El Carpaccio nace en los años 50 en la ciudad de Venecia, Italia. Este platillo surge gracias a la improvisación de un chef italiano llamado Giuseppe Cipriani, el cual tenía que cocinar un plato de carne cruda para una condesa que estaba en una dieta estricta que le prohibía comer carne cocida.

Su nombre viene dado por su creador que al ser preguntado por la condesa por el nombre del plato, éste recordó que en ese momento había una exposición del pintor Victtore Carpaccio, cuyas obras se identificaban por la profusión de rojo y amarillo, características similares a las del plato, Cipriani decidió ponerle “Carpaccio de Buey”.

La condesa el plato preparado por Cipriani y, desde aquel momento, se difundió en toda Italia y en el mundo entero. Desde entonces, hasta hoy sigue enamorándonos por su frescura y sabor natural.

El ADN de Carpaccio conste de un plato frio de finas láminas de carne o pescado crudo, aderezado con aceite de oliva, zumo de limón, pimienta y queso parmesano.

¿Con antojo de probar la receta original?

El que más nos ha conquistado es el Original Carpaccio en Cipriani, restaurante de comida típica italiana, que mantiene la receta intacta desde su creación.

Cipriani abrió sus puertas en 2015 en México sobre la calle de Masaryk, Polanco, el cual es el único en Latinoamérica. Los ingredientes de los platillos son traídos directamente desde Italia.

Dónde: Av. Masaryk 311, Polanco, CDMX.