Texto de Emilio Farfan
Sin duda, uno de los templos culinarios por excelencia en la Ciudad de México dónde se rinde culto a la buena gastronomía mexicana es El Tajín, un emblemático restaurante en Coyoacán que no sólo es referente por su cocina, sino por la facilidad de contar con una amplia terraza que asoma a un jardín
interior, que le hace a uno sentirse cómodo, libre y protegido a la vez.

Sobre todo, en estos tiempos que estamos viviendo aún de pandemia en pleno, creo que se agradece poder convivir con toda propiedad casi al aire libre y con muy sana distancia. Como casi todos los centros de consumo, El Tajín se ha reinventado y refresca su carta con variedad de platillos de temporada y desde luego los imperdibles chiles en nogada.

Cómo dejar de saborear unos tacos sudados de quelites con requesón, seguro te enganchan desde que pruebas el primer bocado, así como la edición en  verde de un pulpo a la brasa; o el pescado Tikin xic que es orgullo del sureste.

Por igual muy antojables son las garnachas poblanas; las picadas veracruzanas o los panuchos de cochinita; el chilpachole de jaiba y los tacos de minilla de marlín.

Eso sólo para empezar a carburar motores de antojo y gran apetito. Tampoco nos podemos perder las pacholas, los chamorros al pibil, los rollos de pollo con mole y el tamal de pescado.

Pero la estrella del momento y que ya está disponible acudiendo a la cita puntual como cada año a las mesas de El Tajín, es el famosísimo Chile en Nogada.

La chef Ana María Arroyo una vez más se luce con su versión de este platillo histórico, tradicional, célebre y muy esperado, ya que sólo responde su haber, únicamente de acuerdo a la temporalidad de sus ingredientes primarios como la nuez, las frutas, el propio chile, la carne del relleno e indiscutiblemente el
saber hacerlo.

“El chile en nogada es uno de los platillos que más disfruto cocinar. Es una receta que valoro mucho por su autenticidad, tradición y temporalidad”, comenta la chef Ana María Arroyo.

La mayor sorpresa e innovación en la carta es el Chile en Nogada, pero con relleno de pato con su salsa dulzona de chile ancho desflemado, no podremos hacernos del rogar para disfrutarlos también.

Qué esperas, corre por éste tu platillo favorito, se acaban muy pronto ya que su clientela de años no se pierde la oportunidad de comerlos una y otra vez durante todo el mes de agosto y hasta mediados de septiembre.

Y para cerrar uno postres de pronóstico como la tarta de guaya-manzana; el pastel de elote con rompope; la espuma de almendras con chocolate, la natilla quemada y el flan de cacahuate.

El Tajín
Miguel Angel de Quevedo 687, San Francisco Coyoacán, CDMX