Multifacético, innovador y explorador de las diferentes técnicas, Claudio Roncoli, ha creado un camino artístico único que refleja su sello personal y sus cuadros invitan al espectador a crear diferentes opiniones.

Reconocido por sus murales en Nueva York, Miami y Buenos Aires; además de ser ilustrador invitado de Rolling Stone Magazine, Boomerang TV, Nestlé y Playboy.

En su trayectoria como artista, obtuvo la beca del Fondo Nacional NEA, Estados Unidos, en Bakehouse Art Complex de Wynwood, Miami y dos Premios Grammy por su Dirección de Arte en packaging de discos (2017, 2018).

Diseño del Poster Oficial Latin Grammy

Conversamos con él a propósito de su participación en la segunda edición de No Name, evento que se realizará del 13 al 19 de noviembre 2018 en el Museo Nacional de San Carlos, en la Ciudad de México para conocer más de su participación en esta feria de arte anónimo y sobre sus próximos proyectos.

¿Cuéntanos quién es Claudio Roncoli?

Un inquieto personaje que no quiere detenerse nunca investigando el balance de la vida.

¿Cómo fue tu acercamiento a la pintura?

Tuve siempre desde que tengo uso de razón el crear: ya sea música, pintura o escultura. Recuerdo siempre que en la juguetería y librería escolar de mis padres, que todo lo utilizaba para crear, una ansiedad por hacer, por divertirme ensamblando elementos que era toda una novedad para mí.

¿Te imaginas haciendo otra cosa que no sea arte?

Sí claro, seria creando música. Toco guitarra y escribo maquetas de canciones, incluso me compre un controlador y estoy investigando.

¿Qué elementos te inspiran para pintar?

Últimamente, mi inspiración tiene que ver con el balance en nuestras vidas, empezando por la mía que no es fácil pero tampoco me quejo.

Creo que para cualquier artista el intentar vivir de lo que uno le gusta es todo un desafío, pero nada imposible. Y para cualquier otra persona que no es artista, tampoco es fácil hoy día vivir entre tanta red social, familia, trabajo, sueños, amigos, objetivos, etc.

El ‘balance’ entre el mundo terrenal y el espiritual es que lo que me interesa trabajar en Empty Project, mi nueva serie. Los celulares son nuestros nuevos guías, el shopping, los nuevos ‘templos’ y las ‘modas’ impuestas son los nuevos caminos para sentirnos aceptados dentro de la sociedad.

¿Platícanos qué representa para ti formar parte de No Name?

Representa orgullo ser parte de semejante propuesta, es interesante que la persona que va comprar mi obra lo haga por la imagen y no por el apellido/firma. Cuando me preguntan que artistas comprar, se preocupan mas por cuales van a cotizar; por supuesto que seria genial que todos cotizamos mucho en algún momento, pero también es bueno que primero te enamores de esa obra.

Cuéntanos de tus proyectos a futuro.

Si bien son varios, me estoy enfocando en llevar mi pintura a la escultura, he presentado muchas propuestas en Mexico, New York, Buenos Aires y Miami, y han gustado mucho, ahora es tarea de ellos decidir. Eso se fue dando cuando termine de intervenir un edificio en New York para Adam America, fue un lindo desafío con increíbles resultados.

                                                                                                          Design District / Empty Project