La obra de Pedro Ramírez Vázquez no pertenece al pasado; es un lenguaje vivo que define, hasta el día de hoy, la identidad visual y la silueta urbana de la Ciudad de México. Como el gran artífice de nuestros templos modernos, sus proyectos forjaron una estética monumental destinada al ritual y al fervor colectivo, logrando transformar la historia nacional en soluciones tangibles de concreto, luz y piedra volcánica.

Hoy, ese legado monumental se traslada a la escala más íntima del diseño de autor. La firma de alta óptica Gramo celebra la herencia del icónico arquitecto mediante el lanzamiento de dos armazones exclusivos: Origen y Legado, piezas de edición limitada creadas en colaboración directa con el prestigioso Archivo Pedro Ramírez Vázquez. Ambos modelos rinden un tributo impecable a las etapas cruciales en la carrera de un hombre que proyectó un México de horizontes ilimitados a través de una visión vanguardista y un liderazgo inquebrantable.

‘Origen’: El primer capítulo de una colaboración histórica
Esta fascinante alianza de diseño inicia formalmente con el modelo Origen, una pieza fundacional que prepara el escenario para la llegada de su contraparte, el modelo Legado, durante los próximos meses.

El diseño de este primer armazón se inspira de manera directa en los lentes utilizados por el propio Ramírez Vázquez durante la década de los 60, su etapa creativa más prolífica. Hablar de estos años es recordar la edificación de monumentos históricos como el Museo Nacional de Antropología, el Estadio Azteca y, de manera muy especial, la hipnótica e internacional identidad visual de los Juegos Olímpicos de México 68.

Geometría, vanguardia y alta manufactura
El armazón Origen presenta un exquisito corte panto-geométrico de marcada influencia modernista, donde la función encuentra la belleza pura. Su diseño destaca por un puente alto y pronunciado, desarrollado meticulosamente para distribuir el peso de manera equilibrada sobre el rostro.

Fabricada en el cotizado acetato Mazzucchelli de alta densidad, la pieza incorpora remaches metálicos horizontales que funcionan como acentos estructurales de un minimalismo absoluto. Cada detalle ha sido cuidado para los coleccionistas y amantes del diseño: las varillas portan el nombre de la colección en caracteres dorados, la firma autógrafa del arquitecto y el número de serie único que certifica la autenticidad de esta edición limitada.

La emblemática ‘X’: Un sello de identidad cultural
Como sello definitivo de exclusividad, el remate de la varilla exhibe la emblemática ‘X’, un elemento geométrico constante y poderoso en el lenguaje arquitectónico de Ramírez Vázquez.

Esta síntesis visual no es casualidad: simboliza la unión de los puntos cardinales y el mestizaje cultural de nuestro país. De esta manera, Gramo no solo presenta un accesorio de lujo contemporáneo, sino un objeto de culto que proyecta la identidad profunda de México mediante la geometría, ideal para quienes buscan llevar una obra de arte y de historia en su día a día.

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