Una de las experiencias más cercanas a tocar las estrellas es visitar un planetario y observar los cuerpos celestes a través de telescopios y proyecciones que llevan a sus espectadores a un viaje espacial. En México este tipo de museos han sido reconocidos a nivel mundial y ha sido líder a nivel Latinoamérica, por sus contribuciones arquitectónicas, científicas y tecnológicas para estos recintos.

Existen treinta recintos dedicados a la observación y análisis astronómico en México, de los cuales te presentamos los más importantes y majestuosos para que hagas vivas una experiencia extraordinaria que te acerque a entender los movimientos del cosmos.

Lunaria

Este es el planetario más moderno del país y se localiza en Guadalajara. Abrió sus puertas en 2018 y no sólo dedica su espacio a la astronomía, ofrece talleres y actividades sobre ecología, matemáticas, físicas, química y ecología. Cuenta con una sala de proyecciones de última generación, un pabellón de exhibiciones y un parque.

Planetario Alfa

Ubicado en Monterrey, fue el segundo museo inaugurado en esta ciudad en 1978; en el año 2000 inauguró su observatorio astronómico equipado con telescopios con los que se puede observar el Sol, la Luna y las Pléyades. También cuenta con un aviario, un museo de cinco niveles, espacios al aire libre, un vitral de Rufino Tamayo llamado ‘El Universo’ y una sala IMAX.

Centro Cultural Tijuana

Este planetario es uno de los complejos más importantes de Tijuana y el noreste de México; fue diseñado por el arquitecto, Pedro Ramírez Vázquez, y ha sido un espacio cultural que ha incrementado su oferta con el paso del tiempo desde su inauguración en 1982. Además de contar con su domo planetario en donde se proyectan películas en formato IMAX, es sede de la Orquesta de Baja California, el Centro Hispanoamericano de Guitarra, el Museo de las Californias y un acuario.

Planetario Luis Enrique Erro

Ubicado en la Ciudad de México y perteneciente al Instituto Politécnico Nacional fue uno de los primeros planetarios de América Latina. No fue el primero del país, pero sí el primero en abrir sus puertas público en general. El espacio fue remodelado en 2009 y ofrece cursos, talleres y conferencias; cuenta con una sala de astronomía interactiva y un domo de inmersión digital que permite apreciar de forma nítida simulaciones de estrellas y galaxias.