Hay relojes que trascienden su función para convertirse en piezas que cuentan una historia. Ese es el caso del Blancpain Fifty Fathoms Bathyscaphe, que este año celebra siete décadas de historia con una edición especial que recupera el espíritu de uno de sus diseños más emblemáticos.

La nueva creación toma como referencia el Bathyscaphe de 1968 y combina sus códigos vintage con la precisión de la Alta Relojería contemporánea. El resultado es una pieza de edición limitada a 300 ejemplares, pensada para quienes aprecian tanto la tradición relojera como el diseño atemporal.

Un clásico del mundo submarino

El Bathyscaphe nació en 1956 como una interpretación más civil y versátil del legendario Fifty Fathoms, presentado tres años antes como un reloj concebido para profesionales del mundo submarino.

Su nombre tiene además una historia ligada a la exploración de las profundidades: hace referencia al batiscafo desarrollado por el científico suizo Auguste Piccard, uno de los primeros vehículos diseñados para explorar las zonas más profundas del océano.

A diferencia del robusto Fifty Fathoms original, el Bathyscaphe apostó desde sus inicios por proporciones más contenidas y una estética refinada, características que lo convirtieron en un reloj de buceo que podía acompañar también la vida cotidiana.

Como explica Marc A. Hayek, presidente y CEO de Blancpain, “Fifty Fathoms no es un único modelo, sino toda una familia. Y uno de los relojes más importantes de esa familia es el Bathyscaphe”.

La estética de 1968 vuelve a la muñeca

Para esta edición de aniversario, Blancpain miró hacia uno de los capítulos más especiales de la historia del Bathyscaphe: 1968.

La nueva pieza conserva el diámetro de 37.40 mm y la caja de acero inoxidable, mientras que incorpora detalles que evocan directamente al modelo histórico. Entre ellos destacan la esfera gris meteorito con acabado sunburst, el logotipo histórico de Blancpain y las agujas e índices tipo bastón, realzados con Super-LumiNova en tono vintage.

Uno de los elementos que más llama la atención es el cristal tipo glass box, acompañado por un bisel de acero que recupera la arquitectura característica del modelo de finales de los años sesenta.

La inspiración retro continúa en la correa de piel de becerro color chocolate, cosida a mano, que con el paso del tiempo desarrollará una pátina propia.

Alta Relojería detrás de una apariencia vintage

Aunque su estética mira al pasado, el interior de esta edición pertenece por completo al presente.

El Bathyscaphe de aniversario está equipado con el calibre automático Blancpain 1150, un movimiento de Manufactura que ofrece una impresionante reserva de marcha de 100 horas. Su espiral de silicio contribuye además a sus propiedades antimagnéticas y a la estabilidad de su funcionamiento.

El movimiento puede admirarse a través del fondo de caja de cristal de zafiro. Allí destaca una masa oscilante de oro de 18 quilates, inspirada en la del Fifty Fathoms original y cuidadosamente calada para permitir apreciar la arquitectura mecánica.

La pieza mantiene además una hermeticidad de 30 bar, equivalente a 300 metros, conservando así el carácter funcional que forma parte del ADN del Bathyscaphe.

Una edición para coleccionistas

Limitado a 300 piezas numeradas individualmente, el nuevo Fifty Fathoms Bathyscaphe se presenta en un estuche Peli™ y reúne algunos de los códigos que han definido la historia de Blancpain en el mundo de la relojería de buceo.

Su precio es de 16,400 euros, convirtiéndolo en una pieza especialmente atractiva para los coleccionistas que buscan una combinación de historia, diseño y mecánica de Alta Relojería.

Setenta años después de su nacimiento, el Bathyscaphe demuestra que la verdadera elegancia no necesita seguir tendencias: basta con reinterpretar un diseño icónico y darle una nueva vida.

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