El legado del Speedmaster continúa evolucionando. OMEGA amplía su colección de 38 mm con una serie de referencias que toman elementos del icónico Moonwatch y los llevan hacia una interpretación más refinada, pensada para quienes buscan la historia de la relojería en una escala más contenida.
La nueva selección conserva algunas de las señas de identidad que han convertido al Speedmaster en uno de los cronógrafos más reconocibles del mundo, pero introduce una variedad de materiales, colores y acabados que amplían considerablemente sus posibilidades estéticas.
“Queríamos incorporar elementos de inspiración del Moonwatch, ayudando a enriquecer el ADN del Speedmaster sin perder la naturaleza refinada y única por la que es conocida la gama de 38 mm”, explicó Raynald Aeschlimann, presidente y CEO de OMEGA.
El Moonwatch como punto de partida
Entre las novedades destaca una versión de acero con esfera negra que probablemente sea la más cercana al lenguaje visual del Moonwatch. Su bisel de aluminio negro acompaña una esfera barnizada con acabado mate, agujas e índices con Super-LumiNova blanca y un brazalete de tres hileras de eslabones cepillados, acompañado por dos hileras de menor tamaño con acabado pulido.
En su interior trabaja el calibre Co-Axial 3332, una elección que mantiene el carácter técnico de la colección sin sacrificar sus proporciones más elegantes.
La misma caja de acero aparece en otras interpretaciones. Una de ellas combina una esfera blanca lacada con un bisel de cerámica azul y una escala taquimétrica en esmalte blanco. Las agujas e índices en azul aportan un contraste limpio, mientras que los números de la ventana de fecha retoman el mismo color.
Una tercera alternativa apuesta por una paleta más cálida, con esfera plateada opalina, bisel de aluminio en gris y detalles en oro Sedna™, además de una combinación de tonos marrones que aporta una personalidad más clásica al conjunto.

El lujo de los contrastes
La nueva colección también explora el atractivo del acero combinado con oro. En uno de los modelos, el bisel incorpora oro Moonshine™ de 18 quilates, acompañado por un aro de aluminio verde y una escala taquimétrica en oro amarillo. La esfera plateada opalina y los índices de estilo bastón completan una composición de inspiración más sofisticada.
Otra referencia recupera uno de los códigos cromáticos más reconocibles del Speedmaster 38 mm: el llamado estilo “cappuccino”. Una esfera marfil con subesferas marrones se combina con una caja de acero, un bisel de oro Sedna™ de 18 quilates y un aro de aluminio marrón. Los pequeños eslabones de oro Sedna™ añaden un último detalle de lujo al brazalete.

Una versión más luminosa
Para quienes buscan una interpretación todavía más joyera, OMEGA incorpora dos modelos con biseles engastados con 52 diamantes, con un peso total de 1,53 quilates.
Las dos referencias comparten una estética delicada, pero se distinguen por sus esferas: una apuesta por el azul hielo con acabado PVD y la otra por la luminosidad natural del nácar blanco. En ambos casos, las agujas rodiadas y los índices de estilo bastón, rellenos con Super-LumiNova blanca, mantienen el equilibrio entre elegancia y funcionalidad.

Un clásico que sigue cambiando
Desde su creación, el Speedmaster ha conseguido algo poco común en la relojería: evolucionar sin perder una identidad visual reconocible. Su historia está estrechamente ligada a la exploración espacial y al Moonwatch, pero su presencia contemporánea trasciende ese legado.
Con esta nueva ampliación de 38 mm, OMEGA vuelve a explorar esa dualidad. Por un lado, recupera códigos asociados con uno de los relojes más emblemáticos de la firma; por otro, introduce combinaciones de color, oro y diamantes que acercan el cronógrafo a un universo más sofisticado.
El resultado es una colección que demuestra que un diseño nacido para medir el tiempo en condiciones extremas también puede encontrar una expresión elegante y urbana, sin dejar atrás el carácter que convirtió al Speedmaster en un clásico de la relojería.








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