Una edición limitada a 98 piezas convierte la memoria de los Rough Riders y su vínculo con Cuba en un cronógrafo de inspiración militar, donde la relojería suiza se encuentra con el carácter histórico de la Maison.
Hay relojes concebidos para medir el tiempo y otros que buscan contar una historia. El nuevo Chronograph Rough Riders de Cuervo y Sobrinos pertenece a esta segunda categoría. La pieza toma como punto de partida la participación de los Rough Riders en Cuba durante la Guerra Hispanoamericana de 1898 para construir un cronógrafo que combina referencias militares, códigos vintage y la tradición relojera suiza que distingue a la firma.
La elección del año no es casual. La edición está limitada a 98 ejemplares numerados individualmente, en alusión a 1898, fecha vinculada a la campaña de los Rough Riders y a la célebre Batalla de San Juan Hill. El episodio histórico se traduce aquí en distintos detalles del reloj, concebidos para funcionar como guiños discretos a su inspiración.

Una estética marcada por el verde militar
La primera impresión llega a través de una carátula verde militar, acompañada por contadores del cronógrafo en el mismo tono y delineados en plata. El resultado mantiene una estética sobria y utilitaria, mientras que los acentos en oro rosa introducen un contraste más refinado.
A las 9 horas, el pequeño segundero incorpora un motivo de dos espadas cruzadas en oro rosa, una de las referencias más directas al imaginario militar de la pieza. Los índices aplicados y las manecillas de horas y minutos combinan detalles en oro rosa con Super-LumiNova® color mint, mientras que la aguja central del cronógrafo suma una punta triangular roja y material luminiscente en tono crema.
El logotipo de Cuervo y Sobrinos, también en rojo, aparece junto a la indicación de día y fecha a las 3 horas, completando una composición en la que los códigos históricos conviven con una lectura claramente contemporánea.

Un cronógrafo de presencia robusta
La caja de 44 mm de diámetro está realizada en acero inoxidable y refuerza el carácter instrumental del modelo. Las asas atornilladas y la corona grabada con el emblema de la Maison acentúan su construcción de inspiración técnica.
El cristal de zafiro de doble curvatura, con tratamiento antirreflejante, protege la carátula, mientras que una resistencia al agua de 5 ATM aporta funcionalidad para el uso cotidiano.
Es en el reverso donde la narrativa histórica adquiere mayor protagonismo. El fondo de caja macizo está grabado con la medalla de los Rough Riders, convirtiendo la parte posterior del reloj en una suerte de pieza conmemorativa que completa su relato.
Mecánica suiza para una historia singular
En su interior trabaja el Valjoux 7750, un calibre automático de amplia trayectoria dentro de la relojería suiza. Con una reserva de marcha aproximada de 48 horas, el movimiento acciona las funciones de horas, minutos, pequeño segundero, cronógrafo y calendario.
La distribución responde a la arquitectura clásica de este calibre: el pequeño segundero ocupa las 9 horas, el contador de 30 minutos se sitúa a las 12 y el de 12 horas a las 6, mientras que el día y la fecha aparecen a las 3.
La elección del movimiento aporta una dimensión técnica que equilibra la narrativa histórica del reloj. El resultado es una pieza de carácter marcado, pero sustentada en una mecánica reconocida por su fiabilidad.

El espíritu de La Habana, reinterpretado
La propuesta adquiere una lectura particular al tratarse de Cuervo y Sobrinos, una firma cuya historia comenzó en La Habana en 1882 y cuya producción relojera contemporánea se desarrolla en Suiza. Esa combinación entre herencia cubana y tradición relojera europea forma parte esencial de la identidad de la Maison.
En el Chronograph Rough Riders, esta dualidad se expresa a través de una estética que mira hacia el pasado sin convertirse en una recreación literal. La correa vintage de cuero verde, las costuras en tono natural y la hebilla de acero grabada con el emblema de la firma prolongan la inspiración utilitaria, mientras que los acabados y la construcción mantienen el lenguaje de la alta relojería contemporánea.
Con solo 98 piezas, el Chronograph Rough Riders se plantea así como una creación para coleccionistas: un reloj en el que la mecánica, el diseño y los elementos conmemorativos construyen una narrativa alrededor de un episodio histórico estrechamente relacionado con Cuba.
Más que reproducir el pasado, Cuervo y Sobrinos lo convierte en una expresión de relojería contemporánea, llevando al pulso una historia de finales del siglo XIX a través de una pieza concebida para el presente.








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