En el corazón de San Miguel de Allende, la sexta edición de la Cena Erótica volvió a confirmar que el deseo también puede servirse a la mesa. El encuentro, que ya se ha convertido en una cita imprescindible para los amantes de las experiencias sensoriales, tuvo lugar en su escenario habitual: Moxi, dentro de Hotel Matilda.

Entre luces rojas, arte provocador y una atmósfera cargada de sensualidad contemporánea, la velada desplegó un concepto integral donde cada elemento —desde la curaduría artística hasta el último trago— respondió a un mismo hilo conductor: el placer.

El invitado especial de la noche fue el chef español Jesús Pedraza, mente creativa detrás de La Cocina del Bizco, quien tomó los fogones de Moxi para presentar un menú de cuatro tiempos concebido como un recorrido narrativo entre contrastes, texturas y sabores inesperados.

La experiencia inició con un gazpacho de aguacate con frutos secos y dátiles, seguido de un provocador atún sandía. El plato fuerte, un filete de res en salsa de frutos rojos con higos asados, dio paso a un cierre dulce y sofisticado: fresas, chocolate y champán. Cada creación fue una declaración de sensualidad elegante, pensada para compartirse y disfrutarse al centro de la mesa.

El maridaje estuvo a cargo de Casa Madero y Casa Dragones, cuyos vinos y tequilas premium potenciaron cada tiempo del menú. La noche comenzó con un cóctel de bienvenida elaborado con Casa Dragones Blanco, marcando desde el primer brindis el tono sofisticado del encuentro.

La dimensión artística elevó aún más la experiencia. La intervención de Galería Nudo, inspirada en el provocador Red Light District de Ámsterdam, transformó el espacio en una instalación inmersiva bajo la dirección creativa de Alcides Fortes. El resultado fue un diálogo entre cuerpo, mirada y deseo que trascendió la mesa para convertir la cena en un manifiesto visual.

La mixología, a cargo de Bertario Martínez de The Bar, sumó una propuesta especialmente diseñada para la ocasión en colaboración con Casa Dragones, logrando un inicio inolvidable y perfectamente ejecutado.

Más que una cena, esta sexta edición fue una celebración del arte, la provocación y la alta cocina en armonía absoluta. Hotel Matilda y Moxi continúan consolidándose como referentes de hospitalidad contemporánea, donde cada evento se convierte en una experiencia irrepetible.

En San Miguel, el deseo no solo se vive… también se vibra.

 

Por Emilio Farfan.

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