Texto de Emilio Farfan
La playa El Chileno en el corredor turístico de Los Cabos en la Baja California Sur, no sólo es un tesoro escondido entre montes, desierto y mar que se destaca por ser de las pocas y muy idóneas para nadar en el destino, sino que en ella se levanta una de las propiedades hoteleras de mayor impacto del grupo internacional Auberge Resorts Collection.

El Chileno Bay Resort & Residences fue concebido sin duda, como un digno representante de la fusión entre la cultura y tradiciones locales y el estilo más contemporáneo, notablemente enfocado a exaltar un inconfundible acento latino en infinidad de elementos y detalles.

Me atrevo a decir que se apega muy bien como ningún otro al estilo de lujo relajado que impera en el área de Los Cabos, contando con una superficie aproximadamente de 9 hectáreas frente al mar y a cómoda distancia entre Cabo San Lucas y el aeropuerto internacional cercano de San José del Cabo.

La distribución dentro de toda la propiedad incluye el resort con estructura de edificios con habitaciones y suites, además de villas de 2 a 6 habitaciones, todo bajo una arquitectura contemporánea mezclada con cierta influencia cultural de la región. Desde luego, con el privilegio de poder observar una impresionante vista del Mar de Cortés desde cualquier ángulo.

Se les suman, un conjunto de residencias particulares y un campo de golf de 18 hoyos par 72 diseñado por el célebre Tom Fazio.

Hablando específicamente del hotel, desde que uno llega se siente el trato personalizado al máximo con ese aire de exclusividad y relax que te abrazan cómodamente y te dan la bienvenida a la que será tu casa por unos cuantos días y noches.

La habitación o suite frente al mar es un plus que te anima desde que abres el ventanal de piso a techo para salir al balcón por la mañana y admirar la vista gozando un clima casi siempre soleado. El interiorismo envuelve con detalles de arte original creando una atmósfera sofisticada y moderna donde la
amplitud de los espacios es lo que cuenta.

¡Vaya que sí hay amplitud! Hasta en los baños con ducha y tina aparte, se cuenta con una regadera adicional tipo lluvia en espacio al aire libre.

Las suites, que llegan a ser hasta de 200 m2. de superficie, cuentan con jacuzzi y alberca privada tipo infinity, además de la opción de una cabina para tratamientos con regadera de vapor independiente.

Cómodas camas King Size hacen la delicia para descansar plenamente y un sinfín de detalles más de alta
tecnología aplicada convierten a cada suite en un alojamiento inteligente. Las 60 únicas villas de toda la propiedad llegan a ocupar espacios flexibles de interiores y exteriores hasta de poco más de 1000 m2, como es el caso de la Villa Brisa del Mar que puede alojar hasta a 12 personas.

Todas poseen amplias terrazas, cocina totalmente equipada y un bar en el roof top de las Sky Villas, con amplia terraza al aire libre, alberca y sala de estar.

Hospedarse en Chileno Bay Resort & Residences es un grato encuentro que conduce por un recorrido de experiencias insólitas, gustos, sensaciones y servicios que van más allá del simple glamur de un hotel de lujo contemporáneo.

Y hablando de experiencias, la gastronomía en Chileno Bay juega un papel muy importante para exaltar los sentidos y crear momentos inolvidables a través de la propuesta de Comal, el restaurante insignia donde el chef Yván Mucharraz consiente y sorprende con una cocina de producto local 100%.

En ella destacan los rasgos del bagaje cultural presentes en cada elemento, en el ingrediente y en todo lo que proporciona la tierra y el mar de la región, siendo el pollo orgánico rostizado con vegetales junto con la costilla braseada con mole de cacao, los platos estelares que todo mundo pide.

Comal no es sólo un concepto, es un escenario de la inspiración con raíces de ADN ciertamente latinoamericano muy evidente, tanto en sabores y aromas como en texturas, combinando con vistas espectaculares del mar y la amplitud de espacios abiertos del restaurante delimitados por un interiorismo tan libre y sofisticado a la vez, que es justo lo que el comensal busca hoy para su máxima
satisfacción en sentirse seguros.

Para un lunch sustancioso o ligero, TNT es la opción cuya mejor propuesta es su barra de tacos y para acompañar nada como un mezcal curado con víbora de cascabel que inerte se deja ver entre el vitrolero que lo resguarda, además de una interesante carta de mixología de autor.

Y en esos momentos de relax al lado de una buena taza de café mexicano orgánico y complementos golosos de galletas, smoothies y unas donas de campeonato, la escala obligada es en El Molino, muy cerca del lobby
principal.

Tratándose de alimentar cuerpo y espíritu el Spa Auberge recibe con 10 cabinas individuales para tratamientos que resultan verdaderamente de ‘colección privada’ ofreciendo un contraste de elementos y opciones holísticas que incluyen inmersiones, inhalaciones y desde luego, masajes de relajación y
sanación.

Toda esta gama sensorial es producto del rescate de tradiciones de la Baja California Sur.
Complemento final es el gimnasio equipado con la máxima tecnología en aparatos para acondicionamiento físico, rutinas de ejercicio dirigidas por expertos coach y clases de yoga y estiramientos en grupos pequeños más personalizados y con sana distancia.

Reconocimiento especial a los rigurosos programas que se implementan allí constantemente para alinearse a los cánones de protección, higiene y seguridad en su mayor esfuerzo por liderar el campo hotelero con el ejemplo de las medidas sanitarias y de protección que se siguen en Chileno Bay Resort.