Un espectáculo de la naturaleza que para las culturas prehispánicas tenía un significado espiritual son los campos de cempasúchil, pues su peculiar color amarillo era considerado un tono de luto. Por esa razón, la ‘flor de veinte pétalos’ era tan preciada en la antigüedad.

Para las culturas antiguas, el color amarillo de la flor representaba los rayos del sol y alumbraba a las almas en el oscuro mundo de los muertos.

Estas flores que cubren las ofrendas en México, también cubren los campos de la ciudad de Puebla y forman parte de un escenario natural que muestra el esplendor de la tierra y las culturas, como en Cholula, cuya arqueológica se encuentra cerca y sus habitantes que aún trabajan el campo, preservan la tradición.

Uno de los principales productores y proveedores de esta emblemática flor se encuentra el estado de Puebla y sus principales campos que se cubren de tonos amarillos y anaranjados se encuentran al interior del estado en Palmar de Bravo, Santa Isabel Cholula, Tianguismanalco, Huejotzingo, San Jerónimo Tecuanipan, Tepeaca, Quecholac, Coronango, Cuautlancingo y Huaquechula.

Para descubrir de forma más turística, los Pueblos Mágicos de Cholula y Atlixco son el destino ideal para escaparse y disfrutar coloridos paisajes, folclóricas actividades, oferta gastronómica tradicional y la hospitalidad de sus habitantes.

Escápate de la CDMX y déjate deslumbrar por los bellos campos de cempasúchil.