Hace tres años nació el proyecto No Name, como una feria de arte en CDMX dedicada a impulsar la creatividad en México, donde artistas consagrados y emergentes reciben por correo una postal en blanco para plasmar su visión y talento. Posteriormente, son exhibidas en distintos recintos culturales; esta vez, el turno fue para El Museo Nacional de Arte.

Roy y Sally Azar

Gerardo Chávez y Yamel Guerra

No hay reglas para utilizar técnicas artísticas y el tamaño es suficiente para mostrar qué hay detrás de las mentes maestras que las intervienen. Muchas veces, limitamos nuestro ojo como espectadores cuando sabemos quién creó la obra, es decir, nos dejamos llevar por el renombre y no por la obra en sí.

Betsabeé Romero

Al adquirir cualquier postal, el dueño de la obra descubre quién es el artista que realizó su postal. Un secretismo que llena de cierta curiosidad y nos hace ver el arte desde otro punto de vista.

Con la recaudación de las obras intervenidas se apoya a patronatos y/o fundaciones que impulsan y fomentan el arte en México. En la primera edición, No Name apoyó al Patronato del Museo Tamayo y en la segunda, al Patronato del Museo San Carlos.

En su tercera edición, el proyecto refrenda su compromiso por hacer que, más allá del nombre de un artista o la galería que lo representa, sean la creatividad y el talento los verdaderos motores de la compra de las piezas de arte.

Manuel Trevilla

En años recientes, el anonimato se ha convertido en un fenómeno en el arte. En No Name, todas las obras están hechas en el mismo formato —una postal— y tienen el mismo valor.

Más de 250 artistas nacionales e internacionales (pintores, escultores, ilustradores y fotógrafos, formaron parte de esta edición, convirtiendo las piezas en únicas e irrepetibles. cada año se otorga un reconocimiento especial a quienes promueven y fomentan el arte, esta vez lo recibió Aimée Labarrere De Servitje. Talavera de Reina fue la marca encargada de creó el premio.

Aimée Labarrere De Servitje y Abelardo Marcondes, creador de la feria

No Name es un ejemplo de que una postal puede ser el mejor formato de una obra de arte. En ese sentido, vale la pena hacer un repaso por el arte postal (o mail art) una estrategia que surge después de la Segunda Guerra Mundial y que consiste en enviar intervenciones visuales artísticas a conocidos o desconocidos a través del servicio de correo.

Al finalizar la cena preparada para los invitados, se llevó a cabo un cóctel amenizado por el grupo Danco y drinks de mezcal Las Garrafas. La compañía Lincoln y FedEx mostraron su sensibilidad en el ámbito cultural al sumarse este año al proyecto.