Hay relojes que se reconocen por su complicación mecánica y otros que consiguen hacerlo también por una identidad visual inconfundible. El nuevo Chronodate Titanium, Moka Edition de Angelus pertenece a ambas categorías: combina la tradición cronográfica de la Maison suiza con una construcción contemporánea y una paleta dominada por tonos moka, ámbar, negro y rojo.

Presentado como una edición limitada a solo 25 piezas, el nuevo Chronodate retoma algunos de los códigos históricos de Angelus y los lleva a una interpretación más arquitectónica. El resultado es un cronógrafo de 42.5 milímetros que apuesta por el titanio y el carbono para crear una pieza ligera, resistente y visualmente compleja.

El moka como protagonista

La primera impresión llega desde la carátula. Un acabado de rayos de sol en tono marrón moka, conseguido mediante tratamiento PVD, cambia de intensidad con el movimiento de la luz y revela matices ambarinos y tostados.

Sobre esta base aparecen cifras y agujas doradas, mientras que los contadores del cronógrafo se presentan en negro metalizado con reflejos azulados. Pequeños acentos en rojo lacado terminan de construir la identidad cromática: están presentes en la trotadora del cronógrafo, en la aguja del contador de 30 minutos y en algunas de las indicaciones de los pulsadores.

La combinación consigue algo particularmente interesante: una estética cálida y sofisticada que convive con el carácter técnico y deportivo de la pieza.

Una historia que comenzó en los años treinta

El Chronodate contemporáneo encuentra parte de su inspiración en los cronógrafos que Angelus desarrolló desde la década de 1930. Aquellos relojes destacaban por sus cajas relativamente compactas y por sus grandes contadores, concebidos para facilitar la lectura de las funciones.

Ese lenguaje reaparece en el nuevo modelo. El contador de 30 minutos ocupa una posición protagonista a las 3 horas, mientras que el pequeño segundero se encuentra a las 9. A esta configuración se suma una indicación de fecha periférica mediante aguja, un recurso que remite directamente al Chronodate original presentado en 1942.

Es precisamente en esa mezcla entre archivo y reinterpretación donde la colección encuentra su personalidad: no se trata de reproducir un reloj histórico, sino de recuperar algunos de sus códigos para construir algo decididamente contemporáneo.

Titanio y carbono para una arquitectura ligera

La estética del Chronodate no termina en la esfera. Su caja de 42.5 milímetros combina titanio y material compuesto de carbono en una construcción modular en la que cada superficie tiene una función estética y estructural.

El receptáculo que protege el movimiento está mecanizado en compuesto de fibras de carbono, mientras los pulsadores del cronógrafo forman parte de esta misma estructura. Alrededor, una cuna calada conecta la carrura con las asas y se integra con el bisel fijo, marcado por doce muescas.

El contraste entre superficies satinadas y chaflanes pulidos acentúa las líneas de la caja. El cristal de zafiro tipo box, además, permite apreciar la pieza desde diferentes ángulos y subraya su carácter tridimensional.

Con 14.25 milímetros de grosor y una hermeticidad de hasta 30 metros, el resultado es un reloj cuya presencia responde tanto a sus materiales como a la complejidad de su construcción.

El calibre que mueve la pieza

En el interior se encuentra el calibre A-500, un movimiento automático de cronógrafo desarrollado por Angelus. Su arquitectura incorpora una rueda de pilares y un embrague horizontal, además de ofrecer funciones de horas, minutos, segundos, cronógrafo y fecha periférica.

El movimiento trabaja a una frecuencia de 4 Hz, equivalente a 28,800 alternancias por hora, y ofrece una reserva de marcha de 60 horas.

Como sucede con el exterior, el mecanismo también recibe un tratamiento estético cuidadosamente trabajado. La platina y los puentes presentan acabados arenados y microgranallados con tratamiento NAC, mientras que las ruedas cuentan con acabados cerclados y rodiados. Las aristas de los componentes principales están biseladas y satinadas para crear contrastes entre las superficies mates y los reflejos metálicos.

Uno de los detalles más reconocibles aparece en los tornillos de sujeción, cuya forma de hélice de tres aspas retoma uno de los símbolos visuales de Angelus.

La masa oscilante completa el conjunto con otro guiño al archivo de la Maison: una gran “A” sobre una estrella, cuya silueta evoca una campana y su badajo.

Exclusividad en 25 piezas

El Chronodate Titanium, Moka Edition estará disponible en una producción limitada a 25 unidades, cada una identificada con la referencia 0CDZF.C01A.C1282E.

La pieza puede combinarse con una correa o brazalete intercambiable de titanio y una hebilla desplegable del mismo material, manteniendo una continuidad visual con la caja.

Con esta nueva interpretación, Angelus vuelve a uno de los capítulos fundamentales de su historia —el cronógrafo— para llevarlo a un territorio donde la alta relojería, los materiales de última generación y el diseño arquitectónico conviven en una misma pieza.

El resultado tiene nombre propio: Chronodate Titanium, Moka Edition, un reloj donde los tonos moka y ámbar aportan una nueva dimensión a una de las expresiones más técnicas de la relojería contemporánea.

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