Sabemos que la cultura Maya fue una de las más avanzadas en Mesoamérica en temas como el arte, la arquitectura, sus matemáticas y por supuesto en temas espirituales, sin embargo, contaban con otra gran cualidad poco conocida que era la de saber divertirse con un buen número de sustancias embriagantes y alucinógenas que usaban en algunas de sus ceremonias, que se sabe incluso terminaban en bacanales subterráneos.

Una de estas sustancias era el Balché, un tipo de hidromiel hecho con la corteza del árbol del mismo nombre al que se le agregan otros ingredientes como miel melipona, canela y anís.

Este brebaje se utilizaba para purificar el cuerpo y lograr conectarse con las deidades, pero además tenia propiedades curativas y preventivas para infecciones estomacales.

La forma de prepararlo es combinar los ingredientes ya mencionados y hervirlos por unas dos horas para después dejar fermentar por dos días, actualmente no es tan fácil conseguir esta ancestral bebida en cualquier lado, pero si estas de paso por la Riviera Maya o algunas zonas de Centroamérica quizá lo puedas encontrar en algún comercio local.

Además de esta bebida existen otras conocidas como el Xtabentún que se comercializa en las actuales zonas mayas y el Saká que se utiliza actualmente en ceremonias y rituales para el dios de la lluvia Chaak.

Los mayas siguen siendo una sociedad civilizada que no deja de sorprendernos.