TUDOR presenta una versión en bronce de su popular modelo ‘Black Bay Fifty-Eight’ que incorpora, por primera vez, un brazalete de bronce que se fija con un nuevo cierre con sistema de ajuste rápido.

Asentándose sobre su experiencia con el uso del bronce, la marca relojera sigue explorando este emblemático material de envejecimiento característico y toma la audaz decisión de crear una estética en bronce total.

Una nueva paleta de colores, basada en el tono «bronce-marrón», adorna la carátula y el bisel de un reloj de submarinismo, cuya inspiración naval está presente en todos los detalles. 

El modelo Black Bay Fifty-Eight Bronze, un reloj de diseño contundente, primera “Edición Boutique” de la marca, disponible exclusivamente en unas cincuenta tiendas TUDOR de todo el mundo, también ofrece un alto rendimiento técnico gracias a su Calibre de Manufactura MT5400.

¿Qué hay de nuevo con este diseño? El material es diferente pero no completamente nuevo para Tudor, que ya ha usado bronce dos veces en Black Bay, pero siempre en cajas de 43 mm. Completamente cepillado, este metal vivo es una aleación de bronce de aluminio que ganará cantidades relativamente bajas de pátina.

Conservando el clásico perfil cepillado y remachado de otras pulseras, también viene con un nuevo cierre de ajuste rápido, con 5 posiciones.

Todos los elementos de la pulsera están hechos de bronce para que todo el reloj desarrolle una pátina consistente. También se incluye una correa adicional de tela jacquard “marrón-bronce” con una franja central amarilla y una hebilla de bronce.

Una pieza atemporal que sin duda, no pasará desapercibida.