Educación, ciudades y conservación: los ejes que marcaron México por el Clima 2026

Durante tres jornadas en la Ciudad de México, especialistas, autoridades, organizaciones y representantes de comunidades indígenas analizaron cómo llevar la acción climática del discurso a proyectos concretos, desde la movilidad urbana hasta la restauración de manglares y la conservación de la Amazonía.

La crisis climática no se resuelve desde un solo frente. Requiere transformar la manera en que se diseñan las ciudades, se producen y consumen los alimentos, se financian los proyectos ambientales y se protege a las comunidades que dependen directamente de los ecosistemas. Esa fue una de las ideas que atravesó México por el Clima 2026, encuentro que reunió del 6 al 9 de octubre a representantes del sector público, organismos internacionales, empresas, academia y organizaciones civiles en distintos espacios de la capital.

A lo largo de tres jornadas centrales, el programa puso sobre la mesa una pregunta que va más allá de los compromisos ambientales: ¿cómo convertir las ideas y el conocimiento científico en acciones que generen cambios medibles en los territorios?

La respuesta se construyó desde distintas perspectivas. Mientras las primeras conversaciones abordaron la relación entre naturaleza, desarrollo y justicia ambiental, las siguientes jornadas profundizaron en educación climática, movilidad sostenible, inversión para la conservación y el papel de los pueblos originarios en la defensa de sus territorios.

La naturaleza como punto de partida

La inauguración del encuentro tuvo lugar en Papalote Museo del Niño, con la participación de Erica Valencia, directora general de México por el Clima; Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, y Allegra Baiocchi, coordinadora residente de las Naciones Unidas en México.

 

Durante la apertura, Valencia planteó la necesidad de comprender los desafíos ambientales como problemas interconectados. La disponibilidad de agua, la salud de los bosques, la producción de alimentos y la resiliencia de las ciudades forman parte de un mismo sistema, por lo que las soluciones deben considerar sus vínculos y no abordarse de manera aislada.

“La naturaleza no es un tema más de nuestra agenda de desarrollo, es la infraestructura que hace posible nuestra economía y nuestra vida”, expresó.

Por su parte, Brugada destacó la dimensión social de la agenda ambiental y llamó a traducir los compromisos en decisiones que protejan a las generaciones futuras. “La justicia ambiental es también justicia intergeneracional”, señaló.

Ambas intervenciones apuntaron a un desafío central: incorporar la protección de los ecosistemas a las decisiones económicas, urbanas y sociales, en lugar de tratarla como una agenda independiente.

Educación climática y ciudades que respondan al futuro

La segunda jornada amplió la conversación hacia la vida cotidiana, con especial atención a la educación y la movilidad. En la Utopía Elena Poniatowska Amor, en Coyoacán, especialistas de instituciones públicas, universidades y organizaciones ambientales analizaron cómo acercar el conocimiento climático a la ciudadanía.

Uno de los obstáculos identificados fue la distancia entre el lenguaje técnico y las experiencias de las personas. Para impulsar una participación más amplia, los especialistas plantearon la necesidad de comunicar la crisis climática de manera accesible, vincularla con los problemas de cada comunidad y ofrecer herramientas para intervenir en las decisiones que afectan el entorno.

La educación, desde esta perspectiva, no consiste únicamente en transmitir información sobre el calentamiento global. También implica generar espacios de participación, promover el intercambio de conocimientos entre generaciones y facilitar que las personas comprendan qué pueden hacer desde sus comunidades.

La movilidad urbana fue otro de los ejes relevantes. En espacios vinculados con Foro Ruta México 2026, representantes de organizaciones especializadas y del sector transporte discutieron alternativas para avanzar hacia desplazamientos metropolitanos más eficientes y centrados en las personas.

El debate incluyó el potencial del transporte compartido, el transporte de personal y una mejor planeación urbana para responder a los retos de la movilidad. En paralelo, otros encuentros abordaron la resiliencia de las ciudades y los contaminantes climáticos de vida corta, cuya reducción puede contribuir tanto a mejorar la calidad del aire como a enfrentar distintos problemas ambientales.

El hilo conductor fue la necesidad de incorporar criterios climáticos a las decisiones sobre infraestructura, transporte y desarrollo urbano.

El dinero también define el alcance de las soluciones

Si la educación permite comprender los desafíos y la planeación ayuda a diseñar respuestas, el financiamiento determina en buena medida qué proyectos pueden llevarse a la práctica y mantenerse en el tiempo.

Este tema estuvo presente desde la primera jornada, con conversaciones sobre adaptación climática y gestión de riesgos empresariales, y cobró mayor relevancia durante NAT5 Live 2026, realizado los días 6 y 7 de octubre como parte del programa.

El encuentro propició espacios de vinculación entre empresas, inversionistas, gobiernos y desarrolladores de proyectos relacionados con la restauración y la biodiversidad. El objetivo fue acercar recursos y oportunidades de inversión a iniciativas capaces de generar beneficios ambientales y económicos.

En las discusiones sobre resiliencia empresarial, participantes de organizaciones como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, WRI México y representantes del sector financiero abordaron la importancia de identificar riesgos, trabajar con indicadores verificables y reconocer oportunidades de inversión en adaptación.

La conservación de los ecosistemas, sin embargo, plantea necesidades que van más allá de conseguir recursos para iniciar un proyecto. También exige financiamiento de largo plazo, mecanismos de seguimiento y condiciones que permitan a las comunidades mantener su trabajo en el territorio.

Esta discusión tuvo una expresión concreta en la tercera jornada, cuando especialistas analizaron las alternativas para ampliar la conservación y restauración de los manglares mexicanos. Durante la conversación, moderada por Ixchel López Olvera, directora del Programa de Océanos de WWF México, se abordó el trabajo del capítulo nacional de la Alianza Global por los Manglares, que reúne a más de 60 organizaciones.

De acuerdo con la información presentada durante el encuentro, más de cien personas participaron a lo largo de aproximadamente año y medio en la elaboración de una propuesta nacional a diez años para acelerar la conservación y restauración de estos ecosistemas.

Entre las posibilidades analizadas figuraron la participación empresarial, los seguros y el carbono azul, un concepto que se refiere al carbono capturado y almacenado por ecosistemas costeros como manglares, marismas y pastos marinos.

El reto es lograr que estos instrumentos se traduzcan en recursos accesibles para quienes realizan el trabajo de conservación, con resultados que puedan sostenerse y evaluarse a largo plazo.

Los pueblos originarios, protagonistas de la conversación ambiental

La jornada de cierre puso el acento en una dimensión que suele quedar relegada en las discusiones sobre tecnología e inversión: la relación entre territorio, cultura y memoria.

Uno de los momentos centrales fue el homenaje al pueblo kichwa de Sarayaku, en la Amazonía ecuatoriana, a través de una sesión dedicada a La canoa de la vida. En ella participó José María Gualinga, líder indígena y expresidente de la comunidad, cuya trayectoria está vinculada con la defensa territorial y la preservación de los conocimientos ancestrales.

La experiencia de Sarayaku permite comprender la conservación desde una perspectiva que rebasa la protección de especies o superficies forestales. Su propuesta Kawsak Sacha, conocida como Selva Viviente, parte de una cosmovisión en la que la selva constituye un sistema vivo de relaciones entre personas, animales, plantas, ríos y dimensiones espirituales.

Desde este enfoque, proteger el territorio significa también preservar la identidad colectiva, la autonomía de la comunidad y la transmisión de conocimientos entre generaciones.

La participación de Gualinga incorporó al encuentro una pregunta fundamental: cómo reconocer el papel de los pueblos originarios en la conservación de los ecosistemas y garantizar que sus voces tengan espacio en las decisiones que afectan sus territorios.

La programación también incluyó una conversación entre Su Majestad la Reina Diambi, del Congo, y JC Agid, centrada en los saberes ancestrales, las lenguas de la tierra y la custodia de los linajes tradicionales. El intercambio amplió la reflexión sobre la importancia de las culturas y los conocimientos comunitarios frente a los desafíos ambientales.

De la inclusión alimentaria a las industrias creativas

La agenda también mostró que la sostenibilidad puede relacionarse con ámbitos que, a primera vista, parecen alejados de la conservación.

Durante la primera jornada, Raquel Picornell Dillon, fundadora y directora de México Sin Alérgenos, habló sobre la necesidad de que la industria alimentaria responda a las necesidades de las personas con alergias, celiaquía y otras restricciones dietéticas. Su participación puso sobre la mesa la importancia del etiquetado claro, la capacitación y la educación para garantizar opciones adecuadas y una mayor inclusión en los espacios de convivencia.

En otro registro, la pasarela de moda sostenible K’áan · Guardián de los arrecifes incorporó a las industrias creativas a la conversación sobre la protección de la naturaleza. La iniciativa mostró cómo el diseño y la moda también pueden funcionar como plataformas para acercar los temas ambientales a nuevas audiencias.

Estos espacios ampliaron el alcance de la agenda al conectar la sostenibilidad con las decisiones de consumo, la producción y las experiencias cotidianas.

De los encuentros a los resultados

México por el Clima 2026 articuló su programa en torno a tres ejes: Despertar Planetario, Innovación Catalítica y Ecosistemas Resilientes. En conjunto, las conversaciones recorrieron desde la educación y la participación ciudadana hasta la inversión, la movilidad y la defensa de los territorios.

La diversidad de temas también dejó ver la complejidad de llevar la acción climática a la práctica. No basta con generar conciencia si no existen mecanismos de participación; tampoco es suficiente diseñar proyectos de restauración si carecen de financiamiento continuo o excluyen a las comunidades que conocen y habitan los ecosistemas.

El desafío posterior al encuentro será dar continuidad a las alianzas y convertir las propuestas en iniciativas con objetivos claros, recursos suficientes y resultados verificables.

Con la conclusión de su programa central el 9 de octubre, México por el Clima busca mantener abierto ese espacio de colaboración entre instituciones, empresas, organizaciones y ciudadanía. La próxima edición de su Semana de Acción por el Clima y la Naturaleza está en preparación y sus fechas se anunciarán posteriormente.

Más que una agenda limitada a especialistas, la conversación planteada durante estos días apunta a una transformación que involucra a ciudades, empresas, comunidades y hogares. La protección de la naturaleza, la justicia climática y el desarrollo sostenible dependen, en última instancia, de que los compromisos colectivos se traduzcan en decisiones concretas y sostenidas en el tiempo.

Beverly Hills se transforma en un destino de arte, gastronomía y diseño este otoño

Durante octubre, la ciudad californiana propone una agenda que va más allá de las compras y el glamour de Rodeo Drive, con exposiciones al aire libre, moda, alta gastronomía, artes escénicas y una espectacular muestra floral inspirada en The Gilded Age.

Hay una manera distinta de descubrir Beverly Hills cuando llega el otoño. Más allá de sus boutiques, hoteles de lujo y restaurantes reconocidos, la ciudad californiana despliega durante octubre una agenda que pone en primer plano el arte, el diseño, la gastronomía y la creatividad.

Sus jardines se convierten en galerías al aire libre, sus escenarios reciben espectáculos y sus espacios históricos se transforman para albergar experiencias que mezclan moda, flores y cultura. El resultado es una temporada que invita a recorrer Beverly Hills desde una perspectiva menos conocida y profundamente ligada a su estilo de vida.

Arte que sale de las galerías

Uno de los grandes encuentros culturales del mes será el Beverly Hills Art Show, que se celebrará los días 17 y 18 de octubre en Beverly Gardens Park.

Durante ese fin de semana, cuatro cuadras de la ciudad se convertirán en una enorme galería al aire libre con el trabajo de alrededor de 250 artistas. Pintura, escultura, fotografía, cerámica, vidrio, joyería, acuarela y técnicas mixtas formarán parte del recorrido.

La experiencia tiene además un atractivo especial para quienes disfrutan conocer el proceso creativo de primera mano: los propios artistas estarán presentes para conversar con los visitantes y compartir detalles sobre sus obras.

Música en vivo, demostraciones, propuestas gastronómicas y un Wine and Beer Garden completarán el recorrido, cuya entrada será gratuita.

 

La moda toma Beverly Hills

Del 10 al 12 de octubre, la creatividad cambiará de escenario con Beverly Hills Fashion Week: The Arrival Experience, en The Wallis Annenberg Center for the Performing Arts.

La propuesta explora todo aquello que sucede antes de que una creación llegue al escenario y reúne moda, arte, cine y otras disciplinas creativas. El encuentro se desarrolla en colaboración con el Beverly Hills Film Festival y conecta a diseñadores y talentos de distintas industrias, entre ellas entretenimiento, bienestar, hospitalidad, medios y lujo.

Más que una tradicional semana de la moda, la experiencia propone observar el proceso creativo desde una perspectiva inmersiva.

 

Una cartelera para vivir la ciudad

La programación cultural también se extiende a The Wallis Annenberg Center for the Performing Arts, uno de los principales espacios culturales de Beverly Hills.

Octubre comenzó con la presentación de Laura Benanti: Nobody Cares, un espectáculo de comedia en solitario que combinó canciones originales y relatos personales alrededor de temas como la maternidad, la ambición y el paso del tiempo.

Del 8 al 10 de octubre será el turno de la compañía de danza contemporánea Ronald K. Brown / EVIDENCE, como parte de la temporada 2026-2027 del recinto.

Así, una visita a Beverly Hills durante el otoño puede incorporar mucho más que restaurantes y compras: también una noche de teatro, danza, música o comedia.

Una mesa al aire libre entre jardines

El 18 de octubre, la gastronomía será protagonista en Beverly Cañon Gardens con el Beverly Hills Autumn BBQ 2026.

La celebración reunirá a chefs y profesionales de la gastronomía y la mixología de Beverly Hills y California. Entre los nombres participantes estarán Wolfgang Puck y Byron Puck, de Spago Beverly Hills, además de chefs vinculados con The Maybourne Beverly Hills y otras figuras de la escena culinaria de Los Ángeles.

El formato convierte los jardines en un recorrido gastronómico con estaciones de chefs, degustaciones, barras de mixología, vinos, destilados, música en vivo y una intervención artística de Marco Gallotta.

La experiencia también tendrá un componente filantrópico: la totalidad de los recursos obtenidos mediante la subasta silenciosa será destinada a No Kid Hungry.

Flores que cuentan una historia

Si existe una experiencia capaz de resumir el encuentro entre lujo, historia y diseño que propone Beverly Hills este otoño, es Fleur de Villes: HBO’s The Gilded Age.

Del 28 de octubre al 4 de noviembre, Greystone Mansion & Gardens será escenario de una exposición floral inspirada en la estética y los personajes de la serie de HBO.

La muestra reunirá maniquíes confeccionados con flores frescas por diseñadores florales del sur de California. Cada creación estará inspirada en personajes como Bertha Russell, Agnes van Rhijn, Marian Brook y Peggy Scott, trasladando sus vestuarios y personalidad al lenguaje de las flores.

El resultado promete ser uno de los recorridos más fotogénicos de la temporada.

Un escenario histórico para una experiencia contemporánea

La elección de Greystone Mansion no es casual. Construida en 1928 como residencia de la familia Doheny, la propiedad forma parte actualmente del patrimonio histórico de Beverly Hills.

Sus aproximadamente 18 acres de jardines y arquitectura histórica han servido además como escenario para numerosas producciones cinematográficas y televisivas.

La exposición floral aprovechará precisamente esa atmósfera para establecer un diálogo entre la arquitectura de otra época y la estética contemporánea de The Gilded Age.

La muestra podrá visitarse diariamente de 10:00 a 18:00 horas, con último acceso a las 17:00.

El otro rostro del lujo californiano

La agenda de octubre revela una faceta de Beverly Hills que puede pasar inadvertida detrás de la fama de Rodeo Drive. El lujo aquí también se encuentra en la posibilidad de caminar entre jardines convertidos en galerías, descubrir nuevos creadores, sentarse a la mesa de chefs reconocidos o entrar en una mansión histórica transformada por el diseño floral.

Durante este otoño, Beverly Hills propone una experiencia en la que arte, gastronomía, moda, arquitectura e historia conviven en un mismo destino.

Es precisamente esa combinación la que permite descubrir una ciudad conocida mundialmente por su glamour desde otro ángulo: uno en el que el estilo de vida no solo se observa, sino que se recorre, se saborea y se experimenta.

Seiko celebra 145 años con tres colecciones que recorren la historia de la relojería japonesa

La firma japonesa conmemora su aniversario con tres ediciones limitadas que recuperan el legado de su fundador, la innovación de los años 60 y la estética del antiguo Tokio.

Hay relojes que marcan las horas y otros que cuentan historias. Para celebrar 145 años de trayectoria, Seiko decidió hacer ambas cosas a través de tres colecciones de edición limitada que recorren distintos momentos de su historia y de la cultura japonesa.

La celebración comienza en 1881, cuando Kintaro Hattori abrió un pequeño establecimiento dedicado a la venta y reparación de relojes en Ginza, Tokio. Más de un siglo después, aquella iniciativa se convirtió en una de las firmas más reconocidas de la relojería japonesa.

Para conmemorar este aniversario, la marca tomó tres referencias de su identidad: el legado de Hattori, la vocación innovadora que ha acompañado su evolución y la herencia cultural de Tokio. El resultado se traduce en tres propuestas cromáticas: dorado, azul y púrpura.

Tres colores para contar 145 años

La primera es la Colección Dorada, concebida como un homenaje a los orígenes de Seiko y a la visión de su fundador. King Seiko, Prospex, Presage y Astron participan en esta edición con detalles dorados que funcionan como hilo conductor.

Entre las piezas destaca el King Seiko, cuya esfera recupera un patrón inspirado en los grabados utilizados por Hattori en sus primeras creaciones. Los tonos grises y dorados se combinan con una caja estilizada y un brazalete que mezcla superficies cepilladas y pulidas.

Presage, por su parte, mira directamente al pasado con una reinterpretación del Timekeeper de 1895, el primer reloj de bolsillo de la compañía. La corona tipo cebolla, el bisel en relieve y la esfera de esmalte blanco recuperan algunos de los elementos de aquel modelo histórico.

La colección también incorpora un nuevo Speedtimer de Prospex y una pieza de Astron que retoma visualmente el legado del Quartz Astron de 1969.

Seiko Blue: el color de la innovación

La segunda colección viaja a una de las décadas más importantes para la firma: los años 60.

En ese periodo, Seiko presentó el primer cronógrafo japonés de muñeca en 1964, su primer reloj de buceo un año después y, en 1969, el Quartz Astron, considerado el primer reloj de pulsera de cuarzo del mundo.

De aquella época surge Seiko Blue, un tono que la firma convirtió en parte de su identidad y que ahora protagoniza una nueva serie de piezas conmemorativas.

Uno de los modelos más llamativos es el King Seiko VANAC, una línea reconocida por sus cajas multifacetadas. Para esta edición, la marca combina una esfera blanco plateada con detalles azules y formas geométricas inspiradas en el horizonte de Tokio. La pieza estará limitada a 800 ejemplares.

Prospex también recupera su herencia deportiva con una interpretación del diseño de buceo de 1965, mientras que Presage incorpora una esfera de porcelana de Arita en azul cobalto, uniendo la relojería con una de las tradiciones artesanales más reconocidas de Japón.

Astron completa la propuesta con una nueva variante GPS Solar en la que el azul se integra a una tecnología capaz de sincronizar la hora mediante GPS y ajustarla según la ubicación.

El púrpura que recuerda al antiguo Tokio

La tercera propuesta tiene una conexión todavía más cultural. La Colección Morada toma como inspiración el periodo Edo, cuando Tokio era conocida precisamente con ese nombre.

Entre las tonalidades asociadas con la estética de aquella época destaca el púrpura Edo, un color que Seiko recupera para crear una serie de piezas que conectan el pasado de la ciudad con su identidad contemporánea.

El tono aparece en el Prospex Alpinist, tanto en la esfera como en las costuras de su correa de piel. También protagoniza el Speedtimer Solar Chronograph, donde se extiende a la esfera y a la escala taquimétrica.

En el Astron GPS Solar, el púrpura adquiere un efecto degradado que recuerda al cielo durante el atardecer, mientras que la tecnología solar y la sincronización GPS aportan el contraste contemporáneo.

Presage lleva la propuesta hacia el universo de la coctelería japonesa. Su diseño está inspirado en el cóctel Edo Murasaki, creado por Hisashi Kishi, propietario del reconocido STAR BAR. La esfera translúcida incorpora un patrón radial y destellos que evocan pequeñas hojuelas de oro.

De Ginza al futuro

La historia de Seiko comenzó con un pequeño taller en Ginza, pero su evolución ha estado marcada por una constante: buscar nuevas formas de medir y experimentar el tiempo sin desprenderse de sus raíces.

Desde el Timekeeper de 1895 hasta el Quartz Astron de 1969 y sus actuales desarrollos GPS Solar, la firma ha construido una identidad en la que la innovación convive con la tradición artesanal japonesa.

Sus 145 años se convierten así en una oportunidad para mirar hacia atrás, pero también para imaginar lo que viene. Las tres colecciones conmemorativas condensan esa filosofía a través de colores, materiales y referencias que hablan tanto de la historia de Seiko como de la ciudad que la vio nacer.

Más que celebrar una cifra, Seiko convierte su aniversario en un recorrido por 145 años de diseño, tecnología y cultura japonesa, recordando que detrás de cada reloj existe también una manera particular de entender el paso del tiempo.

Anne Carson, entre los clásicos y la literatura contemporánea, gana el Nobel de Literatura 2026

La escritora canadiense fue reconocida con el Premio Nobel de Literatura 2026 por una obra que cruza poesía, ensayo, traducción y tradición clásica. Más que una autora de géneros definidos, Carson ha construido una literatura donde los límites parecen estar hechos para romperse.

Anne Carson, poeta, ensayista, traductora y especialista en literatura clásica, fue anunciada este jueves como ganadora del Premio Nobel de Literatura 2026. La Academia Sueca reconoció “su obra audaz e inventiva que, en un diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”.

Nacida en Toronto en 1950, Carson se formó como filóloga clásica y convirtió el estudio de las palabras y de la tradición grecolatina en uno de los principales motores de su obra. La propia Academia Sueca ha resumido esa relación como una tensión entre “la obsesión del filólogo por las palabras” y “el deseo del poeta por encontrar nuevos significados”.

Pero reducirla a poeta sería insuficiente. Su bibliografía atraviesa el ensayo, la traducción, la novela en verso, la crítica, la dramaturgia y los libros-objeto. Su literatura tampoco utiliza los clásicos como simples referencias eruditas. En sus manos, personajes, mitos y autores de la Antigüedad se convierten en materiales para hablar de asuntos contemporáneos: deseo, pérdida, identidad, amor y duelo.

IG nobelprize

De Safo a los nuevos lectores

Uno de los puntos de partida de su trayectoria fue Eros the Bittersweet, publicado en 1986. El ensayo explora el deseo a partir de la poesía griega y, particularmente, de Safo.

Años después llegaría Autobiography of Red (1998), una de sus obras más conocidas. Carson retomó el mito de Gerión y Heracles para convertirlo en una novela en verso protagonizada por un joven que vive una historia de amor, violencia e identidad en un contexto contemporáneo.

Nox: convertir el duelo en un objeto literario

Entre las obras que más aparecen en la cobertura internacional está Nox, publicada en 2010 y dedicada a su hermano Michael, quien murió en Dinamarca en 2000.

El libro se presenta como un objeto físico: una caja que contiene un largo acordeón con fotografías, cartas, textos y materiales relacionados con el recuerdo de su hermano. En el centro aparece también Catulo y su poema dedicado a un hermano muerto.

La Academia Sueca ha señalado que en Nox existe un “profundo sentimiento de pérdida”. La frase ayuda a explicar por qué esta obra ocupa un lugar tan importante en los perfiles publicados tras el anuncio del Nobel: no se trata únicamente de un libro sobre el duelo, sino de una obra que transforma físicamente el acto de recordar.

IG nobelprize

Una obra que rompe las fronteras entre géneros

La experimentación formal aparece una y otra vez en la trayectoria de Carson. Glass, Irony, and God, Men in the Off Hours, The Beauty of the Husband, Decreation y Float son algunos de los títulos que muestran su interés por combinar géneros, voces y disciplinas.

En The Beauty of the Husband, por ejemplo, una ruptura matrimonial se convierte en una estructura de 29 “tangos”. En Float, publicado en 2016, la autora presentó 22 pequeños libros que podían leerse en distintos órdenes.

La discreción frente a la fama

Hay otro aspecto que aparece con fuerza en los perfiles: la relación distante de Carson con la exposición pública.

La escritora concede pocas entrevistas y su trayectoria pública ha estado marcada por cierta discreción. Anne mantiene una relación distante con la fama pese a haber recibido importantes reconocimientos internacionales, entre ellos el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2020.

Su reacción al Nobel también refleja esa personalidad. De acuerdo con Ingrid Carlberg, secretaria permanente de la Academia Sueca, Carson se encontraba en Islandia cuando recibió la llamada. “Lo único que tuvo tiempo de decirme fue que, por el momento, se encuentra en Islandia, donde escucha el viento”, relató Carlberg. La funcionaria agregó que la escritora estaba sorprendida y feliz.

IG nobelprize

¿Por dónde empezar a leer a Anne Carson?

Eros the Bittersweet permite acercarse a su pensamiento sobre el deseo y la poesía; Autobiography of Red muestra su capacidad para transformar un mito griego en una historia contemporánea; y Nox ofrece quizá su aproximación más íntima al duelo y la memoria.

También destacan The Beauty of the Husband, Decreation y Float, obras que permiten observar cómo su escritura se aleja cada vez más de las estructuras literarias convencionales.

El Nobel, en ese sentido, no llega para descubrir a Carson, sino para colocar bajo una luz mucho más amplia una trayectoria que llevaba décadas explorando la misma pregunta desde distintos ángulos: cómo encontrar nuevas formas para decir aquello que la literatura ya ha intentado decir durante siglos.

Y quizá ahí está la clave de su reconocimiento. Carson no abandona la tradición clásica para escribir literatura contemporánea; hace exactamente lo contrario: regresa a los clásicos para demostrar que todavía tienen algo que decirnos.

IG nobelprize

La Mesa Que Regenera: cuando la gastronomía también cuida el territorio

Una cena en el Jardín Escénico reunió gastronomía, agricultura regenerativa y cultura para hablar de un futuro alimentario más sostenible.

¿Qué hay detrás de un plato? Además de una receta, hay territorio, temporadas, conocimientos y manos que hacen posible que los ingredientes lleguen a la mesa. Esa fue la idea que atravesó La Mesa Que Regenera, una cena celebrada el 6 de octubre en el Jardín Escénico para inaugurar México por el Clima, en el marco de la Semana de Acción por el Clima y la Naturaleza.

La velada propuso mirar la gastronomía desde otro ángulo: no solo como una experiencia para comer y disfrutar, sino como una forma de acercarnos a la biodiversidad, la cultura y las personas que trabajan para conservar los ecosistemas.

Del campo a la mesa

El encuentro tuvo como anfitrión a Arca Tierra, proyecto de agricultura regenerativa que trabaja en Xochimilco con productores locales y en la recuperación del sistema tradicional de chinampas. Su propuesta parte de una relación más cercana entre quienes cultivan los alimentos y quienes los consumen, al tiempo que busca reconocer el valor del trabajo campesino.

Esa conexión con el territorio también estuvo presente en la cocina. Los chefs Santiago M. Moctezuma, de Maizajo, y Joaquín Cardoso, de Loup, participaron con propuestas construidas alrededor de ingredientes locales y del respeto por su origen.

Moctezuma llevó a la mesa su trabajo alrededor del maíz criollo y las técnicas tradicionales de nixtamalización, mientras que Cardoso presentó una cocina enfocada en productos locales y procesos más conscientes.

Más que una cena, el encuentro funcionó como una conversación a través de los alimentos: ¿qué comemos?, ¿de dónde viene?, ¿quién lo cultiva? y, sobre todo, ¿qué podemos hacer para cuidar los territorios que hacen posible nuestra alimentación?

Una mesa para hablar del futuro

Con la participación de The Climate Pledge, La Mesa Que Regenera reunió a cocineros, productores y personas vinculadas con la protección del territorio en torno a una misma reflexión: hablar del futuro de la alimentación también significa hablar de biodiversidad, agricultura y conservación.

La iniciativa México por el Clima busca precisamente llevar la conversación sobre cambio climático y naturaleza hacia acciones concretas, conectando a distintos sectores de la sociedad.

En este caso, el punto de encuentro fue la mesa. Porque antes de convertirse en platillo, cada alimento tiene una historia y un ecosistema detrás. Y quizá una de las formas más sencillas de comenzar a cuidar ese futuro sea volver a preguntarnos qué ponemos sobre ella.

Home-Maxxing: las tendencias que transformarán el hogar en 2027

La casa dejó de ser únicamente el lugar donde vivimos. En los últimos años también se ha convertido en gimnasio, oficina, refugio, espacio de descanso y escenario para el bienestar.

Ahora, esa búsqueda por optimizar cada aspecto de la vida también está llegando al interiorismo. Heimtextil Trends 27/28 identifica esta transformación bajo el concepto “Home-Maxxing – The Performance of Everyday Living”, una tendencia que explora cómo la tecnología, los textiles y el diseño pueden mejorar la experiencia cotidiana.

La propuesta, desarrollada por Heimtextil en colaboración con la plataforma de diseño milanesa Alcova, parte de una contradicción muy actual: queremos espacios cada vez más eficientes, pero también necesitamos lugares que nos permitan desconectarnos.

La respuesta se divide en tres grandes tendencias: Staged Competence, Inside, Out y Hyper Presence.

Cuando la tecnología se convierte en parte de la decoración

La primera tendencia, Staged Competence, propone dejar de esconder la funcionalidad. En esta estética, los textiles y las superficies muestran abiertamente aquello que pueden hacer. Elementos técnicos, símbolos, números, gráficos y referencias a materiales de alto rendimiento pasan a formar parte de la decoración.

La idea es que la tecnología no solamente funcione, sino que también pueda reconocerse visualmente.

La paleta cromática acompaña esta inspiración: predominan los azules y verdes fríos, tonos minerales y colores pálidos, similares a los que encontramos en equipos tecnológicos o materiales destinados al alto rendimiento.

Un amarillo ácido aparece como contraste y aporta un acento vibrante.

Mostrar lo que normalmente permanece oculto

La segunda tendencia, Inside, Out, apuesta por revelar las estructuras internas de los objetos y espacios.

Tornillos, correas, costuras, cables, cierres y otros elementos que tradicionalmente permanecían ocultos se convierten ahora en protagonistas del diseño.

La estética parte de una necesidad contemporánea: hacer más comprensibles los sistemas tecnológicos que forman parte de nuestra vida.

En lugar de esconder cada componente detrás de superficies perfectamente pulidas, esta tendencia propone mostrar cómo están construidas las cosas.

Los tonos oscuros adquieren protagonismo, con carbón, grafito y referencias al acero. A ellos se suman acentos de rojo intenso y violeta, además de un verde grisáceo de apariencia más discreta.

El regreso de los sentidos

Pero mientras la tecnología avanza, también aparece una necesidad opuesta: desconectarnos de ella.

Ahí surge Hyper Presence, la tercera tendencia de Heimtextil, que coloca la experiencia sensorial en el centro.

En lugar de preguntarse únicamente qué puede hacer un material, esta corriente plantea otra cuestión: ¿cómo se siente?

Las fibras naturales, la lana, el cuero, la madera y las superficies con texturas pronunciadas adquieren protagonismo.

Incluso las señales del paso del tiempo adquieren un nuevo valor. Las arrugas, la pátina y las marcas de uso dejan de considerarse imperfecciones y comienzan a formar parte del carácter de los materiales.

Uno de los ejemplos más llamativos son los textiles tratados con cera de abeja. Al calentarse, pueden liberar aromas naturales relacionados con la miel y el propóleo, convirtiendo un material cotidiano en una experiencia multisensorial.

Colores que buscan bajar el ritmo

A diferencia de las dos primeras tendencias, dominadas por tonalidades frías y referencias tecnológicas, Hyper Presence propone una paleta mucho más cálida.

Rojo óxido, naranja quemado, ocre, rosa empolvado y blanco cálido evocan materiales como la arcilla, el fuego y los metales oxidados.

El resultado es una gama cromática pensada para generar una sensación más acogedora y serena.

Una nueva idea de lujo para el hogar

Las tendencias de Heimtextil 27/28 reflejan una transformación en la manera de entender los espacios.

El diseño ya no tiene que elegir necesariamente entre tecnología y confort. El verdadero reto está en encontrar un equilibrio entre funcionalidad, rendimiento y bienestar.

Los textiles pueden regular la luz, absorber el sonido o contribuir a filtrar el aire, pero también pueden aportar textura, calidez y una experiencia agradable al tacto.

Esta visión no se limita a las casas. También puede trasladarse a hoteles, oficinas y espacios dedicados al bienestar y la salud.

Como explica Olaf Schmidt, vicepresidente de Textiles & Textile Technologies de Messe Frankfurt, “Home-Maxxing captura dos expectativas opuestas de nuestro tiempo: el impulso hacia un rendimiento cada vez mayor y la necesidad de descanso”.

La propuesta de Heimtextil para 2027 plantea así una nueva pregunta para el interiorismo: si nuestro mundo exterior exige cada vez más, ¿puede nuestra casa convertirse en el lugar que nos ayude a bajar el ritmo?

Las tendencias Heimtextil 27/28 se presentarán en el Trend Space de la feria, que tendrá lugar del 12 al 15 de enero de 2027 en Frankfurt.

Hilton transforma la Riviera Maya con el nuevo lujo Todo Incluido de Waldorf Astoria y Conrad Tulum

Hay viajes en los que el verdadero lujo comienza cuando uno deja de mirar el reloj. Sin reservaciones que organizar, restaurantes que buscar o actividades que coordinar, la experiencia consiste simplemente en elegir cómo pasar el día: desayunar frente al mar, entregarse a un tratamiento de bienestar, descubrir nuevos sabores o dejar que la tarde avance entre cócteles y música.

Esa es la idea detrás de la nueva etapa de Waldorf Astoria Riviera Maya y Conrad Tulum Riviera Maya, que ahora incorporan una experiencia Todo Incluido pensada para una nueva generación de viajeros de lujo.

Los dos resorts, ubicados frente al Caribe mexicano, comparten destino, pero no personalidad. Waldorf Astoria apuesta por una escapada íntima y sofisticada para adultos, mientras que Conrad Tulum propone una experiencia más abierta y dinámica, diseñada para disfrutar Tulum en pareja, con amigos o en familia.

Un refugio privado frente al Caribe

A partir del 10 de enero de 2027, Waldorf Astoria Riviera Maya será exclusivamente para adultos. La apuesta es clara: convertir la estancia en una pausa del ritmo cotidiano, con el mar como escenario y un servicio que busca anticiparse a las necesidades de cada huésped.

Uno de los grandes diferenciales será el Personal Concierge, una figura dedicada a diseñar la estancia de acuerdo con los intereses de cada viajero. Desde reservar una cena o una sesión de bienestar hasta organizar una excursión o una celebración especial, la idea es que todo suceda sin necesidad de preocuparse por los detalles.

Y si hay algo que define esta nueva propuesta es precisamente eso: menos pendientes y más tiempo para disfrutar.

Las mañanas pueden comenzar con yoga frente al mar, respiración maya o sound healing. Después llegan los talleres de textiles, arcilla o artesanía con agave; una sesión de mixología; una tarde junto a la piscina o simplemente unas horas sin hacer absolutamente nada.

Por la noche, el ambiente cambia con música en vivo, encuentros al atardecer, bossa nova, sesiones de cuerdas y experiencias como Rum & Smoke.

El sabor de México también es parte del viaje

En Waldorf Astoria Riviera Maya, descubrir México también pasa por la mesa. La propuesta gastronómica recorre diferentes ingredientes, técnicas y tradiciones del país desde una mirada contemporánea. Malpeque lleva el fuego al centro de la experiencia, mientras Chaya explora el maíz y los sabores mexicanos. JA’O se acerca al universo del agave y la mixología, y Peacock Alley conserva uno de los rituales más clásicos de la hospitalidad: el té de la tarde.

Próximamente, BonbonOm sumará una experiencia alrededor del café mexicano, con degustaciones, masterclasses y cold brew.

El objetivo no es simplemente comer bien, sino convertir cada comida en otra manera de acercarse al destino.

Tulum para descubrirlo a tu manera

En Conrad Tulum Riviera Maya, la filosofía cambia. Aquí el lujo se encuentra en la posibilidad de elegir qué tipo de viajero quieres ser cada día.

Una mañana puede comenzar con bienestar; otra, con una excursión; la tarde puede transcurrir entre la piscina y la playa y terminar con una cena frente al Caribe.

La gastronomía ocupa nuevamente un lugar protagonista. Maratea apuesta por la cocina mediterránea para compartir; Ukai y Kengai llevan los sabores japoneses a la mesa, mientras Ultramar explora la coctelería inspirada en México. En los espacios de Chiringuito, la cocina costera y el fuego se convierten en parte de la experiencia.

Para quienes buscan una dosis adicional de privacidad, Ceiba Club ofrecerá una experiencia exclusiva para adultos, con acceso a espacios reservados y a Autor, restaurante de cocina mexicana contemporánea reconocido por la Guía Michelin.

Viajar también es descubrir

La experiencia de Conrad Tulum no termina en el resort. Su programación invita a conocer el destino a través de actividades relacionadas con la cultura, la naturaleza, el bienestar y la gastronomía.

Cenotes, experiencias de spa, celebraciones bajo la luna y encuentros con la cultura local forman parte de una propuesta pensada para que cada huésped encuentre su propio ritmo.

Y para las familias, MYTHOS World ofrece a los viajeros más jóvenes actividades inspiradas en la naturaleza y la cultura maya, además de experiencias nocturnas como The Stargazer.

En estancias elegibles de cuatro noches consecutivas o más, los huéspedes podrán disfrutar además de una experiencia seleccionada o una excursión por estancia, según las opciones disponibles.

El nuevo lujo es tener tiempo

Más que una tendencia hotelera, el auge del Todo Incluido de lujo responde a una nueva manera de viajar. Para muchos viajeros, el lujo ya no está únicamente en una suite espectacular o en una cena excepcional. También está en no tener que pensar en qué sigue. En poder decidir espontáneamente si el día pide una sesión de bienestar, una excursión, una copa frente al mar o unas horas de absoluta calma.

Waldorf Astoria Riviera Maya y Conrad Tulum Riviera Maya parten de esa premisa para ofrecer dos interpretaciones diferentes de una misma idea: que viajar bien significa tener la libertad de disfrutar el destino sin preocuparse por la logística.

En la Riviera Maya, el plan puede ser tan sofisticado como sencillo: despertar frente al Caribe, comer extraordinariamente bien, descubrir algo nuevo y dejar que el resto del día se escriba solo.

Palmaïa mantiene sus Dos Llaves MICHELIN y reafirma su lugar entre los refugios de bienestar de la Riviera Maya

Entre la selva y el Caribe mexicano, Palmaïa – The House of AïA vuelve a formar parte de la selección de hoteles con Dos Llaves MICHELIN, una distinción que conserva por tercer año consecutivo.

 

Hay reconocimientos que hablan de una propiedad y otros que terminan convirtiéndose en una razón más para visitarla. Palmaïa – The House of AïA vuelve a estar entre los hoteles distinguidos por la Guía MICHELIN en México y conserva sus Dos Llaves por tercer año consecutivo, consolidando una propuesta en la que el bienestar ocupa el centro de la experiencia.

La propiedad ha vuelto a ser reconocida con Dos Llaves MICHELIN en la selección 2026, manteniendo la distinción que obtuvo por primera vez en México en 2024 y que también conservó en 2025. Dentro de la clasificación de la Guía MICHELIN, las Dos Llaves distinguen hoteles que ofrecen una estancia excepcional.

Más allá del reconocimiento, la propuesta de Palmaïa gira alrededor de una idea sencilla: hacer del viaje una oportunidad para bajar el ritmo y reconectar.

Un refugio entre selva y mar

Ubicado en un entorno donde la selva se encuentra con el Caribe mexicano, el resort plantea una experiencia de bienestar que no busca imponer una rutina, sino permitir que cada huésped construya la suya.

A través de AïA Wellness, la estancia puede incluir desde prácticas de movimiento y respiración hasta experiencias de sonido, gastronomía enfocada en el bienestar, terapias corporales, rituales y espacios dedicados a la introspección.

La idea es que no exista una única manera de vivir Palmaïa. Para algunos, el viaje puede comenzar con una sesión de movimiento; para otros, con un tratamiento en el spa o simplemente con unas horas de silencio frente al mar.

Un spa para bajar el ritmo

Uno de los espacios centrales de esta propuesta es Atlantis Spa – The Restorative Temple, concebido como un lugar para tratamientos y experiencias restaurativas.

A esto se suma The Portals of Practice, que ofrece más de 50 actividades holísticas cada semana. Movimiento, respiración, expresión personal y distintas prácticas de conexión forman parte de una agenda que permite elegir qué tan activa —o tranquila— será la estancia.

La música también tiene un papel particular a través de The Rituals of Sound, una propuesta que utiliza el sonido como otra vía para crear momentos de pausa y conexión.

Bienestar sin itinerarios rígidos

Quizá uno de los atractivos de Palmaïa es que el bienestar no se plantea como una obligación ni como un programa que haya que completar. La experiencia puede adaptarse al momento personal de cada viajero.

Hay espacio para quienes buscan una estancia enfocada en movimiento y actividades, pero también para quienes prefieren tratamientos corporales, ceremonias, gastronomía o simplemente tiempo para descansar.

Ese enfoque ha convertido a Palmaïa en una propiedad que se mueve en la intersección entre lujo, naturaleza y bienestar, tres tendencias que continúan transformando la manera en que entendemos los viajes de alto nivel.

Tres años dentro de la selección MICHELIN

La permanencia de Palmaïa en la selección de la Guía MICHELIN suma una nueva dimensión a su propuesta. Desde que México incorporó por primera vez las Llaves MICHELIN en 2024, el resort ha mantenido sus Dos Llaves durante tres ediciones consecutivas.

Para quienes buscan algo más que una escapada de playa, la propiedad ofrece una alternativa en la que el destino y la experiencia están estrechamente ligados: despertar rodeado de naturaleza, pasar el día entre prácticas de bienestar y tratamientos restaurativos y dejar que el Caribe marque el ritmo.

Porque en Palmaïa, el lujo no parece estar únicamente en lo que ofrece el resort, sino en algo mucho más difícil de encontrar durante un viaje: tener tiempo para uno mismo.

Altanera celebra tres años y reafirma su apuesta por la cocina mexicana

Entre sabores que remiten a la memoria, una terraza con vistas a la ciudad y una cocina que apuesta por la identidad, Altanera celebra tres años en la Roma Norte.

Hay lugares que se visitan para comer y otros que terminan convirtiéndose en parte de la vida cotidiana de una ciudad. Altanera pertenece a esa segunda categoría. Desde hace tres años, el restaurante ocupa las alturas de Colima 161, en la Roma Norte, donde la cocina mexicana, la coctelería y una terraza abierta a la Ciudad de México se encuentran en un mismo escenario.

Al frente de la propuesta está el chef Gerardo Vázquez Lugo, quien ha construido en Altanera una cocina mexicana de sabores reconocibles, pero abordados desde una mirada propia. No se trata de hacer una cocina mexicana de postal, sino de trabajar con aquello que forma parte de su memoria gastronómica y llevarlo a una mesa contemporánea.

La carta reúne platos como guacamole con chapulines, esquites, quesabirria con caldo, chambarete en chile morita, pescado zarandeado y pastel de horchata. Preparaciones que hablan de México sin necesidad de explicarlo demasiado: el sabor aparece primero y el discurso llega después.

Cocinar desde la memoria

Para Vázquez Lugo, la cocina mexicana no parece ser una colección de recetas inamovibles, sino un territorio que puede seguir explorándose.

Esa perspectiva se reconoce en una carta que parte de ingredientes y preparaciones familiares para construir una experiencia que funciona tanto para quien busca reconocer un sabor conocido como para quien llega dispuesto a descubrirlo por primera vez.

El resultado es una cocina generosa, pensada para compartir y, sobre todo, para acompañar la conversación. Porque en Altanera la comida parece ser apenas el comienzo de algo que continúa alrededor de la mesa.

Una terraza para mirar la ciudad

La experiencia cambia cuando se levanta la mirada. Desde Altanera, la Roma se convierte en parte del escenario. La terraza aporta una dimensión distinta al restaurante: la comida puede comenzar a plena luz del día, continuar con un cóctel y terminar cuando la ciudad ya cambió de ritmo.

La barra acompaña esta dinámica con una propuesta de coctelería que también encuentra inspiración en ingredientes y sabores mexicanos. Es una extensión natural de una experiencia que no distingue demasiado entre comida, cena y sobremesa.

Y quizá ahí está uno de los mayores atractivos de Altanera: la posibilidad de que una comida no tenga que terminar cuando llega el último plato.

Tres años que también pertenecen al equipo

Celebrar un aniversario en gastronomía significa hablar de mucho más que un restaurante. Detrás de cada plato hay cocineros, meseros, anfitriones, proveedores y todas las personas que hacen posible que un servicio funcione. También están los comensales que regresan, los amigos que han acompañado el proyecto y quienes han convertido una mesa en parte de sus propias historias.

En tres años, Altanera ha construido precisamente eso: una comunidad alrededor de la comida. El aniversario, entonces, no es solamente una celebración del tiempo transcurrido. Es también una oportunidad para reconocer todo aquello que sucede detrás de un restaurante y que rara vez aparece en el plato.

Seguir cocinando, seguir recibiendo

Tres años después, Altanera parece tener claro qué quiere conservar: una cocina mexicana con identidad, una hospitalidad cercana y un espacio donde la gente pueda quedarse un poco más.

La apuesta hacia adelante no necesariamente pasa por cambiarlo todo, sino por continuar explorando una cocina que tiene sus raíces en México y que encuentra en la ciudad el escenario para seguir evolucionando.

Porque al final, hay restaurantes a los que uno llega por curiosidad, otros a los que vuelve por un plato y algunos a los que regresa simplemente porque se está bien.

Altanera parece querer pertenecer a esa última categoría.

Altanera
Colima 161, Roma Norte
Ciudad de México

Beverly Hills: el destino donde comienza la historia de una boda

Encontrar el vestido, compartir un desayuno, brindar con amigas, celebrar rodeados de jardines y despertar al día siguiente del “sí, acepto”. En Beverly Hills, cada etapa de una boda puede convertirse en parte de un viaje extraordinario.

Una boda puede durar unas horas, pero todo lo que sucede alrededor de ella comienza mucho antes. La búsqueda del vestido, las primeras celebraciones con amigas, las reuniones familiares, el lugar elegido para la ceremonia y hasta el brunch del día siguiente forman parte de una historia que merece disfrutarse sin prisas.

En Beverly Hills, California, esa historia puede convertirse en un viaje. La ciudad reúne hoteles de lujo, boutiques de moda nupcial, restaurantes, espacios históricos y experiencias de bienestar que permiten diseñar un wedding weekend en el que los preparativos son tan memorables como el gran día.

El vestido como punto de partida

Todo puede comenzar con una cita frente al espejo.

En el interior de L’Ermitage Beverly Hills, el showroom de Vera Wang ofrece a las futuras novias la posibilidad de explorar el universo de una de las diseñadoras más reconocidas de la moda nupcial. La experiencia puede integrarse naturalmente a una estancia en la ciudad, convirtiendo la búsqueda del vestido en el primer capítulo del viaje.

Para continuar el recorrido, Winnie Couture propone una aproximación más personalizada al bridal couture, mientras Panache Bridals suma otra alternativa para explorar siluetas, materiales y estilos antes de elegir el vestido definitivo.

Y como una boda implica mucho más que el vestido, Saks Fifth Avenue Beverly Hills permite completar el guardarropa de la celebración con zapatos, accesorios y piezas para los distintos encuentros que rodean al gran día.

Porque también hay algo especial en vestirse para cada momento que conduce al altar.

Una mañana entre café, fittings y amigas

Los preparativos pueden comenzar mucho antes de que aparezca el vestido.

Una mañana en Chaumont Bakery & Café, entre café y repostería francesa, puede ser el punto de partida para recorrer la ciudad, asistir a una prueba o simplemente compartir unas horas con las personas más cercanas.

La idea es sencilla: convertir los pendientes de la boda en experiencias.

Después del desayuno pueden llegar las boutiques, las pruebas y las compras; por la tarde, una pausa para conversar. En The Living Room at The Peninsula Beverly Hills, el tradicional afternoon tea puede convertirse en uno de esos momentos intermedios que terminan siendo tan memorables como los grandes eventos: una reunión entre amigas, un encuentro familiar o una pausa antes de continuar con la celebración.

Greystone Mansion: decir “sí” entre jardines

Cuando llega el momento de imaginar la ceremonia, Greystone Mansion & Gardens ofrece un escenario que parece creado para una celebración cinematográfica.

La propiedad, construida en la década de 1920, combina arquitectura histórica con jardines, terrazas, fuentes y escalinatas. Su amplitud permite imaginar una boda como una secuencia de momentos dentro de un mismo lugar.

La ceremonia puede dar paso a un cocktail hour en los jardines y, posteriormente, a una recepción. El entorno también ofrece distintos escenarios para fotografías de pareja y retratos con familiares y amigos.

Más que un espacio para casarse, Greystone permite construir una narrativa alrededor de la celebración: la llegada de los invitados, el momento del “sí”, el primer brindis y la fiesta que continúa después.

El lujo también está en lo que sucede después

Una vez terminada la ceremonia, la experiencia no tiene por qué detenerse.

Hoteles como The Peninsula Beverly Hills y Waldorf Astoria Beverly Hills permiten extender la celebración a través de alojamiento, gastronomía y espacios para reunirse antes y después de la boda.

En Espelette, dentro del Waldorf Astoria Beverly Hills, una copa o una experiencia gastronómica puede formar parte de ese itinerario previo o posterior al gran momento.

Para los invitados que llegan de distintas ciudades o países, el hotel se convierte además en un punto de encuentro: desayunos, preparativos, reuniones familiares y encuentros espontáneos pueden suceder bajo un mismo techo.

Un wedding weekend en lugar de una sola fecha

Quizá la mayor ventaja de pensar Beverly Hills como destino nupcial está precisamente en eso: no limitar la celebración a un día.

El viaje puede comenzar con la búsqueda del vestido y continuar con desayunos, fittings, tardes de compras, afternoon tea y encuentros con familiares y amigos. Después llega la ceremonia y, al día siguiente, un brunch para despedir a los invitados antes de regresar a casa.

Cada actividad se convierte así en una parte de la celebración.

Y es que una boda no comienza cuando la novia camina hacia el altar. Comienza con la primera decisión, con la emoción de encontrar el vestido, con el brindis previo, con las personas que llegan para acompañar a la pareja y con todos esos pequeños momentos que, con el tiempo, terminan formando parte de la historia.

Beverly Hills, el escenario para una historia que comienza antes del “sí”

Entre boutiques de alta moda, hoteles de cinco estrellas, restaurantes, jardines históricos y experiencias diseñadas para disfrutar sin prisas, Beverly Hills ofrece algo más que un escenario para una boda. Ofrece la posibilidad de convertir todo el viaje en parte de la celebración.

Porque el gran día puede durar unas horas, pero los recuerdos comienzan a construirse desde mucho antes. Y en Beverly Hills, cada desayuno, cada prueba de vestido, cada brindis y cada encuentro puede convertirse en un capítulo más de la historia que comenzó con una pregunta sencilla: ¿Quieres casarte conmigo?