Cuando pensamos en playas paradisíacas con aguas turquesa y arena blanca, lo primero que viene a la mente es el Caribe o las Maldivas. Sin embargo, no son los únicos lugares con estas características.
Al hablar de Turquía, lo más común es pensar en Estambul o Capadocia, ciudades antiguas llenas de monumentos y edificios históricos. Pero este país también esconde una costa con paisajes increíbles, se trata de algunas joyas ocultas localizadas en ciudades costeras de ensueño que combinan historia antigua, paisajes naturales impresionantes y aguas cristalinas.
La Riviera Turca, ubicada en el sur de Turquía, se extiende a lo largo de más de mil kilómetros de costa y está bañada por los mares Mediterráneo y Egeo. En los últimos años, este paraíso se ha convertido en un destino muy buscado, ya que ofrece la combinación perfecta entre aguas cristalinas y ciudades con una rica historia y ruinas antiguas.
Antalya, un museo al aire libre
Antalya es la ciudad más grande en la costa mediterránea de Turquía. Dentro de la Riviera Turca, es el destino turístico más visitado, con hermosas playas y exuberantes montañas como telón de fondo. El antiguo barrio de Kaleici, con sus estrechas y sinuosas calles empedradas que rodean el antiguo puerto romano, merece una visita.
En la zona también hay muchos otros sitios históricos para explorar, como el teatro romano de Aspendos, considerado el mejor conservado del mundo. La ciudad también destaca por sus paisajes verdes, y ningún viaje estaría completo sin visitar los manantiales kársticos, la Cueva Karain y el Parque Nacional del Cañón de Köprülü.

Bodrum, entre lujo e historia
Turquía está rodeada por cuatro mares: el Mediterráneo al sur, el Egeo al oeste, el Mármara al noroeste y el Mar Negro al norte. La península de Bodrum, ubicada en el oeste del país, está salpicada de sitios históricos como el Castillo de Bodrum, Halicarnaso, el astillero otomano y el pueblo de Karakaya.
La península ofrece una gran variedad de resorts de lujo, restaurantes de clase mundial, animados clubes de playa y excelentes oportunidades de compras, todo enmarcado por más de 174 kilómetros de costa turquesa.

La isla de Kekova y su ciudad sumergida
El nombre “Kekova” en turco significa “llanura de tomillo”, haciendo referencia a la rica flora y esencia del lugar, una mezcla del esplendor natural y los legados de las civilizaciones que han dejado su huella imborrable.
Desde tiempos bizantinos hasta la era licia, todas las épocas han contribuido a la narrativa multifacética de Kekova.
Debido a su ubicación geográfica, para llegar allí hay que partir desde el puerto de Üçağız, un pueblo pesquero con un conjunto de casas pintorescas. La atracción no se limita a la belleza inconfundible de sus playas, sino también a lo que esconden a simple vista, ya que las aguas cristalinas que rodean la isla albergan un valioso tesoro arquitectónico: la ciudad sumergida de Simena, que desapareció tras una serie de terremotos en el siglo II y hoy puede visitarse alquilando un kayak.

Dalyan, un destino de contrastes
Ubicado en la Costa Turquesa, Dalyan es famoso por sus playas soleadas, naturaleza vibrante y ruinas antiguas que crean un contraste increíble en el paisaje. Allí se pueden visitar desde tumbas excavadas en la roca y acrópolis en ruinas hasta aguas termales humeantes y zonas de conservación de tortugas.
Su posición privilegiada permite que esté rodeado por un río, montañas y el mar Mediterráneo, lo que lo convierte en una postal perfecta para cualquier turista. La ciudad también conserva el encanto tradicional turco, con calles estrechas y casas coloridas.








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