La publicidad de Instagram crece a través de las cuentas oficiales de las marcas y de las recomendaciones de ‘influencers’ o embajadores que promocionan sus productos de manera orgánica o bajo contrato; un mecanismo publicitario no regulado del que aún están por establecerse leyes y regulaciones oficiales -de acuerdo a cada país-, debido a la velocidad en que la tecnología está cambiando el mecanismo publicitario.

La ciudad de Dubái ha tomado en cuenta que muchos ‘influencers’ tienen tratos comerciales y contratos con marcas por los que realizan publicaciones en sus redes sociales y es un formato comercial digital que pretende regular a través del pago de una licencia de 15.000 dirhams (4,000 euros).

De acuerdo con el estudio ‘Radiografía del nuevo universo del lujo‘, realizado por EAE Business School, los ‘millennials’ deciden el 30% de sus compras en función de las opiniones o recomendaciones de ‘celebrities’ e ‘influencers’. Razón por la que el presupuesto de publicidad de distintas industrias se invierte en medios digitales, en particular, Instagram.

Otro tipo de medida que se ha tomado en otra parte del mundo al respecto de la publicidad en esta red social, es el caso de España en donde éstos señalan a través de los hashtags ‘#ad’ o ‘#patrocinado’ el posteo realizado bajo un contrato por el que se obtiene dinero; acción propuesta por su Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico dice sobre publicidad en Internet, la cual señala que “la publicidad debe presentarse como tal, de manera que no pueda confundirse con otra clase de contenido, e identificarse de forma clara al anunciante”.

¿Cuál crees que sea el futuro de este fenómeno cultural?