Proviene de América del Sur y puede tener diferentes formas: triangular, circular o cuadrada. El poncho, en definitiva, es una especie de manta que nos cubre en su abrigador sistema y nos deja tener una libertad de movimientos.

Quien porta uno de ellos, lleva consigo historia, tradición, esfuerzo y dedicación. Los ponchos fueron creados por los aborígenes de la región andina y, con el tiempo, se sumaron a la vestimenta de los criollos. En cada país existe una variedad tradicional, hecha con distintos materiales y estilos. Los encuentras de todo tipo de colores y texturas pero los originales, son de lana.

Su técnica sigue manteniéndose intacta y apenas ha sufrido cambios. Es símbolo sudamericano. Sus valores trascienden fronteras.

Echa un vistazo a nuestra galería de fotos del evento de ayer de la feria de arte por correspondencia, No Name, la cual busca generar experiencias multiculturales una vez al año. El ADN del evento se conserva año tras año la misma tradición: llevar un poncho como sinónimo de tradición.

#YoSoyNoName