Estos atípicos Juegos Olímpicos que hemos disfrutado y que están por concluir han dejado momentos de todo tipo, de los alegres y con orgullo, a algunos muy  penosos y otros para reflexionar, niñas de 16 años nos han sorprendido en el Skatebording que se estrenó como juego olímpico en esta edición, protestas múltiples de inclusión y otros tantos sucesos que pasaran a la historia, uno de ellos quizás el más emotivo sucedió en el atletismo.

Luego de terminar su participación Mutaz Essa Barshim, de Qatar y Gianmarco Tamberi ,de Italia con una marca de 2.37 metros en la competición de salto de altura, ambos competidores intentaron superar los 2,39 metros, luego de tres de intentos fallidos el juez les ofreció un desempate, sin embargo, la respuesta de los atletas fue otra pregunta “¿Puede haber dos medallas de oro?”

Segundos antes de que el juez confirmara que era posible, la emoción ya corría por la sangre de ambos competidores, culminando en un abrazo emotivo que significaba tener dos medallas de oro en la misma competición con un colega de otro país, algo que no sucedía en el atletismo desde 1912.

La competencia tuvo un camino largo para el competidor italiano quien se perdió los pasados JO por una lesión que casi lo deja fuera de competencia, la férula de aquellos malos momento yacía en la pista durante la competencia, por su parte el competidor catarí le regalaba un momento de jubilo más a su país en ese mismo fin de semana ya que el levantador de pesas Fares Elbakh, ganó el oro en dicha competencia.

No cabe duda,, que estos momentos marcan no solo al competidor y atletas que los viven, sino a un sin fin de personas que ven en estos atletas una fuente de inspiración y jubilo.