B Lab, Sistema B y la comunidad global de Empresas B ha hecho un llamado a los líderes mundiales a colocar a las empresas con propósito en el centro de la acción climática.
A través de un manifiesto, resaltan que la crisis climática es también una crisis de gobernanza, que exige incorporar la gobernanza de stakeholders, una transición justa y la debida diligencia en derechos humanos y medio ambiente (principios de los nuevos Estándares de B Lab) en los marcos empresariales y políticos.
«Nuestro mensaje es claro: las empresas pueden y deben liderar el cambio sistémico para asegurar un futuro justo, inclusivo y sostenible», han expresado directamente los miembros de Empresas B.
Basado en los principios de los nuevos Estándares de B Lab, el Manifiesto COP30 de BLab y SistemaB es un llamado a los líderes mundiales para reformar la legislación corporativa, fortalecer la rendición de cuentas climática y hacer que la debida diligencia en derechos humanos y medio ambiente sea un requisito para todos.

El Manifiesto de B Lab para la COP30
Con la apertura de la COP30 en Belém do Pará, el mundo enfrenta un doble imperativo: acelerar la descarbonización profunda y, al mismo tiempo, garantizar una transición justa e inclusiva basada en la dignidad humana. El desafío es estructural: reconfigurar la gobernanza corporativa y las reglas del mercado para que el desempeño empresarial se mantenga dentro de los límites planetarios y, al mismo tiempo, se salvaguarden los pilares sociales.
Los nuevos Estándares de B Lab ofrecen un camino práctico y verificable. Establecen requisitos obligatorios en siete Temas de Impacto, incluidos Propósito y Gobernanza de las Partes Interesadas, Acción Climática, Derechos Humanos y Gestión Ambiental y Circularidad, los que alinean el valor empresarial con el valor sistémico a largo plazo. Estos estándares son compatibles con los estándares globales de divulgación y con los principales marcos utilizados por reguladores e inversionistas.
Proponemos el siguiente paquete de soluciones empresariales para apoyar el Acuerdo de París y la Agenda 2030, complementar los regímenes emergentes de divulgación basados en ISSB/ESRS y las taxonomías de finanzas sostenibles, y avanzar hacia una transición justa.
La crisis climática es una crisis de gobernanza
El aumento persistente de las emisiones globales, junto con la multiplicación de compromisos de cero emisiones netas, demuestra que la gobernanza actual sigue premiando el cortoplacismo y la externalización de impactos. La gobernanza de las partes interesadas, el propósito integrado en los deberes legales, rendición de cuentas del directorio y relacionamiento estructurado con las partes interesadas, es la vía para que las empresas internalicen los riesgos climáticos y sociales, dirijan la innovación hacia soluciones sistémicas y ganen confianza duradera. Instamos a las Partes y a los reguladores de mercado a habilitar la gobernanza de las partes interesadas en leyes y códigos, incluidos los caminos voluntarios hacia las sociedades de beneficio e interés colectivo y la ampliación de los deberes fiduciarios para los directorios e inversionistas.

Acción climática corporativa basada en la gestión de impacto
Para PyMEs los Estándares de B Lab incluyen un plan público de acción climática, hacer seguimiento de su progreso e informes anuales, construyendo musculatura para la gobernanza, la transparencia y preparación para las finanzas verdes. Para las grandes empresas, los requisitos incluyen inventarios anuales de los Alcances 1, 2 y 3 con verificación independiente, un plan de transición alineado con 1,5°C y, cuando exista un esquema de incentivos para ejecutivos, la integración de metas climáticas.
Animamos a las Partes a mandatar las divulgaciones climáticas y los planes de transición alineados con 1,5°C.
El clima primero, pero no lo único
La pérdida de la naturaleza y la inestabilidad climática son inseparables. Los Estándares de B Lab escalan las expectativas: las pymes monitorean aspectos ambientales clave e integran la circularidad; las grandes empresas adoptan planes de gestión de biodiversidad y agua, divulgan sus estrategias de mitigación y comprometen a sus proveedores. Alentamos la adopción de divulgaciones alineadas con TNFD, evaluaciones sectoriales de impactos ambientales, la responsabilidad extendida del productor y los estándares de ecodiseño para incorporar la circularidad y la prevención a lo largo de las cadenas de valor.
Debida diligencia en derechos humanos para una transición justa
Una transición justa requiere debida diligencia en derechos humanos (HRDD) alineada con los Principios Rectores de la ONU a lo largo de toda la cadena de valor, incluidos los impactos descendientes (posteriores al consumo). Apoyamos las legislaciones nacionales que hagan obligatoria y basada en riesgos la debida diligencia en derechos humanos y en medio ambiente, reduciendo las disrupciones en las cadenas de suministro y protegiendo la licencia social para operar.

Nuestras solicitudes para los líderes de la COP30
A. Convocar una mesa redonda ministerial sobre gobernanza de las partes interesadas para compartir las vías legales (sociedades de beneficio e interés colectivo, deberes de directores) que alineen las empresas con los objetivos climáticos y de equidad.
B. Impulsar la adopción generalizada de planes de transición y transparencia total de emisiones en toda la cadena, alentando a las jurisdicciones a adoptar requisitos y orientaciones consistentes con ISSB/ESRS.
C. Elevar la naturaleza en las finanzas mediante el fomento de la divulgación y señales de adquisición alineadas con el TNFD.
D. Integrar la debida diligencia en derechos humanos alineados con los PRNU en el Programa de Trabajo de Transición Justa e invitar a las Partes a legislar nacionalmente su obligatoriedad.
Compromisos de las Empresas B
Las Empresas B firmantes se comprometen a: (i) implementar los nuevos Estándares de B Lab sobre gobernanza, clima, derechos humanos y medio ambiente; (ii) medir y divulgar emisiones y publicar planes de transición; (iii) cuando existan esquemas de incentivos para ejecutivos, integrar metas climáticas; y (iv) practicar debida diligencia en derechos humanos en toda la cadena de valor, incluidos los impactos descendientes.
Miles de Empresas B ya han adoptado este enfoque. Ahora es momento de que el resto del mundo siga su ejemplo.
Para sumarse a dicha iniciativa, se ha habilitado la siguiente liga del manifiesto, que estará disponible hasta el 5 de noviembre.










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