Hace un par de años, el Colectivo Chopeke conformado por los arquitectos Ronald Rael y Virginia San Fratello le dieron forma a un trabajo que les llevó, al menos, 10 años lograr.

 

Dicho proyecto no se trataba de un edificio o una obra monumental, sino de simplemente una instalación en la frontera que más allá de su estética, buscaba  crear conciencia de forma simbólica.

La obra se titula Teeter-Totter Wall y en este 2021 recibió el premio Beazley, que entrega el Design Museum de Londres y es algo así como “los Oscar” del diseño.

Dicha instalación duro apenas unos 30 minutos en la frontera en  El Paso, Texas y la comunidad de Anapra, en Juárez, era  lo que conocemos como un subebaja o balancín.

Su propósito era desmantelar conceptualmente lo que se conoce como  frontera, es decir  mostrar esa división como el punto de equilibrio entre los dos países que divide.

Teeter-Totter Wall compitió con al menos otros 70 proyectos nominados al diseño del año 2020 y justamente, este premio llega en un momento en el que Estados Unidos vive un cambio en su gobierno.

Lo que llena de esperanza tanto a los arquitectos galardonados como a las comunidades involucradas, a nosotros nos gustaría ver que la instalación regrese a esa frontera, esta vez de forma permanente y que logre su cometido conceptual.