La industria de la moda tiene muchas prácticas para mantener su exclusividad que van más allá de su calidad, tradición y marketing; en Francia, las marcas de moda de lujo queman sus productos no venidos de temporadas pasadas, para no realizar descuentos ni terminar en outlets y mantener el prestigio.

Esta práctica ha vuelto a llamar la atención del gobierno francés que promete tomar acciones en pro del medio ambiente, ya que la industria de la moda ya genera un alto impacto ambiental en su producción y la quema de productos representa un ciclo dañino de emisión de dióxido de carbono a la atmósfera.

En el marco de la Cumbre de la Moda en Copenhague, la Secretaria de Estado del Ministerio de Transición Ecológica, Brune Poirson, hizo un llamado señalando que “Ya no podemos seguir haciendo esto. Es escandaloso”.

En casos similares en la industria, la firma británica Burberry ha señalado a través de su CEO que “El lujo moderno significa estar socialmente comprometido con el medio ambiente”; después de calcular que en 2017 la marca destruyó mercancía con valor de 29 millones de libras, razón por la que dejó de quemar sus productos y de emplear pieles de animales.

La finalidad consiste en representar un nuevo compromiso de la industria del lujo en Francia para encontrar medidas que permitan mantener su exclusividad y una buena relación con el medio ambiente.