La segunda exposición de la visita por una expo del amor de Pierre Auguste Renoir, con una maestría más madura en el desarrollo de las luces y sombras; sobre todo, algo que me fascina de la plástica impresionista son los volúmenes y colores vibrantes de la pintura al óleo en los años de (1890-1973-).

Renoir trabajando con modelo en vivo durante las visitas al atelier de su amigo Rodin, que tenía una gran variedad de colaboradoras profesionales que le posaban muchas horas en las mismas posturas; Renoir aprovechaba para hacer sus bocetos y luego realizar el transfer sobre el lienzo en su taller para incorporar los volúmenes.

Como las ninfas o las bañistas al natural que muestran la sensualidad y belleza de la mujer en sus espacios íntimos, con sombras y muchos claros que llegan a parecer un sueño, viendo la escena como un espacio lúdico y misterioso.

Renoir decía que era una alegoría al mundo “natural femenino”. Renoir en la “Exposición Internacional” organizada por Georges Petit en su lujosa galería en el año de 1887.

 

Comenzando el recorrido con este autorretrato, ya con una impronta más definida y clara en su estilo de trabajo técnico.

Después de 1900 vendrían los desnudos tardíos, encontrando la esencia en luz y sombras, con una formación técnica muy exigente en su serie (NU = nudismo).

Expone por primera vez para el marchante, el Sr. Ambroise Vollard, en 1912, algunas pinturas y unos pocos diseños, acompañado de Bonnard, Matisse y Picasso.

 

Una rara escultura de la “Figura de Venus”, colección de su marchante el Sr. Ambroise Vollard, realizada por el joven Renoir, explorador y enamorado de la figura femenina, en el taller del maestro Rodin.

 

 

Dos autorretratos muy interesantes: uno en el que aparece pensativo o contemplativo en su atelier, y otro en plena creación, en “momentum”, con su nuevo caballete.

 

 

Crea momentos típicos y cotidianos de escenas humanas, en algunas obras planas y en otras con mucho volumen y movimiento por el viento.

El retrato de los perros los incorpora en las escenas como parte de la familia o del paisaje, tanto urbano como de la campiña francesa.

 

Pintura al óleo de “Torso de mujer en el sol”, serie “NU”, en el año 1876, con modelo en la naturaleza y detalles de los volúmenes y colores vibrantes de la primavera.

 

 

Los colores y las escenas poéticas de estas dos pinturas muestran parejas románticas en paisajes naturales, debajo de los árboles, donde apenas pasan los rayos de luz, en el año de 1860.

 

Serie “Nu”: musa en el atelier – mujer en la ópera.

 

 

Detalles de las dos pinturas más icónicas de la escena parisina, donde muestra dos situaciones de “ligue” como demostración de amor, de 180 x 90 cm cada una, que realizó en 1883 y que forman parte de la colección permanente del Museo de Orsay de París.

 

“Los caminos con hierbas” (1875) y “La Grenouillère” (1869), los bailes en el río para la preparación de una gran mesa para el salón de fiestas en 1869.

“Baile en la ciudad” – «Baile en el Moulin de la Galette»

Detalles resonantes en mi observación de estas dos pinturas: se puede ver una rosa de increíble volumen en el vestido de una mujer principal, y en la otra, una mesa donde se aprecian claramente los claros, los brillos y la maestría en la transparencia de una copa.

 

Detalles resonantes en mi observación de estas dos pinturas: se puede ver una rosa de increíble volumen en el vestido de la mujer principal y, en la otra, una mesa donde se aprecian claramente los claros, los brillos y la maestría en la transparencia de una copa.

 

Pinturas familiares: “Los dos hermanos” y su hermana en primavera, entre (1881-1882), a pedido del joven marchante Durand-Ruel, donde se muestran sentimientos y afección por ellos, retratándolos en sus espacios cotidianos.

Un gran agradecimiento por estas dos grandes exposiciones al Sr. Paul Perrin, conservador y director en jefe de la colección del Museo d’Orsay de París, Francia.

A Colin B. Bailey, Katherine J. Rayner, directora de la biblioteca y museo Morgan de la ciudad de Nueva York, junto con la investigadora Sarah Lees y la documentarista Chloé Viala del Museo d’Orsay. Merci.

 

 

“La Chica Gigante” (La fille géante)

Dibujo en carboncillo y pintura al óleo con marmoleados en polvo.
165 x 116 cm

París, Francia

https://www.instagram.com/santoguichon888/

Más información, aquí.

Salutations et à la prochaine !

 

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