Dentro de la infinita gastronomía mexicana, el maíz figura como uno de los elementos más importantes la tortilla en especial es una de nuestras debilidades más arraigadas, pero es en la cultura Otomí, siendo precisos en la región de Comonfort y San Miguel de Allende, en la que se le da un giro aún más colorido a su fabricación, hablamos de las tortillas ceremoniales.

Estas tortillas ceremoniales se ocupan únicamente en festejos importantes o rituales de cosecha del maíz,  para los patronos o deidades prehispánicas otomíes, se tiñen con colorantes naturales como el muicle y la cochinilla en unos sellos de madera tradicionales que son heredados de generación en generación y llevan motivos de cada familia.

Es difícil ver estas llamativas tortillas si no es en una ocasión especial, si embargo han llamado la atención por sus diseños y coloridos acabados en todo el mundo, un elemento gastronómico más del cual estar orgullosos ¿no creen?