Él preserva una ancestral técnica del esgrafiado maya del barro; su nombre es Gaspar Ernesto Courtenay Dzib, y es un guardián de la herencia milenaria.

Este maestro alfarero reconocido con dos galardones estatales en 2014 y 2018, una mención honorífica nacional, participante continuo en el Concurso Nacional de Grandes Maestros, conferencista, con varios premios, exposiciones y exhibiciones en recintos como el Museo Nacional de Arte Popular en Coyoacán, Ciudad de México.

Este artista resguarda la técnica de arte prehispánico plasmado en barro de esgrafiado, engobes de tierra y bruñido; algo que le ha llevado muchos años en desarrollar y perfeccionar para lograr acabados sorprendentes.

Conoce al maestro que preserva la milenaria técnica de esgrafiado maya del barro
Empezó a aprender desde los 15 años. Luego tuvo que ausentarse un tiempo y hace 15 años regresó a su natal Ticul y se puso a trabajar el barro. Tiene 15 años de experiencia y 10 años con la técnica que le llama esgrafiado maya. No utiliza nada moderno, el bruñido es con piedra de río, por ejemplo.

Para desarrollar cada pieza este artista utiliza materia prima y técnicas antiguas aunque utiliza horno de gas, puesto que el uso de hornos de leña a la vieja usanza se restringe cada vez más por las leyes ambientales en Yucatán.

Sus piezas contienen epigrafía maya porque él tiene la habilidad para hacerla, y también geroglíficos, pues quiere dejar ese legado a México.

 

Creatividad en la pandemia

El maestro Gaspar debido a la pandemia se ha dedicado más a producir al estar en confinamiento.  Actualmente, produce para dos clientes importantes y exporta sus piezas a varios países. También las manda a diversos clientes, muchos de ellos del Norte de México.

Algunas de sus piezas se pueden encontrar en el Museo de la Artesanía de Yucatán, en el Museo de Ticul, Yucatán, y están presentes en dos tiendas exclusivas del estado.