Texto de Emilio Farfan

Los tiempos de crisis, siempre se ha dicho, son tiempos de oportunidades y aún en estos momentos de retomar y adaptarse a una nueva normalidad, hay talentos de la cocina que decidieron ‘no dormirse en sus laureles’. Se reinventaron, siguieron estudiando, investigaron, experimentaron y elevaron el nivel de sus creaciones culinarias a niveles que ni ellos imaginaron.

Este fue el caso de Josefina López Méndez López, la chef ejecutiva del restaurante mexicano El Chapulín ubicado dentro del hotel Presidente Intercontinental México City y Alejandro Daboub Bosch el chef propietario de NOM, una propuesta diferente que redefine la barra clásica para convertirla en un spot de alta cocina. Misma que no se apega a un estilo, producto o técnica culinaria específicos, sino que trasciende y va más allá del reto que promete una verdadera y grata aventura gastronómica.

Ambos coincidieron en algún momento y se pusieron a trabajar en un proyecto que, a la fecha, está dando frutos halagadores de aceptación entre los 16 únicos comensales que acuden a varias cenas exclusivas diseñadas en mancuerna de colaboración por Josefina y Alejandro.

Ellos prepararon un menú especial que fluye como a ritmo de vals en armonía de sabores y equilibrio de sensaciones gustativas, todo bajo el marco de la terraza del salón Espejo de Agua de El Chapulín, que brinda espacio y seguridad de sana distancia.

Josefina ha logrado madurar un concepto sobre la propuesta de cocina de antaño tradicional que se renueva y se convierte en una auténtica experiencia fine dinning, con delicados sabores que guardan la esencia nacional más pura. Mientras que Alejandro dignifica al producto maximizando sus cualidades de manera sorprendente, resultado de un riguroso entrenamiento y conocimiento de diversas técnicas de cocina.

Todavía están a tiempo de poder vivir esta experiencia que tuve en suerte disfrutar, ya que son varias fechas aún en las que se llevarán a cabo estas cenas exclusivas: octubre 22, noviembre 5 y 19 y diciembre 10 en El Chapulín.

No se la pueden perder, vale la pena reservar hoy mismo para asegurar sus lugares, debido a que la capacidad de comensales es limitada a sólo 16 personas en total.

A continuación, les comparto algunos de los platillos más representativos de esta colaboración tete á tete de dos grandes jóvenes talentos del fogón como Josefina y Alejandro: Erizo y kampachi con aire de Jamaica y caviar.

Tamalito de escamoles con pipián verde hecho de semillas de calabaza. Langosta con calabaza.
Pulpo al pastor con recado negro, piña asada y mayonesa de ajo tatemado. Lechón con mole de chicatanas y puré de plátano asado.

Waffle de foie con mole trufa. Delicia de chocolate con mousse de maracuyá, helado de betabel con fresa y
aceite de poleo en polvo. Que lo aprovechen plenamente este menú como yo lo he hecho en su
oportunidad.