El mundo en la muñeca: Arnold & Son presenta una edición exclusiva para México

Para celebrar una década de Berger Private Experience, la manufactura suiza presenta el Globetrotter Steel Mexico Edition, un reloj creado exclusivamente para el mercado mexicano y limitado a cinco ejemplares.

Hay relojes que miden el tiempo y otros que cuentan historias. El nuevo Globetrotter Steel Mexico Edition, de Arnold & Son, pertenece a la segunda categoría: sobre su carátula, el mundo se convierte en escenario y México adquiere un protagonismo especial.

Creado para conmemorar el décimo aniversario de Berger Private Experience, este guardatiempo representa una colaboración entre Arnold & Son y Berger que encuentra en México su destino. La edición está limitada a únicamente cinco ejemplares, lo que convierte a cada pieza en un objeto pensado especialmente para coleccionistas.

La diferencia más evidente aparece cuando cae la noche: el territorio mexicano, representado sobre el mapamundi de la carátula, se ilumina en Super-LumiNova verde.

México aparece cuando cae la noche

El detalle luminiscente no es un elemento meramente decorativo. En esta edición, México se convierte en el punto de referencia de un reloj concebido precisamente para hablar del mundo y de quienes lo recorren.

La carátula combina madreperla con un degradado en tonos azules, aplicaciones tridimensionales de oro de 18 quilates rodiado y elementos luminiscentes. El mapa adquiere profundidad y volumen bajo el característico puente arqueado de acero que atraviesa el hemisferio norte.

Al caer la luz, el contraste cambia: mientras los continentes permanecen integrados en la composición, México emerge en verde, acompañado por las agujas de horas y minutos, también tratadas con Super-LumiNova. Es un guiño discreto, pero contundente, al país para el que fue concebida esta edición.

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Un puente entre la historia y la alta relojería

El diseño del Globetrotter tiene además una conexión directa con la historia de Arnold & Son.

La manufactura toma como inspiración el legado de John Arnold, reconocido relojero británico del siglo XVIII cuyos cronómetros marinos fueron utilizados para la navegación y el cálculo de la longitud.

Esa relación con los viajes y la precisión encuentra una interpretación contemporánea en el Globetrotter: un mapa del mundo que ocupa la carátula y un puente que literalmente lo atraviesa.

El gran arco de acero es uno de los rasgos distintivos de la colección. Su construcción combina superficies satinadas y caladas con biseles pulidos a mano, creando un elemento arquitectónico que aporta volumen a la composición.

Un mundo en 45 milímetros

Con una caja de 45 milímetros de diámetro, el Globetrotter Steel ofrece una superficie amplia para apreciar el nivel de detalle del mapamundi.

América, Europa, Asia y África aparecen representados sobre la carátula, mientras el anillo de 24 horas permite leer la hora mundial. La composición se completa con el cristal de zafiro abombado que protege la esfera y permite apreciar la construcción tridimensional del reloj.

El movimiento tampoco queda relegado a un segundo plano.

La mecánica detrás del mapa

En el interior trabaja el calibre automático A&S6022, desarrollado y fabricado por Arnold & Son en su manufactura de La Chaux-de-Fonds, Suiza.

El movimiento ofrece una reserva de marcha de 45 horas y una frecuencia de 4 Hz. Su decoración incluye una platina perlada, puentes con Côtes de Genève radiales, ruedas satinadas y tornillos biselados y pulidos a mano.

A través del fondo de cristal de zafiro también puede apreciarse la masa oscilante esqueletizada, decorada con un motivo Clous de Paris.

La estética del mecanismo sigue así la misma lógica del exterior: cada elemento tiene una función, pero también está pensado para ser contemplado.

Cinco piezas para México

El carácter exclusivo de esta edición queda definido también por un detalle que no está a la vista inmediatamente: el fondo de la caja lleva grabada la leyenda “BERGER PRIVATE EXPERIENCE – 10TH ANNIVERSARY”, como referencia al aniversario que dio origen a esta creación.

Los cinco ejemplares estarán disponibles exclusivamente a través de Berger en México y se entregan en un estuche Prestige acompañado por una funda de viaje de piel, una lupa y un paño Selvyt.

Para completar la experiencia, Arnold & Son ofrece dos alternativas de correa de piel de caimán cosida a mano: una azul con interior rosa frambuesa y otra verde con forro rojo. Ambas incorporan un cierre desplegable de acero inoxidable.

Un homenaje a México desde la alta relojería

Más allá de sus especificaciones, el Globetrotter Steel Mexico Edition plantea una idea sencilla: tomar una complicación relojera relacionada con el mundo y darle un destino específico.

El resultado es una pieza en la que la tradición de la relojería suiza se encuentra con un detalle creado exclusivamente para México. Un mapa mundial, un movimiento manufactura y una silueta que aparece iluminada en verde cuando llega la noche.

Cinco ejemplares, un destino y una manera muy particular de llevar a México en la muñeca.

Globetrotter Steel Mexico Edition
Arnold & Son x Berger
Edición limitada: 5 piezas
Disponible exclusivamente en México a través de Berger
Precio de venta al público: 32,900 USD

Commander Datoday: la nueva expresión de un icono de MIDO

Seis décadas después de su nacimiento, el Commander evoluciona con una propuesta que combina elegancia contemporánea, precisión mecánica y una identidad inconfundible.

Hay objetos que trascienden las tendencias porque consiguen convertir su historia en una forma de identidad. El nuevo Commander Datoday de MIDO pertenece a esa categoría: una reinterpretación contemporánea de uno de los diseños más reconocibles de la firma suiza, concebido para acompañar el presente sin perder de vista el legado que lo precede.

La permanencia de una silueta

Desde 1959, la colección Commander ha construido una estética propia alrededor de proporciones que se reconocen de inmediato: una caja de líneas redondeadas, un bisel delgado, una corona integrada y una carátula de gran amplitud.

En el nuevo Datoday, estos códigos permanecen, aunque adquieren una expresión más urbana y sofisticada. La propuesta conserva la esencia que convirtió al Commander en un referente dentro de la historia de MIDO, pero incorpora nuevos detalles que actualizan su presencia para el contexto contemporáneo.

La caja de 40 milímetros está disponible en acero inoxidable o con tratamiento PVD en oro rosado. Su silueta integra un cristal de zafiro tipo “glassbox” y un reborde escalonado que aporta profundidad a la carátula y acompaña una minutería especialmente precisa.

Un ejercicio de equilibrio

El atractivo del Commander Datoday está también en la manera en que sus elementos dialogan entre sí. La arquitectura de la caja, el cristal abombado, los índices rediseñados y el brazalete integrado construyen una estética que apuesta por la sofisticación sin caer en excesos.

El resultado es un reloj de presencia definida, pero suficientemente versátil para transitar entre distintos escenarios. Una cualidad que ha acompañado a la colección Commander desde sus orígenes y que ahora encuentra una nueva interpretación.

El brillo sutil de los nuevos acabados

Cuatro versiones amplían la personalidad de la nueva propuesta. El verde con acabado de efecto rayos de sol se combina con el cálido tono del PVD oro rosado, mientras que las alternativas en acero inoxidable exploran carátulas en azul, antracita y plata.

Los contrastes en blanco aportan luminosidad a la composición y favorecen una lectura clara de las indicaciones. Los índices y las agujas incorporan Super-LumiNova® blanca, permitiendo que la información permanezca visible también durante la noche.

El brazalete retoma la construcción de tres eslabones característica de la línea, aunque con una ejecución más contemporánea. La combinación de superficies satinadas y elementos centrales pulidos añade profundidad, mientras que el sistema Easy Clip permite cambiarlo con facilidad.

Precisión con 80 horas de autonomía

Bajo esta estética se encuentra uno de los elementos esenciales de cualquier reloj MIDO: su movimiento.

El Commander Datoday incorpora el Calibre 80 automático, equipado con un espiral de Nivachron™ y una reserva de marcha de hasta 80 horas. El movimiento ofrece las funciones de horas, minutos, segundos, día y fecha, con la indicación de día y fecha situada a las tres en punto.

La elección de este mecanismo refuerza uno de los principales atributos de la colección: combinar una estética reconocible con una mecánica pensada para el uso cotidiano.

Un reloj para el presente y el futuro

El concepto detrás del Commander Datoday también encuentra una dimensión generacional. Para acompañar el lanzamiento, MIDO presenta una campaña protagonizada por Sergio y Graco Sendel, cuya participación pone en escena la relación entre aquello que se hereda y aquello que se transforma con el paso del tiempo.

La elección de ambos conecta naturalmente con la historia del Commander. Después de más de seis décadas, el diseño continúa evolucionando sin desprenderse de los códigos que le dieron identidad.

En ese sentido, el nuevo Datoday representa más que una actualización estética. Es una nueva página dentro de una historia que comenzó en 1959 y que continúa escribiéndose en el presente.

Porque algunos objetos no están hechos únicamente para marcar las horas. También están destinados a acompañar los momentos que, con el tiempo, terminan convirtiéndose en recuerdos.

Lexus imagina el futuro del lujo sobre ruedas

Diseño, tecnología y experiencias sensoriales se encuentran en la visión de Lexus sobre cómo podría transformarse la movilidad en los próximos años.

¿Qué significa el lujo cuando el automóvil deja de ser únicamente un medio de transporte? Para Lexus, la respuesta está en crear experiencias que involucren todos los sentidos, combinar artesanía con tecnología y explorar nuevas maneras de relacionarnos con los vehículos.

Esa visión llegó a México de la mano de Ian Cartabiano, presidente de CALTY Design Research, el centro de diseño de Toyota y Lexus en Norteamérica, quien compartió algunos de los conceptos que están dando forma al futuro de la marca.

Con 28 años de trayectoria vinculada a Lexus, Cartabiano ha participado en el desarrollo de diferentes propuestas de diseño, desde los primeros bocetos hasta vehículos concepto y modelos que finalmente llegan a las calles.

Del papel al auto del futuro

Para Lexus, imaginar el futuro comienza mucho antes de que exista un automóvil. Las ideas pueden surgir de un dibujo, una exploración de materiales o una nueva manera de entender el espacio interior.

Los vehículos concepto funcionan precisamente como laboratorios para explorar esas posibilidades. El LS Concept, por ejemplo, replanteó el significado de las tradicionales siglas LS como Luxury Sedan, con un interior concebido como un espacio amplio y privado.

En otra dirección, el LS Micro Concept llevó esa misma búsqueda hacia un vehículo autónomo diseñado para una sola persona, mientras que el LFA Concept puso el énfasis en la relación emocional entre quien conduce, el automóvil y el camino.

El LS Coupe Concept, por su parte, buscó combinar el refinamiento asociado con LS y la experiencia de conducción del LC en una propuesta más versátil.

Más que anticipar un modelo específico, estas creaciones permiten a la marca explorar cómo podrían cambiar las necesidades y deseos de los usuarios.

El lujo también se siente

La propuesta de Lexus no se limita a la apariencia exterior. Su concepto de lujo japonés parte de tres principios: Omotenashi, relacionado con la hospitalidad y la atención a las personas; Takumi, que representa la maestría artesanal y el cuidado por los detalles; y Kaizen, basado en la mejora continua.

Estos valores han acompañado algunos de los modelos más representativos de la marca, entre ellos LS, RX, LFA y LBX.

A ellos se suma Discover, una filosofía que invita a explorar nuevas posibilidades y cuestionar las ideas tradicionales sobre lo que significa el lujo. Así, un automóvil puede convertirse en una experiencia que va mucho más allá de trasladarse de un punto a otro.

Luz, sonido y materiales que transforman el interior

Algunos de estos conceptos ya comienzan a reflejarse en los vehículos de producción. En el Lexus NX, la filosofía de diseño Vital Tech dio paso a una apariencia más dinámica y atlética, pero también a un habitáculo pensado desde una perspectiva sensorial, donde elementos como la iluminación, el sonido, la fragancia y el clima forman parte de la experiencia.

El ES lleva esta exploración hacia los materiales. Una muestra es la técnica conocida como Bamboo Layering, que permite incorporar bambú en elementos de iluminación aprovechando la manera en que la luz atraviesa el material.

El resultado busca unir tradición artesanal y tecnología contemporánea, dos conceptos que forman parte de la identidad que Lexus intenta proyectar.

La creatividad detrás de la tecnología

Aunque la inteligencia artificial y las nuevas herramientas digitales están transformando la industria automotriz, el proceso creativo mantiene una conexión con métodos tan tradicionales como el lápiz y el papel.

Los equipos de Color, Materiales y Acabados exploran constantemente nuevas texturas, tonalidades y materiales para crear espacios que no solo sean funcionales, sino también capaces de generar distintas sensaciones.

Para Cartabiano, el diseño sigue siendo un proceso de exploración en el que la tecnología funciona como una herramienta, pero las ideas continúan dependiendo de la creatividad humana.

Una movilidad sin fronteras

La visión de Lexus también contempla una movilidad que no se limite al automóvil. Su concepto de movilidad de 360 grados plantea un futuro en el que diferentes formas de desplazamiento puedan conectarse, incluyendo soluciones por tierra, mar y aire.

Esta perspectiva amplía la conversación sobre el futuro de los vehículos: ya no se trata únicamente de diseñar automóviles más avanzados, sino de imaginar nuevas formas de desplazarnos y de experimentar nuestro entorno.

Desde los primeros trazos hasta los vehículos concepto y los modelos de producción, Lexus apuesta por una evolución constante en la que diseño, innovación y artesanía conviven.

El resultado es una idea de lujo que no se define solamente por lo que un automóvil tiene, sino por cómo hace sentir a quien lo utiliza y por las nuevas experiencias que puede ofrecer.

Breguet Marine 5517 y 5527: el legado del mar se reinventa

Hay relojes que miden el tiempo y otros que cuentan una historia. En el universo de Breguet, la colección Marine pertenece a esta segunda categoría: sus códigos evocan una tradición ligada a la precisión, la exploración y al vínculo histórico de la Maison con la navegación. Hoy, los nuevos Marine 5517 y Marine Chronographe 5527 reinterpretan ese legado desde una perspectiva contemporánea, donde el savoir-faire relojero convive con una estética decididamente náutica.

La historia se remonta a 1815, cuando Abraham-Louis Breguet fue nombrado relojero de la Marina Real francesa. Sus cronómetros acompañaron entonces a navegantes y exploradores en expediciones que ampliaron los límites del conocimiento de su época. Entre ellos estuvieron el n.º 3502, que viajó con Louis Le Goarant de Tromelin durante sus exploraciones del Pacífico, y el n.º 3588, utilizado por Hyacinthe de Bougainville durante su viaje alrededor del mundo entre 1824 y 1826. En 1840, otro instrumento Breguet llegó incluso a la Antártida junto a Jules Dumont d’Urville.

Más de dos siglos después, aquella vocación instrumental se transforma en una colección que combina robustez, precisión y sofisticación. Los nuevos Marine 5517 y Marine Chronographe 5527 son dos interpretaciones de esa herencia, cada una con una personalidad propia.

Marine 5517: elegancia esencial

El Marine 5517 representa la faceta más refinada y equilibrada de esta nueva propuesta. Su configuración de tres manecillas apuesta por la pureza formal, mientras que la fecha, situada a las 6 en punto, refuerza la simetría de la esfera.

El elemento protagonista es el guilloché realizado a mano “Quai de l’Horloge”, un motivo especialmente significativo para Breguet. Creado con motivo del 250 aniversario de la Maison, su diseño se inspira en los contornos de la Île de la Cité y la Île Saint-Louis, además de evocar el movimiento de las olas. El nombre hace referencia a la histórica dirección parisina donde Abraham-Louis Breguet estableció su taller y donde se produjeron algunos de sus célebres cronómetros marinos.

La artesanía adquiere distintas expresiones cromáticas según la versión. El modelo en oro blanco presenta una esfera azul hielo; el realizado en oro rosa adopta el negro; mientras que la interpretación en titanio se viste de un sutil tono azul. En todos los casos, el resultado busca profundidad y riqueza visual mediante una base dorada trabajada y posteriormente recubierta con laca.

Los números Breguet y las características agujas “pomme” mantienen la identidad histórica de la Maison, mientras que pequeños detalles trasladan la narrativa marítima a cada componente. La punta de la aguja de los segundos dibuja una “B”, en referencia a la bandera marítima Bravo, y el protector de la corona recuerda el movimiento de las olas.

En el reverso, visible a través del fondo de cristal de zafiro, una masa oscilante dorada inspirada en un timón prolonga el lenguaje náutico hasta el movimiento. Las diferentes versiones pueden combinarse con correa de caucho decorada con el motivo “Quai de l’Horloge” o con un brazalete metálico.

Marine Chronographe 5527: el espíritu deportivo de Breguet

Si el 5517 representa la vertiente más depurada de la colección, el Marine Chronographe 5527 introduce una actitud más dinámica. Su función de cronógrafo flyback aporta una dimensión deportiva sin abandonar la sofisticación que define a la línea.

Una gran aguja central indica los segundos cronometrados, mientras que dos contadores situados entre las 3 y las 9 en punto muestran los minutos del cronógrafo y los segundos respectivamente. Esta disposición mantiene una lectura clara y equilibrada, incluso cuando la esfera incorpora las funciones adicionales del cronógrafo.

Al igual que en el 5517, el guilloché “Quai de l’Horloge” ocupa un lugar central. Ejecutado a mano sobre una esfera de oro, aparece en diferentes tonalidades de azul y gris, creando contrastes con la caja y reforzando la personalidad contemporánea del reloj.

La fecha vuelve a ocupar la posición de las 6 en punto, mientras que a las 12 aparece el aplique Breguet en oro. La vocación marítima se hace visible también en la aguja central del cronógrafo, cuya punta reproduce la “B” asociada a la bandera Bravo, en el protector de corona inspirado en las olas y en la masa oscilante dorada con forma de timón.

El mar como lenguaje estético

Más allá de sus funciones y materiales, los nuevos Marine 5517 y Marine Chronographe 5527 construyen una narrativa en la que cada detalle remite al vínculo de Breguet con el mundo marítimo. La colección convierte esa herencia histórica en un lenguaje visual contemporáneo, donde el guilloché, el oro, el titanio, las superficies lacadas y los elementos inspirados en la navegación dialogan con la tradición relojera de la Maison.

En ambos modelos, el resultado es una interpretación del lujo entendido no solo como exclusividad, sino como expresión del oficio. El pasado marítimo de Breguet no aparece como una referencia estática: se convierte en materia creativa para dos relojes concebidos para el presente, capaces de reunir historia, artesanía y espíritu de exploración en una misma pieza

Angelus presenta un nuevo Chronodate donde el lujo técnico se viste de moka

Hay relojes que se reconocen por su complicación mecánica y otros que consiguen hacerlo también por una identidad visual inconfundible. El nuevo Chronodate Titanium, Moka Edition de Angelus pertenece a ambas categorías: combina la tradición cronográfica de la Maison suiza con una construcción contemporánea y una paleta dominada por tonos moka, ámbar, negro y rojo.

Presentado como una edición limitada a solo 25 piezas, el nuevo Chronodate retoma algunos de los códigos históricos de Angelus y los lleva a una interpretación más arquitectónica. El resultado es un cronógrafo de 42.5 milímetros que apuesta por el titanio y el carbono para crear una pieza ligera, resistente y visualmente compleja.

El moka como protagonista

La primera impresión llega desde la carátula. Un acabado de rayos de sol en tono marrón moka, conseguido mediante tratamiento PVD, cambia de intensidad con el movimiento de la luz y revela matices ambarinos y tostados.

Sobre esta base aparecen cifras y agujas doradas, mientras que los contadores del cronógrafo se presentan en negro metalizado con reflejos azulados. Pequeños acentos en rojo lacado terminan de construir la identidad cromática: están presentes en la trotadora del cronógrafo, en la aguja del contador de 30 minutos y en algunas de las indicaciones de los pulsadores.

La combinación consigue algo particularmente interesante: una estética cálida y sofisticada que convive con el carácter técnico y deportivo de la pieza.

Una historia que comenzó en los años treinta

El Chronodate contemporáneo encuentra parte de su inspiración en los cronógrafos que Angelus desarrolló desde la década de 1930. Aquellos relojes destacaban por sus cajas relativamente compactas y por sus grandes contadores, concebidos para facilitar la lectura de las funciones.

Ese lenguaje reaparece en el nuevo modelo. El contador de 30 minutos ocupa una posición protagonista a las 3 horas, mientras que el pequeño segundero se encuentra a las 9. A esta configuración se suma una indicación de fecha periférica mediante aguja, un recurso que remite directamente al Chronodate original presentado en 1942.

Es precisamente en esa mezcla entre archivo y reinterpretación donde la colección encuentra su personalidad: no se trata de reproducir un reloj histórico, sino de recuperar algunos de sus códigos para construir algo decididamente contemporáneo.

Titanio y carbono para una arquitectura ligera

La estética del Chronodate no termina en la esfera. Su caja de 42.5 milímetros combina titanio y material compuesto de carbono en una construcción modular en la que cada superficie tiene una función estética y estructural.

El receptáculo que protege el movimiento está mecanizado en compuesto de fibras de carbono, mientras los pulsadores del cronógrafo forman parte de esta misma estructura. Alrededor, una cuna calada conecta la carrura con las asas y se integra con el bisel fijo, marcado por doce muescas.

El contraste entre superficies satinadas y chaflanes pulidos acentúa las líneas de la caja. El cristal de zafiro tipo box, además, permite apreciar la pieza desde diferentes ángulos y subraya su carácter tridimensional.

Con 14.25 milímetros de grosor y una hermeticidad de hasta 30 metros, el resultado es un reloj cuya presencia responde tanto a sus materiales como a la complejidad de su construcción.

El calibre que mueve la pieza

En el interior se encuentra el calibre A-500, un movimiento automático de cronógrafo desarrollado por Angelus. Su arquitectura incorpora una rueda de pilares y un embrague horizontal, además de ofrecer funciones de horas, minutos, segundos, cronógrafo y fecha periférica.

El movimiento trabaja a una frecuencia de 4 Hz, equivalente a 28,800 alternancias por hora, y ofrece una reserva de marcha de 60 horas.

Como sucede con el exterior, el mecanismo también recibe un tratamiento estético cuidadosamente trabajado. La platina y los puentes presentan acabados arenados y microgranallados con tratamiento NAC, mientras que las ruedas cuentan con acabados cerclados y rodiados. Las aristas de los componentes principales están biseladas y satinadas para crear contrastes entre las superficies mates y los reflejos metálicos.

Uno de los detalles más reconocibles aparece en los tornillos de sujeción, cuya forma de hélice de tres aspas retoma uno de los símbolos visuales de Angelus.

La masa oscilante completa el conjunto con otro guiño al archivo de la Maison: una gran “A” sobre una estrella, cuya silueta evoca una campana y su badajo.

Exclusividad en 25 piezas

El Chronodate Titanium, Moka Edition estará disponible en una producción limitada a 25 unidades, cada una identificada con la referencia 0CDZF.C01A.C1282E.

La pieza puede combinarse con una correa o brazalete intercambiable de titanio y una hebilla desplegable del mismo material, manteniendo una continuidad visual con la caja.

Con esta nueva interpretación, Angelus vuelve a uno de los capítulos fundamentales de su historia —el cronógrafo— para llevarlo a un territorio donde la alta relojería, los materiales de última generación y el diseño arquitectónico conviven en una misma pieza.

El resultado tiene nombre propio: Chronodate Titanium, Moka Edition, un reloj donde los tonos moka y ámbar aportan una nueva dimensión a una de las expresiones más técnicas de la relojería contemporánea.

Arnold & Son convierte la noche del desierto en una obra de alta relojería

Hay piezas de alta relojería que hablan del tiempo; otras parecen detenerlo para contemplarlo. El nuevo Perpetual Moon 41.5 Platinum Horse of the Dunes de Arnold & Son pertenece a esta segunda categoría: una creación en la que la precisión astronómica se encuentra con el arte de la miniatura para construir, sobre la muñeca, un paisaje nocturno de vocación casi onírica.

Limitado a apenas ocho ejemplares, el reloj imagina un caballo de oro blanco galopando entre dunas bajo un cielo estrellado. La escena cobra vida sobre una carátula de cristal de aventurina negra, cuya superficie salpicada de partículas metálicas reproduce la profundidad de la noche.

La composición está contenida en una caja de platino 950 de 41.5 mm, material cuya sobriedad sirve como marco para una esfera donde cada elemento ha sido trabajado de manera artesanal. Las dunas y las constelaciones están pintadas a mano y reciben Super-LumiNova, mientras que el caballo, realizado como un aplique de oro blanco de 18 quilates, ha sido grabado manualmente para revelar músculos, crines, cascos y sombras con un nivel de detalle que acentúa la sensación de movimiento.

El resultado cambia con la luz. De día, predominan las texturas, los reflejos y los matices de los distintos materiales; cuando cae la noche, la luminiscencia transforma la composición y hace que el paisaje parezca emerger de la oscuridad.

Una luna diseñada para medir los siglos

En el centro de la escena, una gran luna de nácar se convierte en protagonista. El sistema de fases lunares astronómicas, uno de los rasgos distintivos de la colección Perpetual Moon, utiliza dos discos de nácar que se suceden para reproducir el ciclo lunar. Durante la noche, el tratamiento luminiscente mantiene visible su presencia sobre el paisaje.

Detrás de esta apariencia poética hay una precisión extraordinaria. El calibre A&S1512, de cuerda manual, reproduce el ciclo astronómico de la Luna —29 días, 12 horas, 44 minutos y 2.9 segundos— con un desfase de apenas un día cada 122 años, siempre que el mecanismo se mantenga constantemente con cuerda.

La lectura astronómica continúa en el reverso: a través del fondo de zafiro puede observarse un segundo indicador de fases lunares, concebido para mostrar de manera directa la edad de la Luna.

La artesanía como protagonista

El Perpetual Moon Horse of the Dunes concentra varias disciplinas de la alta relojería en una sola esfera. El grabado a mano, la pintura de miniaturas, el trabajo con aventurina, el nácar y los materiales luminiscentes construyen una escena que no pretende representar un desierto específico, sino un territorio imaginario.

También el movimiento responde a esta filosofía. El A&S1512 es desarrollado, fabricado, decorado, montado y ajustado por Arnold & Son en La Chaux-de-Fonds. Sus dos barriletes ofrecen 90 horas de reserva de marcha, mientras que su órgano regulador oscila a 3 Hz.

La decoración mantiene el carácter artesanal de la pieza: platina principal rodiada con acabado perlado, puentes con biseles y Côtes de Genève radiales, ruedas con acabado circular y tornillos azulados y biselados. El segundo indicador lunar del reverso recibe igualmente un acabado perlado rodiado.

 

Ocho piezas para el coleccionismo

Con unas dimensiones de 41.5 mm de diámetro y 11.67 mm de grosor, el reloj combina su caja de platino con una correa de piel de aligátor negra, forrada en tono beige arena, y una hebilla de platino 950.

Su resistencia al agua es de 3 bar y el conjunto se identifica con la referencia 1GLBX.Z03A.C1479X.

Con el Horse of the Dunes, Arnold & Son propone una interpretación particularmente escénica de la alta relojería: una pieza en la que el movimiento de un caballo, la inmensidad del desierto y el ciclo de la Luna se encuentran en una misma composición. Más que decorar el tiempo, el reloj lo convierte en paisaje.

Perpetual Moon 41.5 Platinum Horse of the Dunes
Edición limitada: 8 ejemplares
Movimiento: A&S1512, cuerda manual
Reserva de marcha: 90 horas
Caja: platino 950, 41.5 mm
Referencia: 1GLBX.Z03A.C1479X

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Blancpain Lady B inaugura una nueva era para Ladybird

Hay objetos que parecen pequeños hasta que se descubre todo lo que esconden. Blancpain Lady B pertenece a esa categoría. Con una caja esférica de apenas 19 milímetros y un volumen de 2.9 cm³, este nuevo reloj convierte la miniaturización mecánica en una declaración de diseño y recupera, desde una mirada contemporánea, uno de los capítulos más singulares de la historia de Blancpain.

El lanzamiento llega en un momento especialmente simbólico: el 70.º aniversario de la colección Ladybird. Blancpain Lady B toma como punto de partida el Ladybird Bullet de 1956, un reloj creado bajo la dirección de Betty Fiechter, figura fundamental en la historia de la Manufactura y primera mujer en dirigir una manufactura relojera suiza.

Más que una reedición, Blancpain Lady B propone una interpretación actual de aquella idea: concentrar la precisión y la ingeniería de un reloj mecánico en un objeto de dimensiones cercanas a las de una joya.

La historia que comenzó con Betty Fiechter

La historia detrás de Blancpain Lady B comienza mucho antes de su llegada a las boutiques. Betty Fiechter entró a Blancpain como aprendiz a los 16 años y, con el paso de las décadas, terminó convirtiéndose en propietaria y directora de la Manufactura.

Su trayectoria transcurrió en un momento particularmente complejo para las mujeres en Suiza. Tras la muerte de Frédéric-Émile Blancpain en 1932, Fiechter y André Leal adquirieron la compañía. Un año después, ella se convirtió en copropietaria y posteriormente asumió las riendas de la empresa en solitario.

Su visión también encontró un terreno fértil en la relojería femenina. Fiechter defendió la idea de que un reloj destinado a una mujer debía ofrecer la misma sofisticación técnica que cualquier otra pieza de alta relojería. De esa convicción surgiría, junto con su sobrino Jean-Jacques Fiechter, una de las creaciones más importantes de la Manufactura: el Ladybird de 1956.

Blancpain Lady B retoma precisamente ese espíritu.

Cuando hacer pequeño se convierte en alta relojería

El Ladybird original fue concebido alrededor de una ambición extraordinaria para su época: crear un movimiento mecánico redondo extremadamente pequeño sin sacrificar su resistencia.

El resultado fue el calibre R55, de apenas 11.85 milímetros de diámetro. Su arquitectura incorporaba soluciones destinadas a mantener la fiabilidad pese a sus reducidas dimensiones, convirtiéndolo en una pieza fundamental dentro de la historia de la miniaturización relojera.

Siete décadas después, Blancpain Lady B continúa esa búsqueda con el calibre automático de manufactura 615. El movimiento mide 15.70 milímetros de diámetro y 3.90 milímetros de grosor, reúne 180 componentes y 29 rubíes, funciona a 3 Hz y ofrece una reserva de marcha de 38 horas.

Su decoración Côtes de Genève y su espiral de silicio revelan que el objetivo nunca fue simplemente reducir el tamaño. La intención es preservar la esencia de la relojería mecánica dentro de un formato radicalmente compacto.

Y existe una premisa que define la pieza: Blancpain nunca ha fabricado relojes de cuarzo. Blancpain Lady B mantiene intacta esa filosofía y apuesta exclusivamente por la mecánica.

Una esfera convertida en objeto

El aspecto más reconocible de Blancpain Lady B es, quizá, el que resulta más difícil de describir con las categorías tradicionales de la relojería.

Su caja no busca parecer un reloj redondo convencional. Con 19 milímetros de diámetro, 13.2 milímetros de grosor y un volumen de 2.9 cm³, adopta una geometría esférica que recuerda a un pequeño objeto escultórico.

La construcción está formada por dos piezas y fue desarrollada alrededor del calibre 615. El desafío técnico consiste precisamente en que esa complejidad permanezca prácticamente invisible. Las superficies pulidas, satinadas y microarenadas se integran para crear la impresión de un volumen continuo.

La correa también forma parte de esta arquitectura. En lugar de asas tradicionales, atraviesa directamente la caja mediante una abertura mecanizada. El resultado es una silueta limpia, sin elementos que interrumpan la forma de burbuja que define a Blancpain Lady B.

Una estética que mira a los años cincuenta

La forma de Blancpain Lady B encuentra otro de sus referentes en el lenguaje visual de mediados del siglo XX, cuando las formas orgánicas comenzaron a conquistar el diseño, la arquitectura, los automóviles y la moda.

Aquella fascinación por las curvas, las superficies continuas y las estructuras inspiradas en el mundo biomórfico encuentra aquí una expresión relojera. La caja esférica evoca el optimismo de aquella época sin convertirse en una reproducción literal del pasado.

La carátula sigue la misma filosofía de contención. Su tono beige opalino se combina con índices aplicados tipo bastón en oro y agujas de horas y minutos. No hay engastes ni elementos superfluos: el protagonismo corresponde a la forma, los materiales y la luz.

Incluso la corona incorpora un detalle relacionado con la historia de la Manufactura: está firmada con las iniciales JB.

Un reloj para llevar como una joya

Blancpain Lady B se presenta tanto en acero inoxidable como en oro rojo 5N, y cada versión puede combinarse con una correa de piel de becerro de doble vuelta.

La propuesta cromática se aleja de la idea de que un reloj pequeño debe ser necesariamente discreto. Las correas están disponibles en blanco, beige claro, beige oscuro, burdeos, azul clásico y púrpura fucsia, permitiendo que la pieza adopte diferentes personalidades.

La correa envuelve la muñeca en dos vueltas y refuerza la vocación de Blancpain Lady B como objeto híbrido: reloj, accesorio y pieza de diseño en una misma silueta.

Su carácter joyero, sin embargo, no depende de diamantes ni de piedras preciosas. La sofisticación está contenida en aquello que no necesariamente se ve: la construcción de la caja, la terminación manual y el pequeño movimiento mecánico que habita en su interior.

Un nuevo capítulo para Ladybird

La gran diferencia frente a una reedición convencional está en la intención. Blancpain Lady B no intenta reproducir el Ladybird Bullet de 1956; toma aquella idea y la lleva hacia un lenguaje contemporáneo.

El resultado es una pieza que conecta tres momentos: la visión de Betty Fiechter, el espíritu de diseño de los años cincuenta y la persistente obsesión de Blancpain por la miniaturización mecánica.

No es una edición limitada. Blancpain Lady B inaugura una nueva etapa para la colección Ladybird y estará disponible a partir del 17 de septiembre de 2026 en las boutiques de Blancpain y distribuidores autorizados.

Cuervo y Sobrinos presenta un cronógrafo de colección inspirado en los Rough Riders

Una edición limitada a 98 piezas convierte la memoria de los Rough Riders y su vínculo con Cuba en un cronógrafo de inspiración militar, donde la relojería suiza se encuentra con el carácter histórico de la Maison.

Hay relojes concebidos para medir el tiempo y otros que buscan contar una historia. El nuevo Chronograph Rough Riders de Cuervo y Sobrinos pertenece a esta segunda categoría. La pieza toma como punto de partida la participación de los Rough Riders en Cuba durante la Guerra Hispanoamericana de 1898 para construir un cronógrafo que combina referencias militares, códigos vintage y la tradición relojera suiza que distingue a la firma.

La elección del año no es casual. La edición está limitada a 98 ejemplares numerados individualmente, en alusión a 1898, fecha vinculada a la campaña de los Rough Riders y a la célebre Batalla de San Juan Hill. El episodio histórico se traduce aquí en distintos detalles del reloj, concebidos para funcionar como guiños discretos a su inspiración.

Una estética marcada por el verde militar

La primera impresión llega a través de una carátula verde militar, acompañada por contadores del cronógrafo en el mismo tono y delineados en plata. El resultado mantiene una estética sobria y utilitaria, mientras que los acentos en oro rosa introducen un contraste más refinado.

A las 9 horas, el pequeño segundero incorpora un motivo de dos espadas cruzadas en oro rosa, una de las referencias más directas al imaginario militar de la pieza. Los índices aplicados y las manecillas de horas y minutos combinan detalles en oro rosa con Super-LumiNova® color mint, mientras que la aguja central del cronógrafo suma una punta triangular roja y material luminiscente en tono crema.

El logotipo de Cuervo y Sobrinos, también en rojo, aparece junto a la indicación de día y fecha a las 3 horas, completando una composición en la que los códigos históricos conviven con una lectura claramente contemporánea.

Un cronógrafo de presencia robusta

La caja de 44 mm de diámetro está realizada en acero inoxidable y refuerza el carácter instrumental del modelo. Las asas atornilladas y la corona grabada con el emblema de la Maison acentúan su construcción de inspiración técnica.

El cristal de zafiro de doble curvatura, con tratamiento antirreflejante, protege la carátula, mientras que una resistencia al agua de 5 ATM aporta funcionalidad para el uso cotidiano.

Es en el reverso donde la narrativa histórica adquiere mayor protagonismo. El fondo de caja macizo está grabado con la medalla de los Rough Riders, convirtiendo la parte posterior del reloj en una suerte de pieza conmemorativa que completa su relato.

Mecánica suiza para una historia singular

En su interior trabaja el Valjoux 7750, un calibre automático de amplia trayectoria dentro de la relojería suiza. Con una reserva de marcha aproximada de 48 horas, el movimiento acciona las funciones de horas, minutos, pequeño segundero, cronógrafo y calendario.

La distribución responde a la arquitectura clásica de este calibre: el pequeño segundero ocupa las 9 horas, el contador de 30 minutos se sitúa a las 12 y el de 12 horas a las 6, mientras que el día y la fecha aparecen a las 3.

La elección del movimiento aporta una dimensión técnica que equilibra la narrativa histórica del reloj. El resultado es una pieza de carácter marcado, pero sustentada en una mecánica reconocida por su fiabilidad.

El espíritu de La Habana, reinterpretado

La propuesta adquiere una lectura particular al tratarse de Cuervo y Sobrinos, una firma cuya historia comenzó en La Habana en 1882 y cuya producción relojera contemporánea se desarrolla en Suiza. Esa combinación entre herencia cubana y tradición relojera europea forma parte esencial de la identidad de la Maison.

En el Chronograph Rough Riders, esta dualidad se expresa a través de una estética que mira hacia el pasado sin convertirse en una recreación literal. La correa vintage de cuero verde, las costuras en tono natural y la hebilla de acero grabada con el emblema de la firma prolongan la inspiración utilitaria, mientras que los acabados y la construcción mantienen el lenguaje de la alta relojería contemporánea.

Con solo 98 piezas, el Chronograph Rough Riders se plantea así como una creación para coleccionistas: un reloj en el que la mecánica, el diseño y los elementos conmemorativos construyen una narrativa alrededor de un episodio histórico estrechamente relacionado con Cuba.

Más que reproducir el pasado, Cuervo y Sobrinos lo convierte en una expresión de relojería contemporánea, llevando al pulso una historia de finales del siglo XIX a través de una pieza concebida para el presente.

Robots en casa: la tecnología para un hogar más eficiente

Hay un lujo que no siempre tiene que ver con objetos extraordinarios, sino con algo mucho más difícil de conseguir: tiempo. Tiempo para descansar, cocinar sin prisas, disfrutar de la familia o simplemente no pensar en las tareas pendientes de la casa.

La tecnología doméstica está cambiando precisamente esa ecuación. Lejos de limitarse a sumar funciones, los nuevos dispositivos buscan entender lo que ocurre en el hogar, responder a las necesidades de cada espacio y hacer que tareas tan cotidianas como aspirar, limpiar o mejorar la calidad del aire requieran cada vez menos esfuerzo.

Con la llegada del otoño, cuando pasamos más horas bajo techo, esta filosofía cobra especial sentido. La casa se convierte en refugio y también en un espacio donde el confort, el bienestar y la eficiencia empiezan a formar parte de una misma experiencia.

Una casa que entiende lo que necesita

La nueva generación de tecnología para el hogar tiene algo en común: automatiza decisiones que antes dependían de nosotros.

Un ejemplo es la Dyson V16 Piston Animal Submarine™, que combina aspirado y limpieza húmeda para pisos duros. Su sensor de polvo analiza las partículas hasta 15,000 veces por segundo y ajusta la potencia de succión según lo que encuentra.

El sistema Submarine™ 2.0 también permite elegir diferentes niveles de hidratación para el cabezal, dependiendo de si se trata de una pequeña salpicadura, residuos cotidianos o una mancha más complicada. La idea es sencilla: utilizar solo los recursos necesarios para cada situación.

Su capacidad para almacenar hasta 30 días de polvo y residuos y una autonomía de hasta 70 minutos completan una propuesta pensada para reducir las interrupciones durante la limpieza.

Cuando el diseño también trabaja a favor

La eficiencia no siempre necesita ocupar más espacio. La Dyson PencilVac™ Fluffycones™ lleva la tecnología de limpieza a un formato particularmente estilizado y compacto.

Con un mango de apenas 38 milímetros, puede desplazarse por espacios estrechos y llegar debajo de muebles de hasta 95 milímetros de altura. Su cabezal incorpora cuatro cepillos cónicos que ayudan a evitar que el cabello largo se enrede mientras limpian hasta los bordes.

La iluminación LED permite descubrir polvo que puede pasar inadvertido a simple vista, mientras que su motor alcanza hasta 140,000 rpm. Con hasta 30 minutos de succión constante, está pensada para esas limpiezas rápidas que forman parte de la vida cotidiana.

Porque en una casa bien diseñada, incluso el aparato de limpieza puede desaparecer visualmente cuando no está en uso.

La limpieza que no vemos

Pero mantener un hogar saludable no termina en los pisos. El aire también forma parte de la experiencia de bienestar.

Polvo, polen, alérgenos, partículas provenientes de mascotas, olores y determinados gases presentes en ambientes interiores pueden permanecer en el aire incluso cuando una habitación parece impecable. Y durante los meses en que las ventanas permanecen cerradas durante más tiempo, prestar atención al ambiente interior cobra todavía más importancia.

El Dyson HushJet™ aborda esta necesidad desde un formato compacto. Su sistema de filtración electrostática captura el 99.97% de partículas de hasta 0.3 micras, mientras que el filtro de carbón activado ayuda a reducir olores y gases como el NO₂.

El dispositivo puede detectar partículas PM2.5 y ajustar automáticamente el flujo de aire. Desde la aplicación MyDyson™ también es posible consultar información sobre la calidad del ambiente, establecer horarios y monitorear su evolución.

Y hay un detalle especialmente pensado para el descanso: en modo Sleep, funciona a 24 dB.

Un solo dispositivo, distintas temporadas

Hay tecnologías que adquieren todavía más sentido cuando consiguen acompañar los cambios de la vida cotidiana. El Dyson Hot+Cool HP2 De-NOx apuesta precisamente por esa versatilidad al integrar purificación, calefacción y ventilación en un solo equipo.

Su sistema de filtración HEPA H13 captura el 99.97% de partículas de hasta 0.3 micras, mientras que el filtro de carbón activado ayuda a eliminar olores y gases. También incorpora un sistema diseñado para capturar automáticamente un 50% más de NO₂.

La aplicación MyDyson™ permite monitorear la calidad del aire, establecer horarios y consultar reportes personalizados, convirtiendo al dispositivo en una herramienta que puede adaptarse a las condiciones del hogar.

Con la llegada del otoño, esa capacidad para pasar de refrescar a calentar y purificar el ambiente desde un mismo aparato adquiere un atractivo adicional: menos dispositivos, menos decisiones y una experiencia más fluida.

El verdadero lujo es tener tiempo

La evolución de la tecnología doméstica está llevando el concepto de lujo a un terreno mucho más cotidiano. Ya no se trata únicamente de tener el dispositivo más potente, sino de contar con herramientas capaces de anticiparse, ajustar su funcionamiento y desaparecer de nuestra lista mental de pendientes.

Sensores que reconocen la cantidad de polvo, sistemas que regulan la potencia, cabezales que dosifican el agua, purificadores que reaccionan ante cambios en el ambiente y aplicaciones que permiten supervisar lo que ocurre en casa son parte de una misma transformación.

La tecnología más sofisticada puede ser, precisamente, aquella que consigue que pensemos menos en ella.

Porque quizá el nuevo lujo del hogar no sea tener más cosas, sino hacer que la vida cotidiana funcione mejor para que podamos dedicar nuestro tiempo a lo que realmente queremos hacer.

OMEGA redefine el Speedmaster 38 mm con nuevos códigos de lujo

El legado del Speedmaster continúa evolucionando. OMEGA amplía su colección de 38 mm con una serie de referencias que toman elementos del icónico Moonwatch y los llevan hacia una interpretación más refinada, pensada para quienes buscan la historia de la relojería en una escala más contenida.

La nueva selección conserva algunas de las señas de identidad que han convertido al Speedmaster en uno de los cronógrafos más reconocibles del mundo, pero introduce una variedad de materiales, colores y acabados que amplían considerablemente sus posibilidades estéticas.

“Queríamos incorporar elementos de inspiración del Moonwatch, ayudando a enriquecer el ADN del Speedmaster sin perder la naturaleza refinada y única por la que es conocida la gama de 38 mm”, explicó Raynald Aeschlimann, presidente y CEO de OMEGA.

El Moonwatch como punto de partida

Entre las novedades destaca una versión de acero con esfera negra que probablemente sea la más cercana al lenguaje visual del Moonwatch. Su bisel de aluminio negro acompaña una esfera barnizada con acabado mate, agujas e índices con Super-LumiNova blanca y un brazalete de tres hileras de eslabones cepillados, acompañado por dos hileras de menor tamaño con acabado pulido.

En su interior trabaja el calibre Co-Axial 3332, una elección que mantiene el carácter técnico de la colección sin sacrificar sus proporciones más elegantes.

La misma caja de acero aparece en otras interpretaciones. Una de ellas combina una esfera blanca lacada con un bisel de cerámica azul y una escala taquimétrica en esmalte blanco. Las agujas e índices en azul aportan un contraste limpio, mientras que los números de la ventana de fecha retoman el mismo color.

Una tercera alternativa apuesta por una paleta más cálida, con esfera plateada opalina, bisel de aluminio en gris y detalles en oro Sedna™, además de una combinación de tonos marrones que aporta una personalidad más clásica al conjunto.

El lujo de los contrastes

La nueva colección también explora el atractivo del acero combinado con oro. En uno de los modelos, el bisel incorpora oro Moonshine™ de 18 quilates, acompañado por un aro de aluminio verde y una escala taquimétrica en oro amarillo. La esfera plateada opalina y los índices de estilo bastón completan una composición de inspiración más sofisticada.

Otra referencia recupera uno de los códigos cromáticos más reconocibles del Speedmaster 38 mm: el llamado estilo “cappuccino”. Una esfera marfil con subesferas marrones se combina con una caja de acero, un bisel de oro Sedna™ de 18 quilates y un aro de aluminio marrón. Los pequeños eslabones de oro Sedna™ añaden un último detalle de lujo al brazalete.

Una versión más luminosa

Para quienes buscan una interpretación todavía más joyera, OMEGA incorpora dos modelos con biseles engastados con 52 diamantes, con un peso total de 1,53 quilates.

Las dos referencias comparten una estética delicada, pero se distinguen por sus esferas: una apuesta por el azul hielo con acabado PVD y la otra por la luminosidad natural del nácar blanco. En ambos casos, las agujas rodiadas y los índices de estilo bastón, rellenos con Super-LumiNova blanca, mantienen el equilibrio entre elegancia y funcionalidad.

Un clásico que sigue cambiando

Desde su creación, el Speedmaster ha conseguido algo poco común en la relojería: evolucionar sin perder una identidad visual reconocible. Su historia está estrechamente ligada a la exploración espacial y al Moonwatch, pero su presencia contemporánea trasciende ese legado.

Con esta nueva ampliación de 38 mm, OMEGA vuelve a explorar esa dualidad. Por un lado, recupera códigos asociados con uno de los relojes más emblemáticos de la firma; por otro, introduce combinaciones de color, oro y diamantes que acercan el cronógrafo a un universo más sofisticado.

El resultado es una colección que demuestra que un diseño nacido para medir el tiempo en condiciones extremas también puede encontrar una expresión elegante y urbana, sin dejar atrás el carácter que convirtió al Speedmaster en un clásico de la relojería.