Nueva York fue la primera ciudad estadounidense que conoció y desde hace unos meses aclama a Bocanegra, la cerveza artesanal mexicana que está dando mucho de qué hablar por esos rumbos. Prácticamente, se ha vuelto la ‘comidilla’ de las pláticas entre bartenders de los principales bares de la ‘Gran Manzana’ que la recomiendan. Es un hecho que está marcando un hito en la preferencia del público que reconoce la gran experiencia que aporta la cerveza mexicana.

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Pues bien, para que te des una idea del éxito que está teniendo y no sólo en México desde hace siete años, te compartimos que Bocanegra ha llegado también a Los Angeles, California, donde sus creadores Checo Gutiérrez y el reconocido chef Guillermo González Beristáin decidieron hacer su segundo evento de lanzamiento en Estados Unidos.

Los Angeles es el hot spot favorito de Checo, ya que la vibra de esa ciudad, su gente y la diversidad que hay en ella, comulgan perfecto con el espíritu de la cerveza Bocanegra.

bocanegra

Como locación escogieron nada menos que un original local, el taller de mandiles de Ellen Bennett la fundadora de Hedley & Bennett y gran amiga de ambos, a quien conocieron durante el tiempo que ella vivió en la Ciudad de México estudiando cocina. Finalmente ella decidió abrir su taller como hobby en Los Angeles y le fue tan bien que hoy día es un referente en esa industria.

Esa actitud positiva de Ellen y su historia digna de admirar, son las cualidades que ellos buscan en las personas con las que colaboran para ir de la mano y qué mejor manera de comenzar en LA, que así.

Checo y Guillermo son verdaderos amantes de la comida y la cerveza y al prendérseles la idea creativa quisieron que su cerveza fuera deliciosa y que hiciera aún más enriquecedora la experiencia completa del comensal.

Tratándose este segundo lanzamiento de Bocanegra de un evento bastante cool y relajado, decidieron acompañar la presentación con un menú ‘callejero’, de esos que tanto antojo provocan, así que ofrecieron desde tacos de chicharrón con salsa macha, ceviche y crema de elote, hasta un pastel de piloncillo con caramelo de Bocanegra, que maridaron a perfección con los dos estilos de esta cerveza que se venden ya en Estados Unidos, dunkel y pilsner.