Alfonso Romo Garza-Lagüera tuvo la fortuna de nacer en un hogar con las suficientes comodidades, fue a una buena escuela y su familia le dio el ejemplo de ayudar al otro. Esto último lo llevó a ser lo que es hoy: un filántropo que está diseñando el cambio de México.

Para el originario de Monterrey su lado filantrópico es algo genético, el cual se hizo más fuerte al conocer la estructura del sistema educativo del país que a su vez le generó un sentimiento de coraje y molestia. Ante esta situación decidió emprender en 2006 EducarUno A.C. bajo la visión “no hay problema en el mundo que no se pueda resolver con una mejor educación”.

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Su carrera en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, su experiencia personal como agrónomo y su labor en zonas desfavorecidas del país fueron los principales factores que llevaron a este mexicano de 35 años a buscar espacios para participar activamente en proyectos para un mejor país.

En 2004 sus primeros esfuerzos se vieron realizados con ConsensoUno A.C., organización no gubernamental que surgió con la intención de cambiar las malas prácticas de la nación por medio de cuatro pilares fundamentales: educación, cultura, política y social.

Con el paso del tiempo Romo se dio cuenta que la educación es la verdadera área en la cual puede hacer un cambio por lo que en 2006 funda EducarUno A.C., organización que a la fecha ha ejecutado más de 30 mil proyectos y se encuentra abriendo sus primeras dos escuelas, así como su Centro de Innovación Educativa EducarUno.

Actualmente es miembro consejero de En Nuestras Manos A. C. y Causas.org. y continúa creando alianzas y concientizando a donadores para seguir apoyando su causa y la educación mexicana.

En la séptima edición de LuxuryLab, formó parte de las ponencias y nos platicó más detalles sobre su visión educativa en el país y esto fue lo que nos contó:

¿Qué satisfacción te ha dejado Diseña el cambio?

La posibilidad de ver el cambio, de ver que sí se puede. Somos cero paternalistas. Nosotros enseñamos que tú puedes. Y la satisfacción consiste en que te digan que nosotros no hicimos nada.

A México le faltan muchas cosas, pero qué crees que le sobra.

Creatividad. Porque aquí con un chicle y un alambre te arreglan un carro. Hay mucho ingenio. Somos un pueblo muy bueno y el estar así de tranquilos pese a lo que nos ha pasado habla muy bien de nosotros.

A lo largo de este tiempo qué podrías decir sobre el contexto mexicano y la unidad social.

Lamentablemente lo he visto bajo una ruptura. Pero yo insisto en que todo esto se puede revertir.

En tu opinión qué se podría hacer para reducir la pobreza desde un nivel micro hasta uno macro.

En el aspecto de la educación yo siempre he dicho que nada va a cambiar si tú no cambias, porque yo puedo traer al mejor maestro o emprendedor del mundo pero si la persona no quiere cambiar nada será posible. Como ingeniero agrónomo creo que el país tiene una gran posibilidad para generar riqueza a través del campo.

¿Consideras que a México le hace falta empoderamiento en cuanto a educación?

Completamente, nuestro proyecto es sobre esto al 100%. Todo consiste en empoderar a los niños quienes todavía creen que pueden hacer muchas cosas.

Tus primeros esfuerzos por un México mejor iniciaron en Consenso 1 bajo cuatro pilares: educación, sociedad, político y social. En este sentido con base en tu aprendizaje ¿cómo puede ser la sociedad un participante activo e integral en cada uno de estos rubros?

Todos debemos enfocarnos donde creemos que tendremos más impacto y frutos. Yo no creo que ninguna vertiente esté equivocada, sino que se necesitan todas. Lo que me di cuenta es que no todo es política, porque esto lo hacen los humanos. Lo mismo pasa con el área social. A través de la educación se puede actuar en todo, pero en lo que más tengas capacidades es donde puedes participar.

Nos queda claro que te gusta apreciar la vida y que a la gente le vaya bien ¿Si te encontraras con un niño que no puede llegar hasta tu fundación qué consejos le darías?

Esto es lo padre de uno de nuestros proyectos. Si yo ya pude llegar a ese niño la fundación ya pudo llegar a él. Yo sólo le diría que hay cuatro etapas y que las siga para que emprenda un proyecto y que diseñe el cambio.

¿Qué te entristece en tu labor filantrópica?

Puede ser el proyecto más grande del mundo pero el potencial es ridículamente chico. La verdad es que con su costo se puede llegar a impactar a 250 escuelas pero se necesitan sinergias con empresas.

¿Al interior de tu proyecto manejan una parte ecológica?

De los 30 mil proyectos el 45 % es ambiental, es decir casi 15 mil proyectos.