En el punto más alto del estado de Guerrero se encuentra Olinalá, un remoto poblado cuyo nombre evoca un aroma singular que es conocido en todo el mundo es la fragancia que proviene del árbol de linaloe.

En ese lugar, se crean excepcionales piezas elaboradas por manos artesanas expertas que recogen una historia de tradición. Se trata del laqueado sobre bules y maderas; en este caso, de una de las especialidades de la laca: la rayada.

Paula Escudero Mejía, vive en esa localidad y desde pequeña ayudaba a sus padres a hacer el barniz y a pintar. No sólo aprendió a prepararlo, sino también a disfrutarlo. Al contraer matrimonio con Dámaso Ayala Jiménez, nombrado Gran Maestro del Arte Popular Mexicano por Fomento Cultural Banamex, miembro de la cuarta generación en su familia de rayadores de laca, se interesó en rescatar los modelos antiguos de ramos y mariposas.

Adolfo Escudero Mejía, hermano de doña Paula y también heredero de una familia de artistas. Se especializó en la carpintería y arma los baúles y las cajas que habrán de laquearse; en su taller, hace equipo con su esposa, Carolina García García, experta en el dibujo, y su hijo Adolfo Escudero García, quien hace el entresacado de la pieza para que la figura salga en relieve.

Doña Carolina proviene igualmente de una familia de larga historia en la laca tradicional. Domina el proceso de elaboración y tiene conocimiento de los dibujos y los colores antiguos, que va plasmando en las piezas que realiza, en un trabajo de rescate de diseños que se han ido perdiendo con el tiempo.

El rayado que hace la familia Escudero se basa en seis animales esenciales, de connotación prehispánica: conejos, gatos (jaguares), pájaros, mariposas, garzas y venados, y las grecas que realizan distinguen a sus talleres, que se caracterizan por la calidad y el tipo de dibujo, y en los que cada uno participa y disfruta del proceso.

Platicamos con don Adolfo acerca de su visión artesanal, sobre el rescate de esta tradición milenaria y acerca de difundir sus piezas a nivel mundial a través de la plataforma Back to the Roots.

¿Por qué basarse solo en 6 animales en su rayado?

Los gatos, conejos, palomas, garzas, peces y ranas son animales que por tradición y  de hace muchos años han sido parte del decorado ; el conejo y garza  son representativos de Olinalá.

 ¿Qué madera es su preferida y por qué?

Todas pero en específico la del linaloe y parota por tradición del lugar, por el aroma y y el color de las maderas.

¿Qué tan importante es para usted y su familia dejar un legado de piezas artesanales mexicanas?

Es muy valioso pues es un legado de sus antepasados y me gustaría que sus hijos y familiares siguieran con mi trabajo.

¿Qué opina de formar parte de la plataforma global Back To The Roots?

Me satisface mucho fomentar la tradición de mis piezas y proyectarme a otros sitios de venta es un sueño, porque además ponemos el nombre de México en alto.

¿Qué hace inigualables sus piezas?

El detalle y el tiempo que se llevan en hacerlas, se van haciendo poco a poco y a los diseños son tradicionales les damos un toque muy particular en el detallado final.

¿Qué pieza es la que tiene mayor grado de dificultad?

Lo más difícil son las bateas por la curvatura del tallado de la madera, es más difícil pues darles la mejor proporción en curva lleva un grado de dificultad.