La prominente visión del color de la arquitecta francesa y artista visual, Emmanuelle Moureaux, ahora llena el auditorio Kenzo Tange de la ciudad imabari, Japón, con la “ola de 1000 colores”. El famoso espacio está ubicado en una ciudad conocida por su industria líder en el teñido de textiles que coexiste en perfecta sincronía con el fondo cromático de la instalación.

Para este proyecto, Moureaux creó 1000 tonos específicamente y coloreó cada asiento de manera diferente. A pesar de que la misma agua, fórmula y ambiente que se emplearon durante el proceso de tintura, el más mínimo cambio en el clima o la temperatura podía alterar por completo el resultado de la pigmentación. A pesar del intrincado proceso, los hábiles artesanos crearon los mil matices.

La paleta de colores brillantes crea una asombrosa ola de colores, entablando un diálogo con el techo ondulado. cada uno de los 1002 asientos está cubierto con una tela que tenía un tono diferente para crear la instalación. A pesar de que el desempeño del auditorio en el escenario generalmente atrae toda la atención, los asientos revestidos de arcoíris son los protagonistas.

Sígue la pista de esta artista obsesionada con los colores del arcoíris aquí.