El majestuoso museo Salomon Guggenheim abrió sus puertas para presenciar un performance trascendente a cargo de la cantante Solange Knowles, quien presentó en el recinto un espectáculo titulado “An Ode To”.

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El amplio sitio con paredes blancas y en forma de espiral envolvió la presentación y a los asistentes, cuya vestimenta se fundía con el entorno, ya que era requisito vestir prendas en éste tono y apagar el celular, petición a la que personajes presentes al evento como Björk, Zöe Kravitz y Questlove, entre otros accedieron.

La enérgica voz de Knowles, su fuerza, movimientos y actitud impresionaron a los asistentes, quienes estuvieron acomodados en los diferentes niveles del museo. Solange presentó un acto musical acompañada de decenas de bailarines, mientras que las voces que complementaron la suya fueron las de Franchelle Lucas e Isadora Mendez-Scott.

La primera canción que interpretaron fue “Rise”, melodía de su último disco “ A Seat At the Table”, mientras que más de 40 bailarines la acompañában con una disciplinada y armoniosa coreografía. Posteriormente, incitó a los asistentes a corear “Mad”, canción que utilizó para animar a los presentes y expresar su enojo y rabia con un propósito catártico. Finalizó con “F.U.B.U”, que sirvió de fondo para mezclarse con el público, recorrer el museo entero, tirándose al piso y retorciéndose.

Esta presentación fue un homenaje a la pureza, la humanidad, y la vida.