Palmaïa mantiene sus Dos Llaves MICHELIN y reafirma su lugar entre los refugios de bienestar de la Riviera Maya

Entre la selva y el Caribe mexicano, Palmaïa – The House of AïA vuelve a formar parte de la selección de hoteles con Dos Llaves MICHELIN, una distinción que conserva por tercer año consecutivo.

 

Hay reconocimientos que hablan de una propiedad y otros que terminan convirtiéndose en una razón más para visitarla. Palmaïa – The House of AïA vuelve a estar entre los hoteles distinguidos por la Guía MICHELIN en México y conserva sus Dos Llaves por tercer año consecutivo, consolidando una propuesta en la que el bienestar ocupa el centro de la experiencia.

La propiedad ha vuelto a ser reconocida con Dos Llaves MICHELIN en la selección 2026, manteniendo la distinción que obtuvo por primera vez en México en 2024 y que también conservó en 2025. Dentro de la clasificación de la Guía MICHELIN, las Dos Llaves distinguen hoteles que ofrecen una estancia excepcional.

Más allá del reconocimiento, la propuesta de Palmaïa gira alrededor de una idea sencilla: hacer del viaje una oportunidad para bajar el ritmo y reconectar.

Un refugio entre selva y mar

Ubicado en un entorno donde la selva se encuentra con el Caribe mexicano, el resort plantea una experiencia de bienestar que no busca imponer una rutina, sino permitir que cada huésped construya la suya.

A través de AïA Wellness, la estancia puede incluir desde prácticas de movimiento y respiración hasta experiencias de sonido, gastronomía enfocada en el bienestar, terapias corporales, rituales y espacios dedicados a la introspección.

La idea es que no exista una única manera de vivir Palmaïa. Para algunos, el viaje puede comenzar con una sesión de movimiento; para otros, con un tratamiento en el spa o simplemente con unas horas de silencio frente al mar.

Un spa para bajar el ritmo

Uno de los espacios centrales de esta propuesta es Atlantis Spa – The Restorative Temple, concebido como un lugar para tratamientos y experiencias restaurativas.

A esto se suma The Portals of Practice, que ofrece más de 50 actividades holísticas cada semana. Movimiento, respiración, expresión personal y distintas prácticas de conexión forman parte de una agenda que permite elegir qué tan activa —o tranquila— será la estancia.

La música también tiene un papel particular a través de The Rituals of Sound, una propuesta que utiliza el sonido como otra vía para crear momentos de pausa y conexión.

Bienestar sin itinerarios rígidos

Quizá uno de los atractivos de Palmaïa es que el bienestar no se plantea como una obligación ni como un programa que haya que completar. La experiencia puede adaptarse al momento personal de cada viajero.

Hay espacio para quienes buscan una estancia enfocada en movimiento y actividades, pero también para quienes prefieren tratamientos corporales, ceremonias, gastronomía o simplemente tiempo para descansar.

Ese enfoque ha convertido a Palmaïa en una propiedad que se mueve en la intersección entre lujo, naturaleza y bienestar, tres tendencias que continúan transformando la manera en que entendemos los viajes de alto nivel.

Tres años dentro de la selección MICHELIN

La permanencia de Palmaïa en la selección de la Guía MICHELIN suma una nueva dimensión a su propuesta. Desde que México incorporó por primera vez las Llaves MICHELIN en 2024, el resort ha mantenido sus Dos Llaves durante tres ediciones consecutivas.

Para quienes buscan algo más que una escapada de playa, la propiedad ofrece una alternativa en la que el destino y la experiencia están estrechamente ligados: despertar rodeado de naturaleza, pasar el día entre prácticas de bienestar y tratamientos restaurativos y dejar que el Caribe marque el ritmo.

Porque en Palmaïa, el lujo no parece estar únicamente en lo que ofrece el resort, sino en algo mucho más difícil de encontrar durante un viaje: tener tiempo para uno mismo.

Beverly Hills: el destino donde comienza la historia de una boda

Encontrar el vestido, compartir un desayuno, brindar con amigas, celebrar rodeados de jardines y despertar al día siguiente del “sí, acepto”. En Beverly Hills, cada etapa de una boda puede convertirse en parte de un viaje extraordinario.

Una boda puede durar unas horas, pero todo lo que sucede alrededor de ella comienza mucho antes. La búsqueda del vestido, las primeras celebraciones con amigas, las reuniones familiares, el lugar elegido para la ceremonia y hasta el brunch del día siguiente forman parte de una historia que merece disfrutarse sin prisas.

En Beverly Hills, California, esa historia puede convertirse en un viaje. La ciudad reúne hoteles de lujo, boutiques de moda nupcial, restaurantes, espacios históricos y experiencias de bienestar que permiten diseñar un wedding weekend en el que los preparativos son tan memorables como el gran día.

El vestido como punto de partida

Todo puede comenzar con una cita frente al espejo.

En el interior de L’Ermitage Beverly Hills, el showroom de Vera Wang ofrece a las futuras novias la posibilidad de explorar el universo de una de las diseñadoras más reconocidas de la moda nupcial. La experiencia puede integrarse naturalmente a una estancia en la ciudad, convirtiendo la búsqueda del vestido en el primer capítulo del viaje.

Para continuar el recorrido, Winnie Couture propone una aproximación más personalizada al bridal couture, mientras Panache Bridals suma otra alternativa para explorar siluetas, materiales y estilos antes de elegir el vestido definitivo.

Y como una boda implica mucho más que el vestido, Saks Fifth Avenue Beverly Hills permite completar el guardarropa de la celebración con zapatos, accesorios y piezas para los distintos encuentros que rodean al gran día.

Porque también hay algo especial en vestirse para cada momento que conduce al altar.

Una mañana entre café, fittings y amigas

Los preparativos pueden comenzar mucho antes de que aparezca el vestido.

Una mañana en Chaumont Bakery & Café, entre café y repostería francesa, puede ser el punto de partida para recorrer la ciudad, asistir a una prueba o simplemente compartir unas horas con las personas más cercanas.

La idea es sencilla: convertir los pendientes de la boda en experiencias.

Después del desayuno pueden llegar las boutiques, las pruebas y las compras; por la tarde, una pausa para conversar. En The Living Room at The Peninsula Beverly Hills, el tradicional afternoon tea puede convertirse en uno de esos momentos intermedios que terminan siendo tan memorables como los grandes eventos: una reunión entre amigas, un encuentro familiar o una pausa antes de continuar con la celebración.

Greystone Mansion: decir “sí” entre jardines

Cuando llega el momento de imaginar la ceremonia, Greystone Mansion & Gardens ofrece un escenario que parece creado para una celebración cinematográfica.

La propiedad, construida en la década de 1920, combina arquitectura histórica con jardines, terrazas, fuentes y escalinatas. Su amplitud permite imaginar una boda como una secuencia de momentos dentro de un mismo lugar.

La ceremonia puede dar paso a un cocktail hour en los jardines y, posteriormente, a una recepción. El entorno también ofrece distintos escenarios para fotografías de pareja y retratos con familiares y amigos.

Más que un espacio para casarse, Greystone permite construir una narrativa alrededor de la celebración: la llegada de los invitados, el momento del “sí”, el primer brindis y la fiesta que continúa después.

El lujo también está en lo que sucede después

Una vez terminada la ceremonia, la experiencia no tiene por qué detenerse.

Hoteles como The Peninsula Beverly Hills y Waldorf Astoria Beverly Hills permiten extender la celebración a través de alojamiento, gastronomía y espacios para reunirse antes y después de la boda.

En Espelette, dentro del Waldorf Astoria Beverly Hills, una copa o una experiencia gastronómica puede formar parte de ese itinerario previo o posterior al gran momento.

Para los invitados que llegan de distintas ciudades o países, el hotel se convierte además en un punto de encuentro: desayunos, preparativos, reuniones familiares y encuentros espontáneos pueden suceder bajo un mismo techo.

Un wedding weekend en lugar de una sola fecha

Quizá la mayor ventaja de pensar Beverly Hills como destino nupcial está precisamente en eso: no limitar la celebración a un día.

El viaje puede comenzar con la búsqueda del vestido y continuar con desayunos, fittings, tardes de compras, afternoon tea y encuentros con familiares y amigos. Después llega la ceremonia y, al día siguiente, un brunch para despedir a los invitados antes de regresar a casa.

Cada actividad se convierte así en una parte de la celebración.

Y es que una boda no comienza cuando la novia camina hacia el altar. Comienza con la primera decisión, con la emoción de encontrar el vestido, con el brindis previo, con las personas que llegan para acompañar a la pareja y con todos esos pequeños momentos que, con el tiempo, terminan formando parte de la historia.

Beverly Hills, el escenario para una historia que comienza antes del “sí”

Entre boutiques de alta moda, hoteles de cinco estrellas, restaurantes, jardines históricos y experiencias diseñadas para disfrutar sin prisas, Beverly Hills ofrece algo más que un escenario para una boda. Ofrece la posibilidad de convertir todo el viaje en parte de la celebración.

Porque el gran día puede durar unas horas, pero los recuerdos comienzan a construirse desde mucho antes. Y en Beverly Hills, cada desayuno, cada prueba de vestido, cada brindis y cada encuentro puede convertirse en un capítulo más de la historia que comenzó con una pregunta sencilla: ¿Quieres casarte conmigo?

Alexander Hotel: el lujo sereno que vuelve a conquistar a MICHELIN

En una ciudad donde la oferta hotelera de lujo no deja de crecer, hay propiedades que apuestan por llamar la atención y otras que prefieren hacerlo a través de los detalles. Alexander Hotel pertenece a la segunda categoría. Frente al Bosque de Chapultepec, en el corazón de la Ciudad de México, el hotel acaba de refrendar por segundo año consecutivo Una Llave MICHELIN, reconocimiento que lo coloca nuevamente entre las estancias más destacadas de la selección internacional de la Guía MICHELIN.

La distinción, más que un premio al exceso, reconoce una manera particular de entender la hospitalidad: arquitectura cuidada, servicio consistente, personalidad, relación calidad-precio y una conexión significativa con el entorno. En Alexander, esos elementos convergen en una experiencia de lujo contemporáneo que apuesta por la discreción antes que por la ostentación.

Una dirección privilegiada frente a Chapultepec

Ubicado en el segundo piso de Torre Virreyes, Alexander tiene una de esas ubicaciones que permiten vivir la capital desde una perspectiva privilegiada. El Bosque de Chapultepec se convierte en parte del paisaje cotidiano, mientras el skyline de la ciudad acompaña la experiencia desde las habitaciones y espacios comunes.

El hotel cuenta con 26 suites concebidas como refugios urbanos de amplias dimensiones. Mobiliario italiano hecho a la medida, ropa de cama de algodón egipcio de 600 hilos y baños revestidos en mármol son algunos de los elementos que definen sus interiores, donde la sobriedad funciona como hilo conductor.

Aquí, el lujo no depende de la acumulación, sino de la sensación de espacio, privacidad y comodidad.

El arte de hacer que todo parezca sencillo

Una de las características más interesantes de Alexander es precisamente aquello que no busca imponerse. El diseño combina materiales nobles, líneas contemporáneas y una paleta sobria que deja protagonismo a las vistas.

La misma filosofía se traslada al servicio. Un concierge disponible las 24 horas acompaña las estancias con una atención personalizada, pensada para responder tanto a las necesidades prácticas de un viaje de negocios como a los planes de quienes llegan a la capital para descubrir su escena cultural, gastronómica y urbana.

Es una forma de hospitalidad que entiende que el verdadero lujo también está en no tener que pedir dos veces.

Bienestar a la medida

La experiencia continúa lejos de la habitación. Alexander Spa y el gimnasio disponible las 24 horas amplían la propuesta de bienestar, con alternativas que pueden adaptarse al ritmo de cada huésped.

Yoga bajo solicitud, entrenadores personales, apoyo para sesiones de urban jogging y programas personalizados de wellness y fitness forman parte de una oferta diseñada para quienes buscan mantener sus rutinas incluso durante una estancia en la ciudad.

El resultado es una propuesta que no separa el descanso del bienestar, sino que los integra de manera natural.

Una mesa con acento internacional y producto mexicano

La gastronomía ocupa también un lugar central en la identidad del hotel. En Alexander Bar, la chef Ana Sophia lleva a la mesa una cocina contemporánea construida a partir de técnica francesa, influencias europeas y producto mexicano.

Su formación en Le Cordon Bleu y su experiencia profesional en Francia e Italia se reflejan en una propuesta donde la precisión técnica acompaña a ingredientes de alta calidad. La carta incorpora desde caviar hasta cortes Prime y reinterpretaciones de clásicos, siempre bajo una mirada contemporánea.

Así, comer en Alexander no funciona como un capítulo independiente de la estancia: es parte de una misma narrativa en la que gastronomía, diseño y hospitalidad dialogan entre sí.

Una Llave que reconoce la constancia

La Guía MICHELIN presentó las Llaves MICHELIN en 2024 como una distinción destinada a reconocer hoteles excepcionales a partir de cinco criterios: arquitectura y diseño interior, calidad y consistencia del servicio, personalidad y carácter, relación calidad-precio y contribución al entorno.

Para Alexander, recibir nuevamente Una Llave en 2026 significa algo más que sumar un reconocimiento a su trayectoria. La segunda distinción consecutiva pone el foco en la consistencia: mantener una determinada manera de recibir, cuidar los espacios y construir una experiencia que conserve su identidad con el paso del tiempo.

En una capital tan cambiante como la Ciudad de México, Alexander propone otra velocidad. Una en la que las vistas a Chapultepec, los interiores cuidadosamente diseñados, una cena bien ejecutada y un servicio atento son suficientes para convertir una estancia en una experiencia memorable.

Porque, al final, el lujo más sofisticado quizá sea precisamente ese: aquel que se siente, pero no necesita anunciarse.

Café Lapérouse lleva el art de vivre parisino a La Vallée Village

La histórica Maison parisina, fundada en 1766, abre un nuevo capítulo con un espacio concebido como una evocación contemporánea de París, donde gastronomía, arquitectura y hospitalidad acompañan la experiencia de compras de lujo.

Hay lugares que se visitan y otros que consiguen convertir una visita en una experiencia. La llegada de Café Lapérouse a La Vallée Village, cerca de París, pertenece a esta segunda categoría. La histórica Maison gastronómica, cuya historia comenzó a orillas del Sena en 1766, lleva ahora su particular interpretación del art de vivre francés a uno de los destinos de compras de lujo más reconocidos de Europa.

El nuevo espacio nace de una colaboración con Value Retail y representa, además, un paso importante para Lapérouse: es el primer concepto de la Maison desarrollado específicamente para un entorno de retail y el punto de partida de una estrategia de expansión internacional.

Pero más que hablar de una nueva dirección gastronómica, la propuesta invita a entender el lujo desde otro lugar: como una experiencia que continúa después de las compras, alrededor de una mesa, en una terraza parisina o durante una pausa acompañada de café, pastelería y conversación.

Un París imaginado

La experiencia comienza antes de sentarse a la mesa. Inspirado en un París reinterpretado desde una mirada contemporánea, Café Lapérouse despliega distintos ambientes que convierten el recorrido por el espacio en parte esencial de la visita.

Los característicos toldos azules de la Maison anuncian una terraza que evoca las grandes brasseries parisinas. En el interior aparecen salones luminosos, un espectacular Shell Bar, un gabinete de curiosidades, un jardín de aire romántico y un mural monumental de 15 metros de longitud.

La escenografía no pretende reconstruir literalmente el París del pasado. Su intención es más sugerente: tomar elementos reconocibles del imaginario parisino y mezclarlos con una sensibilidad contemporánea para crear un espacio que se sienta teatral, íntimo y, sobre todo, vivido.

Es una aproximación coherente con la historia de Lapérouse, una Maison que durante más de dos siglos ha convertido la gastronomía y la hospitalidad en parte de su identidad.

De Victor Hugo a una nueva generación

Fundado en 1766 a orillas del Sena, Lapérouse forma parte de la memoria gastronómica de París. Sus salones históricos han recibido a personajes como Victor Hugo, Marcel Proust, Émile Zola, Ernest Hemingway, Winston Churchill y Serge Gainsbourg, convirtiendo al restaurante en mucho más que una dirección para comer.

Su historia habla también de una tradición francesa en la que gastronomía, cultura, arquitectura y conversación forman parte de un mismo ritual.

Ahora, esa herencia se adapta a un público internacional y a una nueva forma de vivir el lujo. Café Lapérouse abre sus puertas desde las 10:00 horas y propone acompañar distintos momentos del día, desde el desayuno hasta el almuerzo, pasando por una pausa de café, el tea time o una bebida al final de la tarde.

Cuando cae la noche, el espacio adquiere una dimensión más privada, con posibilidad de organizar eventos y alquileres exclusivos.

Los clásicos de Lapérouse, en clave contemporánea

La propuesta gastronómica mantiene un vínculo directo con el ADN de la Maison, pero apuesta por una interpretación accesible y actual de sus grandes clásicos.

En la carta aparecen el œuf Lapérouse, el croque-monsieur, los rigatoni con trufa, además de postres emblemáticos y piezas de pastelería. Una selección pensada para acompañar tanto una comida como una visita más espontánea, sin convertir la experiencia en un ritual excesivamente formal.

Es precisamente esa flexibilidad la que permite que el café funcione como una extensión natural del día en La Vallée Village: un lugar para detenerse, reunirse y disfrutar de la gastronomía francesa sin necesidad de abandonar el espíritu relajado de una jornada de compras.

El lujo también está en la pausa

La incorporación de Café Lapérouse amplía la idea de lo que significa visitar La Vallée Village. El destino, que reúne más de 110 boutiques de firmas francesas e internacionales, suma ahora una dimensión gastronómica que complementa su propuesta de hospitalidad.

Personal shopping, concierge, atención personalizada, experiencias a medida y servicios para visitantes internacionales forman parte de un recorrido en el que la compra es solo uno de los elementos de la experiencia.

Con Café Lapérouse, ese recorrido incorpora una nueva pausa: sentarse a la mesa, contemplar la arquitectura, compartir una comida o simplemente disfrutar de un café en una terraza que parece transportar al visitante a otro París.

La apuesta tiene también una lectura más amplia. En un momento en que el lujo busca ofrecer experiencias capaces de trascender el producto, la combinación de gastronomía, patrimonio, diseño y hospitalidad adquiere un protagonismo cada vez mayor.

Café Lapérouse parece entenderlo bien. Su llegada a La Vallée Village no consiste únicamente en abrir una nueva dirección, sino en trasladar una parte de la historia parisina a un destino internacional y convertirla en una experiencia contemporánea.

Porque, al final, quizá el verdadero lujo no sea solamente encontrar algo excepcional, sino tener un lugar donde detenerse y disfrutarlo.

Aman y Kim Jones redefinen el guardarropa del viajero contemporáneo

La primera colaboración entre Aman Essentials, Kim Jones y Dover Street Market convierte el guardarropa del viajero contemporáneo en un ejercicio de sofisticación serena, funcionalidad y artesanía.

Hay prendas pensadas para vestir una temporada y otras concebidas para acompañar una forma de vida. La nueva colección cápsula de Aman Essentials y Kim Jones, desarrollada en colaboración con Dover Street Market, pertenece a esta segunda categoría: un guardarropa creado para quienes entienden el viaje no solo como desplazamiento, sino como una manera de descubrir, habitar y relacionarse con el mundo.

Presentada el 15 de septiembre de 2026, la colección marca la primera colaboración de diseño de Aman Essentials con Kim Jones y lleva al terreno de la moda una de las ideas centrales del universo Aman: el lujo entendido desde la calma, la precisión y una atención casi obsesiva por los detalles.

Jones parte de sus propias experiencias en los destinos de Aman para construir una propuesta esencialmente unisex, ligera y adaptable. El resultado es un armario pensado para acompañar distintos momentos del día y distintos escenarios: de la exploración al descanso, del agua al bienestar y de las mañanas soleadas a las noches más íntimas.

Un guardarropa diseñado para moverse

La colección evita la rigidez de un vestuario tradicional de viaje y apuesta por piezas que puedan combinarse y transformarse según el destino. Sastrería relajada, tejidos ligeros, construcciones funcionales y materiales agradables al tacto definen una propuesta donde comodidad y sofisticación conviven sin esfuerzo.

Entre las piezas que articulan la colección aparecen el Abaca Utility Vest y el Utility Trouser, realizados con abacá, una fibra natural que aporta textura y carácter; el Windcheater y la Active Shirt, concebidos para el movimiento; y prendas como el Beach Polo y la Knit T-Shirt, que trasladan la idea del lujo cotidiano a un registro relajado.

El universo acuático y deportivo también ocupa un lugar importante, con piezas de baño y activewear pensadas para acompañar tanto una jornada frente al mar como los rituales de bienestar que forman parte del estilo de vida Aman.

Para la noche, la propuesta cambia de ritmo sin perder su naturalidad. Un Draped Silk Resort Dress, un Silk Pyjama Set y distintas piezas separadas de silueta relajada introducen la seda y una sensualidad más discreta, pensada para esos momentos en los que el viaje deja de ser exploración y se convierte en pausa.

La naturaleza como paleta

El color nace de los paisajes asociados con Aman. Verdes terrosos, tonos minerales y azules profundos evocan la naturaleza y los océanos que rodean algunos de sus destinos, mientras que acentos de amarillo vibrante y rojo baya introducen una dosis inesperada de energía.

Es precisamente en este diálogo entre naturaleza, funcionalidad y sofisticación donde la visión de Kim Jones encuentra el lenguaje de Aman Essentials. La colección no busca convertir los códigos del resort en un uniforme, sino trasladar su espíritu a prendas destinadas a acompañar una vida en constante movimiento.

“Quería crear una colección que encajara con el estilo de vida de Aman”, explica Jones, quien señala que sus experiencias en las propiedades de la marca, especialmente aquellas vinculadas con la naturaleza y el descubrimiento de nuevas culturas, fueron una fuente de inspiración para el proyecto.

Para Kristina Romanova, CEO de Aman Essentials, la colaboración representa además una nueva etapa para la marca: llevar su filosofía de diseño más allá de sus hoteles, resorts y residencias y convertirla en objetos y prendas destinados a formar parte de la vida cotidiana.

El resultado es una colección que entiende el lujo desde una perspectiva menos ostentosa y más sensorial: materiales cuidadosamente seleccionados, siluetas fáciles de llevar y prendas pensadas para acompañar el viaje en lugar de competir con él.

Del destino al guardarropa

Desde su lanzamiento en 2018, Aman Essentials ha extendido el universo de Aman más allá de la hospitalidad, primero a través del cuidado de la piel y posteriormente hacia la perfumería, el prêt-à-porter y otros productos de estilo de vida.

La colaboración con Kim Jones profundiza ahora esa evolución. Su propuesta reúne el imaginario viajero de Aman con la trayectoria de uno de los diseñadores británicos más reconocidos de las últimas décadas, cuya carrera ha transitado por casas como Louis Vuitton, Dior y Fendi y que actualmente desarrolla proyectos desde Kim Jones Studio, su plataforma creativa multidisciplinaria con sede en Londres.

Dover Street Market aporta al proyecto su particular visión de la moda como espacio de encuentro entre diseño, cultura y creatividad independiente.

Más que una colección concebida para un destino concreto, la propuesta funciona como un guardarropa para el viaje contemporáneo: prendas que pueden pasar de la ciudad a la costa, del movimiento al descanso y del día a la noche con la misma naturalidad.

La colección Kim Jones for Aman Essentials estará disponible internacionalmente a través de Dover Street Market, boutiques seleccionadas de Aman y Shop.Aman.com.

The Bicester Collection: cuatro destinos para descubrir Europa entre moda, gastronomía y cultura

Viajar por Europa también puede ser una oportunidad para descubrir nuevas propuestas de moda, gastronomía y lifestyle. A poca distancia de Londres, París, Barcelona y Madrid, cuatro destinos de The Bicester Collection convierten una jornada de compras en una experiencia que busca conectar al viajero con la personalidad de cada región.

Bicester Village, La Vallée Village, La Roca Village y Las Rozas Village comparten una misma idea: el shopping puede formar parte del viaje sin ser necesariamente el único motivo para salir de la ciudad. Sus boutiques, restaurantes, espacios al aire libre y servicios para visitantes internacionales se integran con el entorno para ofrecer una pausa dentro de un itinerario europeo.

Cuatro Villages, cuatro formas de vivir Europa

Cada destino tiene una identidad vinculada con el lugar donde se encuentra. Más que replicar un mismo concepto, The Bicester Collection ha desarrollado experiencias que incorporan elementos de la cultura y el paisaje de cada región.

A menos de una hora de Londres, Bicester Village propone recorrer más de 150 boutiques en un entorno peatonal y ajardinado. Su ubicación permite combinar una jornada entre firmas internacionales con una escapada por Oxfordshire o los Cotswolds, una zona conocida por sus paisajes de campiña y pueblos tradicionales.

En las afueras de París, La Vallée Village lleva el savoir-faire francés a una experiencia al aire libre. Sus más de 110 boutiques de moda y lifestyle conviven con restaurantes, cafés y servicios de hospitality pensados especialmente para quienes llegan desde distintos puntos del mundo.

El Mediterráneo también entra en la ruta

En Cataluña, La Roca Village se encuentra a unos 40 minutos de Barcelona y reúne más de 150 boutiques en un espacio de calles arboladas y zonas al aire libre. Aquí, la propuesta incorpora el carácter mediterráneo de la región a través de firmas internacionales y españolas, marcas catalanas, talento local y una oferta gastronómica inspirada en los sabores de Cataluña.

Su ubicación también permite incorporarlo a un recorrido más amplio por el Maresme o la Costa Brava, convirtiendo la visita en una parada dentro de una ruta por el noreste de España.

A unos 30 minutos de Madrid, Las Rozas Village ofrece otra perspectiva de la capital española. Situado al pie de la Sierra Norte, cuenta con más de 100 boutiques de firmas españolas e internacionales y un entorno peatonal donde restaurantes y cafés invitan a hacer una pausa.

Para quienes ya conocen los grandes atractivos de Madrid, la visita puede ser una manera de ampliar el recorrido hacia los alrededores de la capital y descubrir una faceta distinta de la región.

Cuando comprar se convierte en parte del viaje

La propuesta de The Bicester Collection va más allá de recorrer boutiques. La gastronomía, la arquitectura, los espacios exteriores y las experiencias culturales forman parte de la visita, mientras que servicios como Concierge, Personal Shopping y Hands-Free Shopping buscan facilitar la experiencia de los viajeros.

Esto permite plantear la visita de distintas maneras: desde una mañana dedicada a explorar firmas de moda hasta una parada gastronómica antes de continuar el recorrido por la región. En algunos casos, incluso puede convertirse en una escapada de un día dentro del itinerario.

Cuatro paradas para un mismo viaje por Europa

La cercanía con algunas de las principales ciudades europeas facilita incorporar estos destinos a diferentes rutas. Desde Londres, Bicester Village puede combinarse con Oxfordshire y los Cotswolds; La Vallée Village puede formar parte de una escapada desde París; La Roca Village se integra naturalmente en un recorrido por Barcelona y la costa catalana; y Las Rozas Village amplía las posibilidades de explorar Madrid y sus alrededores.

Para los viajeros mexicanos que buscan incorporar moda y lifestyle a sus vacaciones, los cuatro destinos ofrecen una propuesta distinta, pero con un mismo punto de partida: descubrir Europa también a través de sus firmas, su gastronomía, sus paisajes y la cultura que rodea a cada destino.

Sobre The Bicester Collection

Creada en 1995, The Bicester Collection reúne 12 Villages al aire libre ubicados en Europa, China y Norteamérica, con una propuesta que combina firmas de moda y lifestyle, gastronomía, hospitality y experiencias. La colección también cuenta con destinos hoteleros y propuestas de entretenimiento en Estados Unidos.

El 16 que pertenece todo el año

No es casualidad. La casa tequilera que fundó Bertha González Nieves, la primera Maestra Tequilera, junto con Bob Pittman, nació exactamente donde surgió la Independencia: en la calle Recreo número 16, en una propiedad de 1671 que fue caballeriza de los Dragones de San Miguel de Allende, el regimiento de élite de Ignacio Allende y Juan Aldama. De ahí el nombre, la insignia azul y el 16 que aparece en cada una de las botellas que contienen su fino destilado de agave azul. Entonces, el 16 no es un número: es su raíz.

Y esto se entiende mejor cuando entras a la sede, conocida como La Casa Dragones. No es museo ni monumento congelado; es un refugio íntimo donde el pasado virreinal convive con el México actual más sofisticado.

En el marco de las Fiestas Patrias de este 2026, Bertha y su equipo cercano recordaron ese sentimiento de identidad ofreciendo una cena especial en dicho recinto que, si bien es un ícono que forma parte de la historia del nacimiento de nuestra nación, también es hoy escenario de diversos momentos importantes y relevantes en el ámbito que vincula la destilación premium con la gastronomía de alto nivel.

Protagonista de la escena gastronómica fue, en esta ocasión, el chef invitado Omar Henríquez, del vecino restaurante Hortus, un establecimiento de cercana filiación con Bertha, la anfitriona, por su amistad con los propietarios, Sandra Vázquez y Alberto Laposse. Y, desde luego, los tequilas ultrapremium de la casa.

El menú de cinco tiempos, muy mexicano y diseñado para la ocasión, incluyó un plato de botanas con elotito asado, mayonesa de habanero, queso cotija y cilantro; chicharrón de arroz, aguacate y tomate cherry; y bocol de queso Ocosingo y cremoso de cabra, todo maridado con tequila blanco de la casa. Les siguieron, como primer tiempo, un tamal de flor de calabaza con quesillo y salsa roja tatemada y, luego, el tradicional chile en nogada, ambos maridados con tequila joven.

Finalmente, se podía elegir entre un rib eye con mole negro, rábanos y zanahorias rostizadas, o un pollito de leche con mole negro y arroz verde, acompañados por un añejo Barrel Blend. De postre se sirvió el flan de vainilla de Papantla, armonizado con el reposado Mizunara.

Una vez concluida la cena, Bertha González invitó a recorrer las instalaciones restauradas por Will Meyer, en conjunto con el sanmiguelense Marco Valle. Otras figuras que contribuyeron a rescatar la grandeza de la propiedad fueron Gloria Cortina, quien transformó las antiguas caballerizas en The Obsidian Bar. En los interiores, Ana Elena Mallet y Raúl Cabra curaron un homenaje al “Mid Century en El Bajío”, con muebles de Héctor Esrawe, tapices de Caralarga, lámparas de fibra cruda de Ángela Damman, hojas de agave recicladas de Trine Ellitsgaard y henequén de Fernando Laposse.

“Queremos que nuestra casa sea reconocida por estar profundamente inspirada en ese espíritu rebelde. Como productores independientes, nuestra misión es empujar los límites de lo establecido y llevar la conversación del tequila hacia el futuro”, nos comenta Bertha.

Como epílogo, anfitriones e invitados se dirigieron a Hortus, ubicado a un lado de la famosa parroquia de estilo neogótico de San Miguel de Allende, para continuar con la celebración del tradicional “grito”.

Esta casa tequilera no solo produce un destilado de calidad excepcional en lotes pequeños, sino que logró lo que pocos: convertir la historia, el diseño mexicano y la maestría artesanal en una experiencia contemporánea.

Cuando suenan las campanas el 16 de septiembre, todos voltean a San Miguel. Pero en Recreo 16, el 16 late todo el año.

Por Emilio Farfan

Delano Miami Beach: el regreso del ícono que cambió el lujo en South Beach

Después de seis años cerrado y una renovación de alrededor de 100 millones de dólares, el legendario hotel de South Beach inicia una nueva etapa. Su regreso recupera parte del espíritu que lo convirtió en uno de los grandes símbolos del Miami de los años 90, pero ahora con una propuesta renovada que combina diseño, gastronomía, bienestar y vida social.

La historia del Delano está estrechamente ligada a la transformación de South Beach en uno de los destinos más sofisticados y cosmopolitas de Estados Unidos. En 1995, Ian Schrager y Philippe Starck transformaron la propiedad en un punto de encuentro para celebridades, creativos y viajeros, ayudando a convertir la zona en un referente internacional del lujo y la vida nocturna.

Ahora, el hotel busca recuperar ese lugar con una propuesta pensada para una nueva generación de huéspedes.

Un regreso que mira al pasado sin quedarse en él

Ubicado en el corazón de Miami Beach, Delano conserva algunos de los elementos que definieron su identidad original. Elastic Architects estuvo a cargo de la restauración, que recuperó la fachada Art Déco, los pisos de terrazo, las columnas hexagonales, los tragaluces, la pasarela del mezzanine, además de la piscina y los jardines.

El lobby mantiene ese aire teatral que siempre distinguió al hotel. Las tradicionales cortinas blancas vuelven a formar parte de la escena, acompañadas por piezas como la silla Leda de Salvador Dalí, una silla Calvet de Antoni Gaudí, un piano acrílico de Lenny Kravitz y las lámparas Narcisso de cristal de Murano.

La intención es que la experiencia comience desde el primer momento: iluminación, música, aromas y arte fueron integrados al diseño para recuperar la atmósfera sensorial que convirtió a Delano en un referente del lifestyle.

El proyecto también incorpora una colección de arte contemporáneo que reúne el trabajo de artistas como Nina Surel, Edouard Duval-Carrié, Marielle Plaisir, Emma Ortiz, Natalie Galindo y Richard Rodriguez, entre otros creadores vinculados con la escena artística de Miami.

Habitaciones pensadas para disfrutar Miami

La nueva versión del hotel cuenta con 171 habitaciones y suites, incluidos los Poolside Bungalows y dos nuevas Penthouse Suites.

Los espacios privilegian las vistas, la luz natural y una estética de tonos neutros, complementada con formas curvas y detalles arquitectónicos contemporáneos.

Los Poolside Bungalows están distribuidos en dos niveles. Mientras la planta baja conecta directamente con Gigi Rigolatto, el nivel superior ofrece mayor privacidad, con dormitorios y baños.

En lo más alto del hotel se encuentran la Ocean View Penthouse y la City View Penthouse, dos suites que ocupan completamente el piso 14. Cada una cuenta con tres dormitorios, terrazas privadas, cocina y áreas destinadas a recibir invitados. La City View Penthouse suma además un bar privado en la terraza.

La gastronomía toma protagonismo

Uno de los grandes atractivos de esta nueva etapa es la llegada de Paris Society a Estados Unidos. El grupo francés debuta en el mercado norteamericano con dos de sus conceptos: Gigi Rigolatto y Mimi Kakushi.

Gigi Rigolatto ocupa el primer nivel del hotel y se extiende hasta la playa. El concepto, conocido por sus sedes en destinos como Saint-Tropez, París, Dubái, Roma y Bodrum, lleva a Miami su interpretación de la hospitalidad italiana.

El restaurante combina espacios interiores y exteriores, mesas junto a la piscina, cabañas frente al mar, camastros y una boutique. En el menú aparecen clásicos italianos como Vitello Tonnato, Linguine alle Vongole, Tagliata di Manzo y Cotoletta alla Parmigiana, además de propuestas pensadas para compartir.

La experiencia se completa con Bellini Bar, ubicado entre el hotel y la playa, y Gigi Boutique, donde se pueden encontrar prendas, accesorios, artículos para el hogar y productos de bienestar.

En el cuarto nivel, Mimi Kakushi propone una experiencia completamente distinta. El restaurante japonés se inspira en la Osaka de los años veinte y combina cocina tradicional y contemporánea con una propuesta de coctelería de fuerte carácter escénico.

Su menú incluye sashimis, sushis, gyozas y cortes de Wagyu, mientras que la carta de cocteles Kintarō toma como inspiración al actor japonés del cine mudo Sessue Hayakawa.

El regreso del legendario Rose Bar

Para quienes recuerdan el Delano original, uno de los regresos más esperados es el de Rose Bar.

Ubicado junto al lobby, el pequeño espacio conserva sus características lámparas Narcisso de Murano y apuesta por una atmósfera íntima, con terciopelo, mármol Rosso Lepanto y una iluminación tenue.

La nueva carta de cocteles busca reinterpretar el glamour de la vida nocturna de décadas pasadas, pero con una estética contemporánea.

Bienestar y vida social

El regreso de Delano no se limita al alojamiento y la gastronomía. Este nuevo capítulo incorpora también The Source by Delano, un concepto de bienestar cuya apertura está prevista para otoño.

El proyecto combinará tratamientos de spa con experiencias sociales y actividades como meditaciones sonoras, sesiones de sauna y otros rituales enfocados en el bienestar y la conexión.

Uno de sus espacios protagonistas será una sauna para 22 personas, concebida para experiencias grupales.

A esto se suma el Delano Members Club, una comunidad privada dirigida a personas vinculadas con los mundos del arte, cine, moda, música, negocios y tecnología. Sus integrantes tendrán acceso a espacios exclusivos del hotel, además de una agenda de encuentros culturales y sociales.

Un nuevo capítulo para un viejo ícono

La reapertura de Delano Miami Beach llega en un momento en que Miami continúa consolidándose como uno de los grandes destinos internacionales de lujo. La apuesta del hotel consiste en recuperar aquello que lo hizo especial sin convertirlo en una pieza de nostalgia.

Su renovado diseño, la llegada de Paris Society, las nuevas experiencias gastronómicas, el regreso de Rose Bar y la incorporación de propuestas de bienestar buscan devolverle al Delano su papel como punto de encuentro para quienes buscan algo más que una estancia frente al mar.

Después de seis años de ausencia, el hotel vuelve a South Beach dispuesto a escribir una nueva etapa de una historia que comenzó hace más de tres décadas y que todavía forma parte de la identidad de Miami.

Taxco llega a París: una semana para descubrir México a través de sus sabores

Del 3 al 10 de octubre de 2026, la ciudad guerrerense llevará a París una experiencia donde gastronomía, cine y cultura se encuentran para revelar una faceta menos conocida de uno de los destinos más fascinantes de México.

Hay ciudades que se conocen caminando. Otras, a través de sus edificios, sus paisajes o sus museos. Y están aquellas que también pueden descubrirse alrededor de una mesa. Taxco pertenece a esta última categoría: detrás de sus calles empedradas, iglesias y arquitectura colonial existe una tradición culinaria construida a partir de recetas familiares, productos locales y una memoria que se transmite de generación en generación.

Este octubre, esa identidad cruzará el Atlántico.

Del 3 al 10 de octubre de 2026, Taxco de Mis Sabores París 2026 llevará a distintos espacios de la capital francesa una interpretación contemporánea de la ciudad guerrerense. Durante una semana, restaurantes, chefs y proyectos gastronómicos mexicanos establecidos tanto en Taxco como en Francia unirán sus cocinas para crear cenas, degustaciones y encuentros especiales.

El proyecto adquiere un significado particular al desarrollarse en el marco de las celebraciones por el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre México y Francia. Pero más que una celebración protocolaria, la propuesta busca generar un diálogo entre dos culturas con una profunda tradición gastronómica.

Una ciudad que también se degusta

Para quienes conocen Taxco por su extraordinaria arquitectura o por su tradición platera, esta será una invitación a descubrir otra dimensión del destino.

La gastronomía funciona aquí como una forma de viajar sin abandonar la mesa: permite acercarse a las historias familiares, a las costumbres y a los sabores que construyen la identidad de Guerrero.

La experiencia reunirá a más de una decena de chefs, cocineros y proyectos gastronómicos. Desde París participarán figuras como Hianeya González, fundadora de Mex’iik; Mauricio López, del restaurante Milpan, en Fontainebleau; Gina González, de El Sol Azteca, en Saint-Germain-en-Laye; Sebastián Martínez, de El Comal Taquería, y Jesús Lugo, representante de Hacienda Malinche.

Desde Taxco llegarán, entre otros, Mily Ríos; Luisa Quiñonez, de Casa Santa Lucía; Jibrán Chabolla, de La Concha Nostra; Arturo Nava Montoya, de Las Fuentes; Violante Ulrich, de Casa Spratling; Pamela Tavira, de El Pariente Taquería, y Mara Mora, del restaurante Santa Fe, un establecimiento con más de siete décadas de historia en la ciudad.

El encuentro permitirá que cada cocinero aporte su propia lectura de México, creando una conversación gastronómica que va mucho más allá de reproducir recetas tradicionales.

De Taxco a París, alrededor de una mesa

La programación se extenderá por distintos restaurantes y espacios de París y sus alrededores. El recorrido comenzará el 3 de octubre con Mex’iik, que recibirá al restaurante Verde Limón de Taxco, mientras Casa Santa Lucía llegará a El Comal Taquería.

Los encuentros continuarán durante la semana con La Concha Nostra en Mex’iik; Taquería El Pariente en El Sol Azteca; Restaurante Santa Fe en Hacienda La Malinche Paris, y, para cerrar, Casa Spratling se presentará en Milpan, en Fontainebleau.

Cada encuentro propone una aproximación distinta a Taxco: una ciudad que se expresa tanto en sus sabores como en las historias de quienes han convertido la cocina en una forma de preservar y compartir su patrimonio.

Cuando el cine también cuenta la historia

La gastronomía no será la única puerta de entrada a Taxco. La ciudad mantiene desde hace décadas una estrecha relación con el cine y ha servido como escenario para más de un centenar de películas.

Esa faceta cinematográfica tendrá un espacio especial durante la semana parisina con la proyección de Corazón de Plata, película mexicana de 2023 filmada en Taxco de Alarcón, Guerrero.

La cinta reúne cuatro historias de amor cuyos relatos tienen como escenario las calles y paisajes de la ciudad. Su presencia dentro de la programación refuerza una idea central de Taxco de Mis Sabores: el destino no es solamente un lugar que se visita, sino un territorio que puede conocerse a través de sus sabores, sus imágenes y las historias que ha inspirado.

La proyección tendrá lugar el 9 de octubre en la Fondation Maison du Mexique y será presentada por Naú Aguilera, productor de la película y director del Festival Internacional de Cine de Taxco.

Una nueva postal de México

En París, Taxco buscará desprenderse por unos días de la imagen tradicional de la ciudad colonial para mostrar una identidad más amplia: la de un destino donde la gastronomía, la artesanía, la arquitectura y el cine forman parte de una misma narrativa.

El resultado será una semana en la que México llegará a la capital francesa no como una postal, sino como una experiencia para descubrir con todos los sentidos.

Amanolu: el nuevo paraíso privado de Aman en las Maldivas

En uno de los rincones más remotos del archipiélago de las Maldivas comienza a tomar forma el próximo gran destino de Aman. La firma de hospitalidad de lujo ha presentado oficialmente Amanolu, un resort ubicado en el atolón de Vaavu que abrirá sus puertas en 2028 y que marcará el debut de la marca en este paraíso del océano Índico.

El nombre combina “Aman”, la palabra sánscrita asociada con la paz, y “Olu”, una referencia al nenúfar, símbolo de serenidad, renovación y conexión con la naturaleza. La elección resume la propuesta del proyecto: un refugio concebido alrededor del silencio, la privacidad y el paisaje marino de las Maldivas.

Una isla privada dentro de las Maldivas

El proyecto ha sido desarrollado por Kerry Hill Architects, estudio que mantiene una larga relación con Aman y que ha trasladado a Amanolu una arquitectura de líneas sobrias, materiales naturales y una estrecha relación con el entorno.

La propuesta estará compuesta por 52 habitaciones y 16 residencias de marca, con una distribución pensada para aprovechar al máximo el paisaje. Playas de arena coralina, lagunas de tonos turquesa y una vegetación prácticamente intacta serán parte esencial de la experiencia.

Más que imponerse sobre el entorno, la arquitectura busca integrarse en él. Los espacios interiores y exteriores estarán conectados de manera fluida, permitiendo que la luz, el mar y la vegetación formen parte de la estancia.

Residencias rodeadas de mar

Uno de los grandes atractivos de Amanolu será su colección de residencias privadas. Cada una ocupará su propia isla y estará diseñada como un refugio independiente.

Algunas estarán orientadas hacia una sola costa, con vistas privilegiadas al amanecer o al atardecer, mientras que otras se extenderán de un extremo al otro de la isla y tendrán playas a ambos lados. De esta manera, sus propietarios podrán contemplar el cambio de luz sobre el océano a lo largo de todo el día.

Cada residencia contará con cinco habitaciones, amplias áreas interiores y exteriores, acceso directo a playas privadas, una piscina de 25 metros y un embarcadero propio. También dispondrá de alojamiento independiente para el personal, una característica pensada para ofrecer el nivel de servicio personalizado y discreto asociado a Aman.

Bienestar, gastronomía y aventura

Amanolu también apuesta por convertir el bienestar y la exploración en parte central de la experiencia. El proyecto contará con una isla dedicada exclusivamente al bienestar, donde se instalarán un amplio Aman Spa y las tradicionales Spa Houses de la firma.

En otra isla se concentrarán las actividades recreativas y de exploración. El entorno permitirá practicar buceo, snorkel y distintos deportes acuáticos, además de descubrir la vida marina que rodea el atolón de Vaavu.

La propuesta gastronómica incluirá restaurantes y conceptos culinarios desarrollados por Aman, mientras que diferentes espacios sociales y servicios destinados a familias ampliarán las posibilidades del resort.

El universo Aman llega por primera vez a las Maldivas

Con Amanolu, la compañía amplía su presencia internacional y lleva por primera vez su concepto de hospitalidad a las Maldivas. El proyecto se suma a una colección que comenzó en 1988 con Amanpuri, en Phuket, y que actualmente reúne hoteles, resorts y residencias en distintos destinos del mundo.

La llegada a las Maldivas representa, además, una evolución natural para una marca cuya identidad se ha construido alrededor de destinos remotos, privacidad y experiencias profundamente conectadas con el entorno.

La apertura de Amanolu está prevista para 2028 y promete incorporar una nueva dirección al mapa del lujo en las Maldivas: una experiencia en la que el aislamiento, el contacto con la naturaleza y el servicio personalizado serán protagonistas.