Texto de Emilio Farfan

Una década de celebrarse puntual e ininterrumpidamente lleva la Cena Negra del Hotel Matilda, concebida, curada y muy cotizada a través de este tiempo con prestigio y reconocimiento como uno de los eventos más importantes y esperados en San Miguel Allende.

Tanto así, que su fama ha traspasado fronteras y este año se ha replicado unos días después también en la ciudad de los rascacielos, enmarcada por el recinto del ex Banco de Nueva York ubicado en el 48 Wall St. y con apoyo de Visit México y Tequila Casa Dragones.

Un evento con rotundo éxito y laureado por la élite neoyorkina en homenaje a las tradiciones mexicanas este 2021.

Susana Zavaleta y la magna exposición de Catrinas además de diversos elementos inspirados en el Día de Muertos, fueron la atracción durante el evento tan esperado en la ‘Big Apple’, presentado por las cabezas del nuevo organismo enfocado a promover México no sólo sus atractivos turísticos, sino
sus tradiciones culturales y artísticas, entre ellos Marcos Achar, Carlos González y Lorenzo Ruiz por la parte mexicana y Ken Swig de Visit Mexico USA.


Días antes en San Miguel de Allende Bruce James a la cabeza del hotel Matilda y su mano derecha Magui Arias con sus amables sonrisas de siempre recibieron de entrada a los 100 invitados con espectacular celebración de mixología y tragos finos en el Monkey Bar.

Indispensable y riguroso disfraz fue la condición cumplida al límite para acudir a este glamuroso evento, donde los espectros, catrines y catrinas fueron el tema esencial de la velada. Todo mundo le echó muchas ganas para lograr el look especial requerido.


La cena fue diseñada y elaborada por la joven y talentosa chef Gabriela Ruiz Lugo, que desde su feudo capitalino Carmela y Sal trajo hasta San Miguel recetas y sabores de su cosecha con acento mexicano a carta cabal.

Desde el luego la intervención con el postre estuvo a cargo de la famosa chef repostera
Fernanda Prado.

Un menú con su estilo poético y cautivador presentó Gaby Ruiz empezando con un platillo denominado La Llorona una receta inspirada en ingredientes de  temporada como hongos, semillas de calabaza y polvo de chile habanero, mezcla conjugada con lentejas montado en crujiente tostada de maíz.


Le siguió un ceviche de recado negro con pescado, camarón y callo de hacha y el molote de plátano macho con mole de bruja con harto queso y crema de pueblo.

Para limpiar boca nada como un sorbete de tuna roja que dio salida a una costilla braseada suave, jugosa y exquisita bañada en reducción amable y golosa.

Y para culminar, el dulce eclipse de un bizcocho de almendras y calabaza coronado por una crema de vainilla rellena de incienso y naranja.

Para el casamiento perfecto con cada tiempo se llevaron las palmas el tequila joven de la Casa Dragones, la champaña Veuve Clicquot, el tinto Dorum Crianza de Ribera del Duero, la mezcla granache con tempranillo de la Vendimia Seleccionada 2014 de Martín Verástegui y el Casa Dragones añejo.

Después de feliz repaso por tanto manjar, el baile no se hizo esperar y Matilda revivió sus días de fiesta y algarabía por siempre.

El mismo menú fue ejecutado al pie de la letra por las chefs Gabriela Ruiz y Fernanda Prado y su equipo para agasajar a los comensales en Nueva York, recibiendo el aplauso de la concurrencia que ascendió a 270 personas.