Es un hecho que cada persona busca su seguridad ante un hecho alarmante como el Coronavirus, para evitar el contagio, la sociedad a nivel global, no duda en protegerse ante este problema siguiendo las instrucciones que se leen por todos lados.

Pero ¿qué acciones de nosotros afectan a los otros habitantes del mundo? Los animales pagan definitivamente, el comportamiento desesperado y mal informado del ser humano. Un ejemplo es la forma  de la ‘mega-producción‘ de cubrebocas desechables, la cual ha roto todos los records, debido a la pandemia anunciada por la Organización Mundial de la Salud por COVID-19.

Miles de personas son las encargadas de la fabricación de cubrebocas, muchas de ellas ‘sobre-explotadas’ (según afirmó el diario británico The Guardian). Los desechos de estos cubrebocas han provocado que las playas de Hong Kong y el mundo sufran gravemente las consecuencias de nuestro ‘miedo’.

Oceans Asia, una organización ambientalista, ha realizado un detallado estudio durante 5 meses sobre los efectos negativos de las microperlas y diferentes desechos plásticos en mares y playas chinas.

También aseguraron que este tipo de material desechable puede ser confundido e ingerido por peces, delfines, tortugas y demás animales, esto provocando un bloqueo en sus intestinos y finalmente quitándoles la vida.

La contaminación por este tipo de material no solo puede afectar a los animales, sino también a los humanos. A pesar de que los cubrebocas son una manera efectiva de evitar el contagio del Covid-19 estos deben ser desechados de una manera correcta.

Cuidemos de nuestro planeta.