Con queso, pico de gallo, frijoles, carne, crema o con rajas, los nachos forman parte de la botana mexicana por excelencia. En estadios, en el cine, y en bares, éste peculiar platillo hecho a base tortilla se ha convertido en fiel compañero del festejo.

Todo comenzó en 1943 cuando los nachos aparecieron en la escena culinaria y, su origen, como el de muchas otros platos exitosos, fue por azar.

Su creador -homenajeado hoy por Google con un Doodle, cuando cumpliría 124 años- fue el mexicano, Ignacio Anaya García.

Nacho -como suelen decirle de cariño al que se llame Ignacio- estaba trabajando en el Club Victoria, un popular restaurante de la ciudad mexicana de Piedras Negras, en el estado de Coahuila, cuando llegó un grupo de mujeres que ordenaron un aperitivo.

Al no localizar al cocinero y a fin de complacer a sus clientas, Anaya García se fue a la cocina para ver qué podía crear con lo que había disponible al momento. Así que puso manos a la obra su creatividad e ingenio, armó un plato con tortillas de maíz, queso y chiles jalapeños al que llamó: “Los especiales de Nacho“.

Después del éxito con sus clientas, el plato fue añadido al menú del restaurante y pronto fue creciendo su popularidad hasta expandirse por el mundo.

Hoy, se cumplen 124 años del natalicio de Ignacio ‘Nacho’ Anaya García así que celebremos su gran descubrimiento.