Cinco días después de que la minera propiedad de Grupo México derramó cerca de 3 mil litros de ácido sulfúrico desde la Terminal Marítima de Guaymas, residentes y turistas de la zona han registrado el irreversible daño ocasionado al ecosistema y la vida marina de la región.

A través de las redes sociales se han compartido decenas de videos e imágenes de alto impacto en las que se muestran especies muertas, varadas en playas de Guaymas y San Carlos.

Tortugas, lobos marinos y peces sin vida son el escenario de los habitantes de la región y de los turistas que visitan la zona por la temporada vacacional de verano. Una muestra del impacto que es registrada por civiles que piden justicia y medidas por parte de las autoridades.

Entre las publicaciones, se menciona la temporada de anidación y desove de la tortuga marina, acompañado de una grabación de un ejemplar de caguama en aparente estado de agonía en la Playa San Francisco, de San Carlos, aproximadamente a 20 kilómetros de la Administración Portuaria Integral de Guaymas, donde una válvula ocasionó el derrame de de ácido sulfúrico desde el tanque que recibe las purgas provenientes de las líneas de embargue.

El Mar de Cortés se encuentra en el Golfo de California, hábitat natural de la vaquita marina, especie que se encuentra en riesgo de desaparecer debido a que queda atrapada en las redes de pescadores furtivos de totoaba, un ejemplar que es altamente demandado y cuyo kilo se vende en China hasta en 2 mil dólares.

El especialista, Jacques Cousteau, había nombrado al Mar de Cortés como el “acuario del mundo”, y éste, por su diversidad biológica es reconocido como un patrimonio de la humanidad por la Unesco. Ahora sufre un daño irreparable directo a su ecosistema y pone de nuevo en la mesa de discusión el efecto de las empresas con estas prácticas.

Vivimos un tiempo muy importante y tenemos el reto de conservar la tierra ¡Cuidemos de nuestro planeta!