Texto de Emilio Farfan
Cuando el arquitecto Miguel Angel Aragonés trajo a su mente la imagen integral de lo que sería la obra arquitectónica más vanguardista de la zona de San José del Cabo, en la Baja Sur, desde luego lo primero que debe haber visualizado debió haber sido un contexto donde las formas, los elementos y el
paisaje marino comulgaran en armonía, pero también que destacaran como entidades individuales por sí mismas.

Inspirado siempre y seguidor durante toda su trayectoria del movimiento del International Style y de uno de sus mayores exponentes como Ludwig Mies van der Rohen, Aragonés emplea las figuras rectilíneas y estructuras curvas para desarrollar un estilo propio que hoy día son su firma etérea impresa en
cada una de sus edificaciones.


Tal es el caso del Hotel Viceroy Los Cabos, cuya edificación imponente resalta en el entorno, sobre todo si se le observa en la panorámica desde el plano marítimo frente al cual está ubicado.

Una sensación de aislamiento, privacidad y libertad de movimientos es el efecto primario que causan al espectador los espacios abiertos y la profusión de espejos de agua calma que serpentean y surgen dentro de la propiedad.

Estructuras lineales blancas y contornos curvos en otros tantos ángulos, matizan el diálogo con todo ese contexto de belleza natural lleno de sol, mar, arena y montañas que asoman al Mar de Cortés.

La propiedad constantemente nos refiere al horizonte infinito desde cualquier ángulo que se observe, a través de bloques blancos sin detalles decorativos, así como albercas planas que reflejan el cielo abierto e invitan al relax total a su lado.

Entre todo este conjunto de líneas minimales sobresale una estructura cónica y orgánica llamada ‘Nido’ (el spot más instagrameable que hay), que alberga uno de los mejores restaurantes de la región de cocina nipona que, sin lugar a dudas, es una de las más sorprendentes propuestas tipo Robatayaki o parrilla
japonesa que hay en el país.

Y en el roof top del edificio principal se encuentra el restaurante y bar Cielomar que ofrece una variedad de opciones entre mariscos frescos, pizzas y creaciones tipo grill de la cocina de la región.

 

Mientras que Casero, el restaurante principal ubicado en el primer plano del conjunto de edificios ofrece una propuesta de cocina mexicana abundante, saludable y artesanal no pueden faltar ahí las tortillas a mano y los adobos que son un must allí.

De noche la fisonomía de este resort cambia por completo llenándose de color con una iluminación que juega entre lo lúdico y lo sofisticado en tonos lila, azulados y ambarinos, donde el ‘Nido’ una vez más vuelve a ser protagonista y foco de atención.


En la parte alojamiento, el minimalismo se revela con un lujo moderno, vanguardia en tecnología de punta automatizada, iluminación y efectos que juegan con los blancos en mobiliario y elementos del interiorismo de sus 198 habitaciones, suites, villas y casitas de hasta tres habitaciones frente al mar.

Plunge pools y mullidos sofás tumbones hacen una delicia de los balcones de las habitaciones y suites, así como las albercas privadas en villas y las casitas.

The Spa, es un tema que merece atención aparte, sus casi once mil pies de lujosa superficie ofrece experiencias de salud y bienestar inigualables rodeadas de esa sensación holística que te lleva más allá de simples tratamientos de relajación.

Allí se vive una experiencia integral que comienza desde las cámaras termales, las fuentes de hielo, hidromasajes y mucho más.

El Arte es un elemento presente en cada espacio de Viceroy Los Cabos y juega un papel importante en el aspecto visual que se conjuga con la  majestuosidad arquitectónica.

Viceroy Los Cabos

La colección in-house es sorprendente y exhibe trabajos de artistas emergentes internacionales que plantean una narrativa particular muy interesante.

Por último, cabe destacar que en todos y cada uno de los hoteles Viceroy se llevan a cabo prácticas de sustentabilidad con programas que cuidan los recursos, la energía y el tiempo. Sólo se emplean tuberías de agua de bajo flujo, energía luminosa eficiente, reciclaje y composta, entre otras.