Mira de cerca a las atletas que, a través de múltiples disciplinas, dejan el nombre de México en alto en los Juegos Olímpicos de París 2024.
‘Correr me salvó la vida’, dice Margarita ‘Mago’ Hernández respecto a la disciplina que la lleva a competir en la escena internacional. Es imposible mencionar a las atletas mexicanas de las que todo el mundo está hablando sin explorar la historia de la justa deportiva de la que forman parte. Imagínate con una túnica y lidiando con el calor de la cotidianidad. Frente a ti, un espectáculo que prueba que hay hombres y mujeres que superan las cualidades mundanas a través de disciplina y entrenamiento para mostrar que, además de eso, parecen de otro planeta. Sí, imagínate frente al encendido de una llama que sirve como punto de inicio para celebrar diversos juegos en honor al dios Zeus. Así fue el inicio de los Juegos Olímpicos.

Distintas fuentes confirman que su primera edición en la historia se llevó a cabo en el año 776 a.C., teniendo como sede la ciudad griega de Olimpia. Vale la pena destacar que, para este momento histórico, dichas competencias y la ceremonia en torno a ellas tenían un carácter más religioso, pues pertenecían a una serie de sacrificios y festejos en honor al dios. Para entonces eran referidos como los juegos panhelénicos, lo que significaba que participaban atletas de todas las ciudades-estado de la comunidad griega, por lo que los conflictos bélicos o sociales que pudieran coexistir entre ellas, se suspendían mientras duraban las competencias.

En ese momento, disciplinas como el lanzamiento de disco, jabalina, salto y lucha eran algunas de las que se tomaban en cuenta en dichas competencias, mismas que aún permanecen en la actualidad, así como sus valores, desde el olvido hasta el conflicto, donde los ganadores recibían como presea una corona de olivos, símbolo de longevidad e inmortalidad.
Un Viaje a lo Largo de la Historia Olímpica
Los Juegos Olímpicos se celebran cada cuatro años y reescriben las reglas de la humanidad, como cuando se llevaron a cabo en 1900, en París, donde compitieron 19 mujeres. También fue el momento en el que su lema se dio a conocer: «Citius, altius, fortius», que significa “más rápido, más alto, más fuerte”.

Aunque estas competencias globales siempre han reunido a los mejores atletas, sus momentos grises también han estado presentes. En distintas ocasiones, las guerras mundiales y tensiones bélicas cancelaron los juegos o convirtieron a ciertos atletas en símbolos de resistencia. El mensaje siempre es el mismo: competir como naciones libres y demostrar lo que el ser humano es capaz de hacer, más allá de su raza o nación.
Las Atletas Mexicanas en París 2024
Los rincones de Latinoamérica que estos juegos han tocado han sido México, en 1968, y Río de Janeiro, en 2016. Momentos que muestran que esta proeza recorre el mundo con el objetivo de mostrar que estas competencias pertenecen tanto a los participantes como a los espectadores.

Mientras los países se preparan para recibir a prestigiosos atletas, estos deportistas comienzan a forjar su talento con disciplina para ser los mejores a nivel mundial. La pasión y la disciplina son fundamentales para desarrollar el talento de cada deportista. Esta tarea no se logra en unos meses, sino que son años de arduo trabajo, de la mano de entrenadores que buscan triunfar y obtener preseas que significan más que oro, plata y bronce. Los trofeos son reconocimientos para sus naciones, poniendo sus nombres en la historia.
Además de los entrenamientos, la tecnología ha avanzado lo suficiente para crear un equipo en torno a cada atleta. Nutriólogos, fisioterapeutas, psicólogos y tecnología de punta aseguran que los deportistas estén en el mejor estado de salud física y mental para enfrentar hazañas frente a millones de ojos que los contemplan desde todo el mundo. Para nosotros, los mortales, ellos son lo más cercano que tenemos a un superhéroe de carne y hueso.
Reflexiones sobre los Retos de las Atletas
Acercarte a estos atletas te hace reflexionar sobre todas las luchas diarias que enfrentan: desde empacar una canoa hasta obtener permisos especiales para practicar su deporte, seguir una dieta estricta y soportar el estrés de representar a su país ante el mundo. Aunque en ocasiones no se llevan la presea dorada o deciden dar prioridad a su salud mental, la crítica no debería oscurecer su esfuerzo. Mejor celebremos a estas titanes, las atletas mexicanas, que han llegado a la cima del mundo para demostrar que lo imposible es posible.








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