Cierto es que los verdaderos apasionados y entregados a la profesión de la cocina  cuando se unen pueden lograr verdaderos prodigios y más si es en lo que mejor saben hacer: halagar nuestros paladares dejándonos con ese saborcito a satisfacción plena y sensaciones irrepetibles. Cada creación puede ser un reto como afirma Santiago Migoya, chef ejecutivo de Talo y uno de los mejores exponentes de la culinaria ibérica y acentos mexicanos.

Pecho de ternera

Migoya sorprendió una vez más en mancuerna con Pablo Salas a quien invitó a un “mano a mano” frente al fogón, tan solo por el privilegio de estrechar lazos y ofrecer a amigos y clientes regulares un menú original y con grandes hallazgos gustativos.

Pablo Salas y Santiago Migoya

Uno con francas raíces de la gastronomía española y el otro, un enfant terrible que dejó boquiabiertos no solo a los comensales mexiquenses en su Amaranta de Toluca, sino que su fama ha trascendido a la capital del país y a diversos destinos culinarios donde  siempre es invitado a compartir su talento y original estilo.

Talo de tripas

Y en verdad que fue un encuentro afortunado con ambas cocinas, unidas en armonía y bien pensadas para disfrutar el simple hecho de dar lo mejor de sí mismos con resultados más que obvios, damos testimonio de ello.

Pastel de elote

A cuatro manos se pusieron a trabajar regalando notas y aromas con savoir faire, en un menú diseñado específicamente por estas dos luminarias.

Foie mole

No podía faltar la croqueta de huitlacoche que a Santiago le queda ¡de película”! para continuar con un txitxarron boquerón como entrante. Le siguió una trucha a la navarra clásica, unos taquitos de tripas, el pecho de ternera y foie con mole y huevo con autoría de Salas, así como un pastel de elote con ate y queso.

Txitxarron boqueron

Croqueta de huitlacoche