas, especialmente porque permite reducir tiempo y costos en determinados procesos.

Esto también puede beneficiar a firmas más pequeñas, ya que la tecnología disminuye algunas de las barreras que históricamente han dificultado competir dentro del sector.

Sin embargo, existe una línea que las marcas no deberían cruzar. “La IA no puede sustituir la sensibilidad humana”, afirma Cannatà, quien considera que tampoco podrá reemplazar “la chispa de genialidad de un diseñador”.

En el lujo, esa distinción resulta especialmente relevante. El trabajo artesanal, la creatividad y la experiencia personalizada son elementos que contribuyen directamente al valor que el consumidor atribuye a un producto.

Por eso, utilizar inteligencia artificial únicamente para reducir costos puede convertirse en un riesgo si termina eliminando aquellos elementos que hacen que una experiencia sea especial.

Cuando la tecnología puede restar valor

Cannatà pone el ejemplo de las tiendas para explicar por qué la innovación no siempre debe buscar eliminar pasos del recorrido del consumidor.

Actualmente, las herramientas digitales permiten a los vendedores consultar inventarios desde dispositivos móviles, revisar la disponibilidad de productos en tiempo real e incluso realizar el pago sin que el cliente tenga que pasar por una caja tradicional.

A primera vista, todas estas soluciones representan comodidad. Sin embargo, en el lujo cada momento dentro de una tienda puede tener un propósito.

El área de pago, por ejemplo, puede convertirse en parte de la experiencia si incluye una ceremonia de envoltura de regalo o algún otro elemento que refuerce el vínculo con la marca.

“Cada minuto que un cliente pasa en una tienda de lujo puede utilizarse para construir valor de marca”, explica.

La paradoja, según el especialista, es que una tecnología diseñada para hacer más eficiente una experiencia puede terminar reduciendo precisamente los puntos de contacto humanos que le dan valor.

Innovar sin romper los códigos

Otro de los grandes retos para las nuevas generaciones será encontrar el equilibrio entre tradición e innovación.

Para Cannatà, la respuesta está en identificar qué elementos representan un valor real para el consumidor y cuáles pueden transformarse sin afectar la identidad de la firma.

Eso puede significar mantener prácticamente intacto durante décadas un producto icónico y, al mismo tiempo, desarrollar nuevas categorías que respondan a cambios en el estilo de vida.

Como ejemplo menciona a Hermès y su colaboración con Apple para desarrollar el Apple Watch. La firma puede entrar en una categoría tecnológica sin necesidad de modificar la esencia de productos como el bolso Birkin.

La clave está en comprender que innovar no significa modernizarlo todo.

“Si un producto icónico tiene valor precisamente porque mantiene sus códigos, no hay razón para cambiarlo”, explica. En cambio, las nuevas categorías ofrecen un espacio para experimentar con materiales, tecnologías y conceptos distintos.

¿Qué convierte a un profesional en un gran líder?

Para Cannatà, los grandes líderes del lujo suelen compartir una característica: conocen la industria desde dentro.

Muchos comienzan sus carreras desde posiciones comerciales, incluso en el piso de venta, y con el tiempo ascienden hacia puestos de mayor responsabilidad. Esa experiencia les permite comprender directamente al consumidor y los códigos que rigen el negocio.

También existen excepciones. Algunas personas llegan desde otras industrias, pero cuentan con un conocimiento profundo del lujo como consumidores y comprenden de manera intuitiva sus códigos.

El problema surge cuando se aplican al lujo soluciones diseñadas para otro tipo de negocios.

“Algo que puede ser una ineficiencia que debe corregirse en otra industria puede representar una fuente de valor en el lujo”, advierte.

Por eso, una estrategia que funciona para una compañía convencional no necesariamente será adecuada para una firma de lujo. La búsqueda de eficiencia a cualquier precio puede incluso destruir aquello que hacía valiosa a una marca.

El consejo para quienes quieren liderar una gran marca

Para los jóvenes que sueñan con llegar a la dirección de una firma de lujo, Cannatà tiene un consejo concreto: comenzar cuanto antes a sumergirse en la industria y buscar una formación que combine conocimientos técnicos con experiencia práctica.

“Vengan a SCAD”, responde cuando se le pregunta qué debería hacer un estudiante que aspira a liderar una gran marca.

Su apuesta por la educación inmersiva parte de una idea sencilla: los futuros líderes no solo necesitan aprender cómo funciona el negocio, sino desarrollar la sensibilidad necesaria para entender qué hace diferente al lujo.

En una industria que cambia a una velocidad inédita, la tecnología será una herramienta indispensable. Pero, para Cannatà, el verdadero talento del futuro será aquel capaz de utilizarla sin perder de vista lo que durante generaciones ha dado valor al lujo: la creatividad, el conocimiento, la artesanía, la emoción y, sobre todo, la conexión humana.

Una mirada al futuro desde LuxuryLab Global

Esta visión sobre el futuro de la industria del lujo formó parte de LuxuryLab Global 2026, encuentro que celebró su XV Aniversario bajo el concepto de “Próxima generación”, con una mirada puesta en las nuevas ideas, perfiles y estrategias que están dando forma al sector.

Alessandro Cannatà participó en esta edición de LuxuryLab Global, la cumbre líder de marcas de lujo y viajes en las Américas, compartiendo su experiencia y perspectiva sobre la formación de los profesionales que estarán detrás de las grandes marcas del futuro.

A 15 años de su creación, LuxuryLab Global mantiene así uno de sus principales propósitos: abrir conversaciones sobre la evolución de la industria y reunir a las voces que están contribuyendo a definir su siguiente capítulo.