Desserto cumple con los estándares ambientales y de calidad más rigurosos. El proyecto desarrollado por dos mexicanos que solían trabajar en las industrias automotriz y de moda, donde identificaron un fuerte impacto ambiental en ambos sectores, crearon esta alternativa libre de crueldad y sostenible, sin productos químicos tóxicos y PVC.

El material es parcialmente biodegradable y tiene las especificaciones técnicas requeridas por la moda, artículos de cuero, muebles e incluso la industria automotriz. Este reemplazo de cuero significa menos daño para las vacas y otros animales, el uso mínimo de agua y la absorción de dióxido de carbono. El resultado es orgánico y duradero que dura hasta diez años. Es flexible, transpirable y no mancha.

Ubicada la fábrica en el estado mexicano de Zacatecas, es un ejemplo de cómo se puede desarrollar la innovación de manera responsable, donde el proceso de cosecha respeta el ciclo del cactus y cortan solo las hojas maduras de la planta cada 6 a 8 meses. No se utilizan sistemas de riego ya que los cactus crecen saludables con agua de lluvia y minerales de la tierra que se encuentran en el área.

El rancho es completamente orgánico, por lo que no se utilizan herbicidas ni pesticidas en el proceso. Todo el material de cactus orgánico restante no utilizado se exporta y vende a nivel nacional a la industria alimentaria. El cuero vegano desserto hecho de cactus está entre los 30 finalistas del premio a la innovación LVMH 2020.

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