El estudio de arquitectura mexicano BAAQ abre las puertas de ‘Casa Naila‘, un espacio ubicado en una propiedad de 740 m² en Puertecito, una pequeña comunidad costera en Oaxaca, México. El proyecto comprende un complejo de cuatro volúmenes de madera y concreto en diferentes alturas y cubierto con techos inclinados que aluden a la topografía rocosa y accidentada de la playa circundante. Construido con materiales locales y técnicas tradicionales, el diseño completo de la casa rinde homenaje a Oaxaca en todos sus aspectos.

El hogar se encuentra en un sitio rocoso con dos frentes hacia el mar, a 20 km de Puerto Escondido. Su arquitectura está definida por dos ejes principales, que formulan un patio al aire libre en forma de cruz. Los cuatro volúmenes están dispuestos en cada esquina del patio, cada uno con diferentes funciones de la residencia.

El proyecto está diseñado con el objetivo de integrar la arquitectura en su entorno, ya que el clima permite que la mayoría de las actividades diarias se realicen en el exterior. Como tal, el programa arquitectónico se desarrolla tanto en interiores como en exteriores, donde el núcleo de la casa se compone de áreas comunes, conectadas con áreas privadas a través del patio central y la piscina. cada uno de los cuatro volúmenes tiene una orientación diferente para permitir la circulación óptima del aire y las condiciones de iluminación, al tiempo que garantiza que cada habitante disfrute de una vista del mar.

El resto del espacio se construyó con madera de palmera, un material predominante en el área que también se utiliza en los sistemas de construcción tradicionales de las casas de la costa oaxqueña. Uno de los espacios fundamentales del proyecto es el área de la cocina, que alberga una estufa de barro llamada ‘Lorena, un elemento que se encuentra comúnmente en las casas rurales del puerto.