Texto de Emilio Farfan

Pocos astros del fogón dominan tanto la diversidad de producto como lo hace Alejandro Ruíz. Consagrado ya con sus laureadas cocinas de Casa Oaxaca en la otrora ciudad llamada Antequera del Sur y la de Guzina Oaxaca en la Ciudad de México, él tan campante sigue creando conceptos y se da abasto para superar las expectativas golosas en ambos locales, y por otro lado, sorprender y cautivar los paladares más sibaritas con Oaxacalifornia, también en la capital oaxaqueña.

Allí, si bien su propuesta nos sonaría un tanto descabellada al proponer sabores tan clásicos y arraigados de la cocina local que se mezclan con mariscos y pescados llegados de las costas bajacalifornianas de Ensenada, a mí me parece un índice de la genialidad y conocimiento de los productos e ingredientes que describen el talento de este chef.

Devela con generosidad el encuentro preciso o comunión total entre dos grandes cocinas y sus espectaculares productos para generar recetas de platillos únicos e inimaginables.

Así que si tienes la suerte de visitar Oaxaca no eches en saco roto esta recomendación para que pruebes la sazón que ofrecen los platillos de Oaxacalifornia, me atrevo a decirte que es toda una experiencia sensorial en aromas, sabores, presentación y sonido de las texturas logradas para percibir en cada bocado.

Te puedo sugerir empezar echándole un vistazo al carrito de ceviches, aguachiles y cocteles que te harán salivar de antojo, como el de maracuyá o el de pescado y tubérculos, además del aguachile de callo y camarón y el tartar de atún. Para entrar en materia te recomiendo los ostiones mixtos en su concha o los tempurados, el tiradito de atún, las garnachitas de pulpo y chicharrón prensado, los tacos estilo Baja y la tostada de cangrejo.

Por si fuera poco, y tu antojo más allá de lo regular, Alejandro ha seguido una tendencia cada vez más popular,el rescate de los caldos y los tan de moda ramen orientales tropicalizados como el birriamen, el de costilla, el caldo clásico de camarón para pelar.

En fuertes, la variedad habla por sí sola con platos como el arroz frito mar y tierra que está de aplauso, los camarones zarandeados con salsa verde de hoja santa, el atún con costra de chilhuacle, o la lasaña verde de mariscos. Otras buenas opciones directas desde la parrilla son la barbacoa Zaachila, el rib-eye con tlayuda y la arrachera.

Para un grand finale nada como los plátanos flameados, las nieves de toda la vida, el flan de coco tierno o el pastelito de chocolate sin harina.

Y si tienes buen apetito durante el fin de semana, te regocijarás a tus anchas con el brunch dominguero y su barra libre de mariscos, cocteles y micheladas.

En verdad, cuando estés por Oaxaca anímate a visitar este restaurante que además te facilita las cosas ofreciéndote transportación gratuita desde tu hotel en la ciudad para dirigirte a ubicación en la la ex Hacienda Candiani, Av. Universidad #200, Oaxaca.

Reservación: (951) 5061149

¡Buen provecho!