Un complejo turístico líder en arquitectura integrada al entorno natural
Colaboración de Emilio Farfan
Desde su concepción como el proyecto más sostenible del grupo Alhel, The
St. Regis Kanai Resort fue diseñado para romper barreras, marcar tendencia
y, sobre todo, para crear un concepto integral que fusionara todos los
elementos de la vanguardia arquitectónica en armonía total con la
subsistencia de la biodiversidad donde se construiría la monumental
propiedad de aspecto circular en la mayoría de sus flancos y edificios.

El desarrollo del complejo hotelero inspirado en la Reserva de la Biósfera de
Sian Ka’an permite a la zona de Kanai poblada de manglares y la riqueza de
majestuosas aguas de diversos tonos azules que bañan sus playas de
finísimas arenas blancas, recibir al visitante con exuberante muestra de
biodiversidad incomparable y adentrarse o descubrir el legado de una
herencia cultural y tradiciones propias de las comunidades locales.
El estudio arquitectónico mexicano Edmonds International diseñó y cuidó al
máximo dejar una huella de construcción mínima para proteger la reserva
natural y prácticamente levantó el diseño circular exterior de los edificios,
sobre pilotes que parecen flotar sobre un bosque de manglares.
Sin duda, refleja una obra prodigiosa de la ingeniería y arquitectura de mayor
vanguardia, que tomó como modelo a la constelación de Las Pléyades e invita
a disfrutar las vistas al mar casi desde cualquier punto.

Diseño, confort y lujo sostenible
Todos los interiores, tanto en sus varias alas o espacios integrales, como en
sus 105 habitaciones de lujo y 19 suites, incluyendo una Presidencial de 215
metros de superficie, resaltan materiales de la región como la piedra caliza, la
madera de nogal y complejos textiles que de alguna manera evocan los
motivos del Calendario Maya en tejidos que tienen presencia en áreas
comunes y habitaciones.

En éstas, la amplitud y la comodidad son evidenciadas por terrazas privadas
exteriores con vista al mar todas y algunas con alberca propia, mientras que al interior las mullidas camas y almohadas vestidas con ropaje del algodón
más fino, hacen difícil querer levantarse de ellas.
Mesas de noche, lámparas colgantes de cerámica y cabeceras talladas de
madera realizadas por artesanos de la región, cumplen además con la
responsabilidad social como parte de su proyecto acorde a la sostenibilidad.
Espejos, walk-in closets, tocadores y lavabos dobles; duchas, bañeras y wc
aislado, son otros complementos ideales para descansar plenamente y
disfrutar la estancia privadamente.
Por si fuera poco, el servicio de mayordomos insignia y personalizados, está
disponible en cualquier momento para resolver o satisfacer cualquier
facilidad requerida.

Estilo sibarita y foodie
En términos de servicios a la altura y expectativas de un gran resort de lujo,
The St. Regis Kanai como era de esperarse, nos ofrece 8 experiencias
gastronómicas y de mixología fuera de serie, empezando por su restaurante
insignia Toro, una marca creada por el célebre chef Richard Sandoval que
recrea un recorrido por las diversas cocinas latinas con gran maestranza.
Platos sorprendentes que consienten y apapachan al paladar para saborear
una cena confortable y apetitosa.
Asimismo, Chaya es un restaurante que rinde honores a los productos locales
y a la cocina regional de la Riviera Maya, aunque hace también algunos
guiños inspirados en la historia de la cocina mediterránea oriental.
En la zona de playa y justo frente al mar están el Beach Club, ofreciendo
platillos y aperitivos ligeros, además de Riviera, un repaso de recetas de
cocina que combinan atinadamente los sabores del sur de Francia con los de
la Riviera Maya.
Por otra parte, la hora del ritual del té por la tarde es imperdible en The
Library, el salón de té y chocolate por excelencia de la propiedad, donde se
revive la tradición como en todos los hoteles de la cadena y a su vez se puede
degustar chocolates mexicanos de varios tipos.
El Bar St. Regis es el sitio idóneo para probar el más auténtico Boody Mary y
la novedosa versión local de este trago: el Kanai Mary, que incorpora
ingredientes de la antigua dieta maya como el maíz, el pepino y el pimentón.
Allí mismo, al atardecer se lleva a cabo puntualmente otra célebre tradición
de St. Regis, el Sabrage, o ceremonia del degüelle de la botella de champaña
para brindar por el placer de vivir con gran estilo, acompañados de canapés,
crudités y botanas finas.
Por último, para comer ligero otras opciones son: Jack´s Club el sports bar de
la casa y Pik Nik un local con alimentos delicatessen.

En cuerpo y alma
Sí hay un servicio extraordinario en todos sentidos, vivir la experiencia The St.
Regis Spa nos lleva a otro nivel, con sus 8 suites de tratamiento y un salón
independiente. Tratamientos basados en ceremonias místicas ancestrales
mayas e ingredientes locales, como el ritual del Jardín Secreto que permite a
uno escoger del jardín botánico particular del Spa los ingredientes para una
exfoliación o mascarilla personalizada.
O en su caso, el tratamiento de Energía Celestial inspirado en la cosmología maya a través de limpiezas herbales, piedras calientes energizadas bajo la luna y estrellas, o aromaterapia conforme a las fases lunares.
Para cuidar el acondicionamiento físico, también el Athletic Club ofrece
equipo de cardio y fuerza para ejercitar. En el Beach Club se puede acceder a
la práctica de diversas actividades acuáticas, simplemente tumbarse en las
cabañas privadas frente a las albercas para adultos y familiares, o sumergirse
en las aguas transparentes del Caribe Mexicano en exploración de buceo por
el gran arrecife muy cercano.
Una selección de espacios con capacidad y formatos diferentes para celebrar
eventos existen en el perímetro del resort, desde un clásico y gigantesco
Astor Ballroom, hasta el Grand Lawn para grandes galas y salas de juntas u
encuentros sociales.







Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!