Para los que conocemos la Laguna de Bacalar, resulta muy triste saber lo que ha sucedido desde el año pasado a este valioso ecosistema al sur del estado de Quintana Roo.

En junio del 2020, tanto factores naturales como actividades humanas provocaron que la laguna perdiera los colores que la caracterizaban y tomara un tono café, debido a microorganismos y partículas que llegaron al sistema luego de algunas tormentas tropicales.

Cabe aclarar que las malas prácticas tanto turísticas como agrícolas, han dañado el ecosistema por lo que esta  muy frágil y ante estas situaciones naturales no se puede recuperar por sí solo.

Expertos en el tema advirtieron desde hace más de 7 años de estos sucesos, sin embargo, tanto la información como las acciones para evitarlo fueron casi nulas.

Entre las acciones derivadas de la creación del Consejo Ciudadano y Científico en Pro de la Restauración y Preservación del Acuífero y Sistema Lagunar de Bacalar, se encuentran la restauración del manglar a orillas de la laguna y una campaña de educación ambiental en los municipios de Bacalar y Othón P. Blanco.

Aguas contaminadas en la laguna. Foto: Kamila Chomicz

Nos parece impresionante que del tema poco se hable, esperamos que con la aportación tanto del sector privado, civil como estatal se logré una planeación idónea para salvar este paraíso tan colorido, casa de los estromatolitos, la evidencia más antigua de vida en la tierra.