El ganador del destino internacional LuxuryLab 2025 es Guatemala. En exclusiva, Harris Whitbeck, director general del Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) nos comparte las razones por las que este destino es uno de los mejores tesoro escondido de Centroamérica.

Maravillas naturales
Entre volcanes activos, lagos sagrados y comunidades que aún resguardan tradiciones milenarias, Guatemala se revela como uno de los destinos más impresionantes y auténticos de América Latina. Aunque sigue siendo poco explorada en comparación con otros países de la región, este mosaico de culturas vivas, biodiversidad exuberante y hospitalidad única se posiciona como el próximo gran secreto del turismo global.

Antigua y Atitlán: postales vivientes
Antigua Guatemala, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue recientemente seleccionada por National Geographic como uno de los 25 destinos imperdibles para 2025. Sus conventos en ruinas, fachadas barrocas y calles empedradas no son solo un museo al aire libre: son escenarios de experiencias vivas, desde talleres de chocolate hasta cenas íntimas en casas coloniales.
El Lago Atitlán, custodiado por tres volcanes y rodeado de doce pueblos, es un universo aparte. San Juan La Laguna vibra con arte y textiles; Santiago mantiene vivas las tradiciones mayas; mientras San Marcos se ha convertido en un santuario para el bienestar con ceremonias de cacao y retiros holísticos.
Joyas aún por descubrir
Más allá de los íconos turísticos, Guatemala guarda tesoros que sorprenden por su autenticidad. Izabal ofrece un Caribe afrodescendiente donde la cultura garífuna late en cada tambor. Huehuetenango, con los imponentes Cuchumatanes, invita a descubrir amaneceres entre pinos y el café más premiado del planeta. Y en las Verapaces, Semuc Champey despliega un espectáculo natural de pozas turquesa en plena selva, mientras el Biotopo del Quetzal regala la oportunidad de observar al ave sagrada de los mayas.

Un lujo con propósito
El turismo guatemalteco no busca competir con resorts masivos, sino con un nuevo concepto de lujo: aquel que combina sostenibilidad, cultura y diseño. Boutique hotels en Antigua, eco lodges en Petén y proyectos comunitarios en Cobán ofrecen experiencias donde la riqueza no está en el mármol, sino en la autenticidad de compartir con las comunidades.

El alma maya
En Guatemala, la cultura maya no es un recuerdo arqueológico, sino un legado vivo: se escucha en los rituales de fuego, se degusta en el cacao y se lleva puesto en los textiles que transmiten identidad. “La cultura maya no se observa desde lejos, se vive”, explica Harris Whitbeck. “Lo que ofrecemos no es un espectáculo para turistas, sino la oportunidad de integrarse de forma respetuosa a un legado espiritual y cultural que sigue floreciendo hoy” .
Naturaleza estremecedora
De los 37 volcanes del país, tres permanecen activos. Subir al Acatenango y contemplar al Volcán de Fuego en erupción es una de esas experiencias que marcan de por vida. A esto se suman kayak al amanecer en Río Dulce, senderismo en la Sierra de las Minas, surf en la costa del Pacífico y caminatas entre la neblina del bosque nuboso en busca del quetzal.

El viajero que transforma
Lejos de fomentar el turismo superficial, Guatemala apuesta por un visitante curioso, dispuesto a participar en ceremonias mayas, aprender de artesanas K’iche’ o convivir con familias del altiplano. “El turista que buscamos no solo observa, sino que se integra, comparte y multiplica el impacto positivo: económico, cultural y humano”, concluye Whitbeck.








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